El tiroteo que dejó al menos 12 muertos y decenas heridos en los cines de Aurora llevó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a insistir en la necesidad de un control de la tenencia de armas, un asunto según él ampliamente ignorado. «Hay algunos tiroteos que hacen que los estadounidenses paren y observen de qué trata la violencia armada, y éste bien puede ser uno de ellos», dijo a AFP Josh Sugarmann, director ejecutivo del Centro de análisis sobre violencia política de Washington
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, partidario de un más ferreo control sobre las armas, llamó al presidente Obama y a su rival republicano para las elecciones de noviembre, Mitt Romney, a discutir inmediatamente sobre el tema. «Tal vez sea hora de que las dos personas que disputarán la presidencia nos digan qué van a hacer al respecto, porque obviamente se trata de un problema de todo el país», dijo la principal autoridad neoyorquina.
«El presidente cree que debemos tomar medidas de sentido común para asegurar el respeto de la segunda enmienda (poseer y portar armas) y al mismo tiempo asegurar que aquellos que no deberían tener armas bajo las leyes existentes no las obtengan», señaló a su vez el portavoz de la Casa Blanca, Jim Carney. «Estamos haciendo progresos en términos de mejorar el volumen y la calidad de la información sobre antecedentes (de compradores de armas), pero no tengo mayores novedades que comunicarles», agregó.
El 'lobby' de los partidarios de las armas de fuego, liderado por la Asociación Nacional del Rifle (NRA), que cuenta con abundantes fondos, acusa a Obama de querer limitar el derecho constitucional de los estadounidenses a poseer tantas armas como deseen. El Tratado sobre comercio de armas, actualmente en negociación en la ONU, pretende poner orden en el comercio mundial de armas de pequeño tamaño, pero la NRA y otras organizaciones similares alegan que servirá para controlar el uso de armas a escala nacional.
Los activistas a favor del control de armas,como la Campaña Brady, critican a Obama por no haber sido capaz de avanzar en una reglamentación mucho más estricta que la que actualmente está en vigor. Citando estadísticas de los Centros para el Control de Enfermedades, la asociación indicó que cada año 100.000 personas son heridas por armas de fuego en Estados Unidos, muchas de ellas niños, y más de 31.500 mueren como consecuencia de la violencia armada.