El cierre de la planta gaditana de Visteon tuvo el pasado 15 de febrero su cara y su cruz. La decisión de la multinacional mandaba a la calle a 396 trabajadores, pero la plantilla pudo respirar algo más aliviada al lograr un acuerdo satisfactorio con la empresa en materia de indemnizaciones. La compañía presentó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en el que se comprometía a pagar 45 días por año trabajado, a abonar la Seguridad Social a los mayores de 55 años hasta la prejubilación y a ceder los terrenos de la factoría al Ayuntamiento de El Puerto para buscar un nuevo inversor. Este escenario hubiera sido radicalmente distinto justo dos semanas después con la entrada en vigor de la nueva reforma laboral. La plantilla de Visteon, dentro de la tragedia que supone perder el puesto de trabajo, se pudo dar con un canto en los dientes tras sacar una importante tajada económica. Este fue uno de los últimos ERE que autorizó la delegación provincial de Empleo con el antiguo marco laboral. A partir de mediados de febrero se aplicó la reforma laboral y con ella un nuevo criterio para regular despidos, indemnizaciones y contratos.
En los primeros cuatro meses de aplicación de la nueva norma se han presentado en la provincia 175 expedientes, de los que 20 son extintivos o definitivos, lo que conocemos por ERE; 68 son temporales, los denominados ERTE; y 87 de reducción de jornada. En total, 1.787 gaditanos afectados. De ellos, 677 han perdido su empleo porque están sujetos a una extinción definitiva.
El 17 de febrero llegó a la delegación provincial de Empleo el primer ERE con cargo a la reforma. Se trataba de la empresa encargada del servicio de mantenimiento de playas en Cádiz que despedía a 53 trabajadores alegando pérdidas económicas.
En estos cuatro primeros meses de vigencia de la reforma laboral la tasa de desempleo se ha mantenido en Cádiz en el 36% y la cifra de desempleados asciende a 193.000 personas, según el último dato estadístico del pasado mayo. Solo el sector servicios, atraído por la campaña de Semana Santa y el inicio de la temporada de verano, ha visto reducida su bolsa de parados.
La nueva reforma laboral elimina la autorización laboral de los despidos colectivos, es decir, la autoridad laboral ya no interviene en el proceso de tramitación del expediente salvo en los casos de fuerza mayor. La empresa en cuestión solo está obligada a realizar una comunicación a la autoridad laboral y seguir un periodo de consultas. Una vez finalizado este procedimiento, con acuerdo o sin acuerdo, el empresario comunica a los trabajadores y a la autoridad laboral su decisión, pudiendo el trabajador reclamar ante la jurisdicción social.
Los datos de este primer balance de cuatro meses de aplicación del texto reflejan que 454 trabajadores han aceptado una reducción de jornada. De ocho horas pactan una jornada laboral de seis o cuatro y de incluso menos. Esta medida es un pacto con el empresario que conlleva una reducción salarial.
La nueva normativa aprobada por el Gobierno favorece la actuación de las empresas en pérdidas para poder sanear sus resultados y definir su futuro con menos trabas. Así, en cuanto a las causas económicas que recoge la reforma para facilitar un despido se encuentra la situación económica continuada, más de tres trimestres en pérdidas, y la disminución persistente de su nivel de ingresos o ventas.
Uno de los expedientes con más afectados que ha recibido Empleo en este espacio de tiempo tuvo lugar en marzo cuando Limasa, concesionaria municipal de limpieza de los colegios públicos y dependencias municipales de Jerez, registró un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de dos meses de duración para sus 199 trabajadores. Luego vino el practicado por el Ayuntamiento de La Línea a 65 trabajadores, el de Gadir Solar, para la totalidad de su plantilla, así como los 300 despidos del Ayuntamiento de Jerez.
Entre los municipios donde más expedientes de empleo se han presentado en estos últimos cuatro meses destacan Jerez, con 33; Cádiz, con 23; Chiclana, con 21; El Puerto, con 20; y Algeciras, con 12.