El final de la huelga de limpieza más larga la historia de Cádiz, no encuentra una solución entre las partes implicadas. El acuerdo resulta cada vez más difícil cuando se cumple hoy el sexto día de protesta. La contrata de limpieza del Ayuntamiento, Sufi-Cointer, y el comité de empresa se muestran cada jornada que pasa más firmes en sus postulados.
La dirección de la contrata salió ayer a dar explicaciones. «Es necesario que la opinión pública conozca algunos matices de esta huelga», así comenzó su declaración, Rafael Díaz, portavoz andaluz de la empresa adjudicataria. Según el responsable, el diálogo para intentar acabar con este parón en los servicios de recogida de basura es constante entre comité y empresa. Igualmente, es satisfactorio el cumplimiento de los servicios mínimos en hospitales, mercados y geriátricos. La ampliación de estos servicios ha sido un tema que ha echado más leña al fuego estos días. Desde el Consistorio se instó a la Junta a ampliar las dotaciones ante la avalancha de visitantes a la Gran Regata. El Ayuntamiento considera que puede haber problemas de insalubridad. Hay más de 600 toneladas de basura desparramadas por las calles de la capital. Sin embargo, según el informe del Distrito Sanitario Bahía de Cádiz- La Janda emitido ayer, no hay todavía riesgo para la salud.
Asimismo, Díaz aseguró que el ajuste del 0.5% en la subida salarial de los empleados se firma según la ley. «Tanto la empresa como el Ayuntamiento cumplen con esta subida con el objetivo de que no haya despedidos, ni merma en los servicios de limpieza», concretó el responsable, quien aseguró que la última propuesta de negociación se presentó el miércoles a las 22.30 horas y no se ha obtenido, de momento, respuesta.
El portavoz declaró que este problema que concentra montañas de basura en las calles de Cádiz tiene «una difícil solución», ya que según Díaz, «el problema con el que nos encontramos ahora es de interlocución. El comité lleva la información a las asambleas pero, según nos informan fuentes internas, acaban con divisiones y amenazas entre trabajadores y representantes sindicales». Las trifulcas «se traducen en la incapacidad de hacerles llegar nuestras propuestas, puesto que esas amenazas de agresiones han provocado que solo acudan a las asambleas un 10% de la plantilla», declaró el responsable de la contrata.
Además, la adjudicataria del servicio se ha comprometido a una subida de los sueldos el próximo año del 0.6%y otra de entre el 0.6 y 1.5% en 2014. Asimismo, Rafael Díaz, comentó que muchos empleados le han hecho llegar su deseo de volver al trabajo, ya consideran justas las condiciones presentadas por la contrata en estos tiempos de recesión económica. Ante esta complicada situación, la empresa afirmó que la única vía de salida al problema será «enviar personalmente nuestras propuestas a cada trabajador individualmente», concluyó el portavoz de la contrata.
Acción ciudadana
Sin duda, los que más sufren con esta situación son los propios ciudadanos, que ven como día a día sus barrios acumulan excrementos y desperdicios en contenedores que ya vomitan bolsas de plástico. Muchos vecinos del centro y de Puerta Tierra han decidido no quedarse de brazos cruzados y tomar ellos las riendas del servicio de limpieza. Cepillos, cubos con lejía y recogedores domésticos se han convertido en su arma de lucha contra la peste. Una decisión que implica cautela, ya que supone un desafío hacia los trabajadores en huelga. La puesta en marcha de este plan va añadiendo nuevas iniciativas a su programa. Algunos propietarios de negocios del casco histórico han aumentado su plantilla por unos días con el fin de mantener una imagen de pulcritud en sus alrededores. Ciudadanos en paro y vecinos de las zonas más afectadas forman estas plantillas espontáneas de limpieza a cambio de una compensación.