Dejar a su hijo con los abuelos, contratar a una chica que lo cuide en casa o pagar tres veces más de lo que puede su bolsillo en un centro privado. Estas son las alternativas que tiene Mamen para poder seguir compaginando su papel de madre con su trabajo y éste es el dilema al que se enfrentan en estos días tres centenares de familias de la capital, que se han quedado en las listas de espera de las escuelas infantiles públicas o conveniadas de la Junta de Andalucía, en las cuales pretendían inscribir a sus pequeños de entre 0 y 3 años. «Nos hemos quedado los novenos en la lista de espera del Virgen de la Palma y eso que teníamos 5 puntos de un máximo de 6,5 porque el centro nos correspondía por zona», puntualizó Mamen López. «Trabajamos los dos y necesitamos dejar a nuestra hija con alguien. Todavía tenemos la esperanza de que nos llamen en septiembre y nos digan que ha entrado», afirmó esperanzada esta madre. En la misma situación se encuentran otras familias, como las de Antonio, María del Carmen o Rocío, que tampoco han conseguido plaza. Otros padres como Fernando Molina, que sí han obtenido puesto escolar, tampoco entienden el déficit de pupitres que existe en la capital, que este curso volverá a quedarse con las 557 plazas del pasado curso, ya que la Junta de Andalucía no ha ampliado la oferta. «Es un derecho que debería tener todo el mundo, sobre todo, porque hay cuestiones como la educación y la sanidad donde no se debe recortar», apuntó Molina al respecto. Félix Romero va más allá y relata algunos de los problemas que ve a su alrededor. «En Cádiz hay poco trabajo así que hay que moverse para conseguir un empleo y para esto es necesario poder dejar a tu hijo en un lugar de confianza», denunció.
Un paso atrás
También comparten la misma opinión muchos de los directores y profesores de las propias escuelas públicas, en algunas de las cuales la lista de espera supera el medio centenar de solicitudes. Purificación Manjavacas, educadora del centro público Virgen de la Palma, que en su fachada luce precisamente una pancarta de denuncia en la que se puede leer 'Los niños de 0-3 años también merecemos una educación de calidad', confirma este problema y augura que con los recortes que se han llevado a cabo en educación, el déficit de plazas podría llegar a incrementarse. «Después de muchas reivindicaciones y conseguir que la Educación de 0 a 3 años tuviera carácter educativo, ahora volvemos a dar un paso atrás catalogándola como asistencial, por lo que el número de plazas ofertadas podría ser aún menor en los próximos años», critica esta docente, que enumera otros inconvenientes que se trasladarán pronto a los guarderías, como la no suplencia de las bajas y, en definitiva, la merma de la calidad de la enseñanza pública. «Está demostrado que el mayor desarrollo educativo se produce en el primer ciclo de Infantil», aseguró.
Por su parte, el centro Doctora Josefina Fornell del barrio de Astilleros, ha sido uno de los más afectados por la congelación del número de pupitres conveniados en la capital por parte del Gobierno regional. A pesar de contar con una demanda en la zona de 70 niños y tener una capacidad en sus instalaciones para 80, la Junta de Andalucía sigue sin subvencionar sus plazas, por lo que el centro funciona con 30 puestos financiados de forma privada, así como algunos alumnos que cuentan con la ayuda del Ayuntamiento de Cádiz. «Está más que justificado el aumento del número de plazas por la demanda que existe, que alcanza ya los 300 alumnos», puntualizó Enrique Sánchez, responsable del centro. A pesar de que la Delegación Provincial de Educación asegura que la Junta cumple con la recomendación de la Unión Europea en el número de plazas públicas, conveniadas o privadas puestas a disposición de la ciudadanía, Sánchez apuntó que, en cambio, no cumple con el número de plazas públicas o subvencionadas que exigen desde Europa. «Han estado dando esperanzas a las familias de la zona desde el año pasado y al final no han aumentado las plazas, con los problemas que esto ha supuesto para muchos de estos padres», denunció.
En la capital existen en la actualidad 557 pupitres para el primer ciclo de Infantil, de los cuales 188 pertenecen a las escuelas públicas Virgen de La Palma (57), Los Dálmatas (87) y Virgen del Rosario (44). El resto, un total de 369, son plazas subvencionadas por la Junta de Andalucía en los centros Doña Popi (41), Virgen de la Paz (124), Villa Esther (35), Boliche (35), Zona Franca (94) y Casa de Niños y Niñas (40). La lista de espera en estos momentos se sitúa en alrededor de 300 niños, aunque para las aulas de 0-1 año aún pueden encontrarse vacantes en algunas de estas guarderías.