La Paz es un barrio de contrastes, siempre lo ha sido. Igual ofrece magníficos pisos con vistas a la Bahía que bloques de vecinos en los que cientos de familias se hacinan en torno a un patio sombrío. Lo mismo ofrece la posibilidad de tomar algo al sol en una terraza en el nuevo paseo, que sirve de guarida para los que buscan la oscuridad de los soportales para hacer negocios de dudosa legalidad. Esa es la realidad cotidiana de la Barriada de la Paz. El problema es que la parte negativa de uno de los barrios más populosos de Cádiz cada día se impone un poco más a la positiva.
Así lo denuncian desde la Asociación de Vecinos Bahía Gaditana, que ven la crisis detrás del crecimiento de la economía sumergida y la delincuencia a pequeña escala. La presidenta recién reelegida de la entidad, Manoli Molina, asegura que en los últimos tiempos se ha notado un incremento importante en el trapicheo de drogas en algunas de las plazoletas interiores y en los bajos de los altos edificios de la Barriada. Tanto es así, que «hay vecinos a los que les da hasta miedo pasar por ahí». Molina comenta que cada vez se ven más jóvenes que ni siquiera son de la Barriada merodeando por la zona con la intención de dedicarse al menudeo, con el mal ambiente que esto genera.
Además, en la Asociación de Vecinos se ha detectado en los últimos meses la presencia cada vez más frecuente de personas que entran en los bloques para intentar vender por los pisos productos «que evidentemente han sido robados, porque algunos vienen hasta con la etiqueta del supermercado, aunque cuando les preguntas lo niegan».
Manoli Molina asegura que uno de los problemas de la Barriada es la escasa presencia policial. «Solo se ven patrullas por aquí los lunes cuando se pone el Piojito. La Policía Local no visita el barrio, y como los policías de barrio tienen que presentarse voluntarios, nos hemos quedado sin esta figura».
Pero la reivindicación de una solución para estos problemas de seguridad no es la única de la junta directiva de Bahía Gaditana. Hay otros asuntos que llevan tiempo reclamando, como el arreglo de los patios interiores, llenos de socavones desde que se acometieron las obras de remodelación de la avenida de la Bahía y que, casi a diario, causan caídas a los vecinos de la zona. También se solicita que se retiren o recorten los setos de la mediana de las avenidas de la Bahía y del Guadalquivir, ya que «impiden la visibilidad en los cruces a los peatones y a los vehículos».