Lo que para unos es una simple molestia, para Manuel y su hija es un verdadero suplicio. Una acción tan simple como subir o bajar de la acera en un tramo de algo menos de 500 metros es todo un mundo que ha quedado a resolver a medias. Tres años después de que Manuel Cádiz iniciara su reivindicación para que el Ayuntamiento nivelara la calle Cervantes, su petición ha quedado «a medias». Así define él la realización de dos tramos que han adaptado la parte de la calle Cervantes que va desde Sagasta a San José a plataforma única. Una acción primordial para que su hija Lidia (con una discapacidad del 95% y con problemas de columna) pueda desplazarse a coger el autobús ante el Colegio Carlos III que la lleve diariamente a su centro.
«Tenía el compromiso de la alcaldesa de que la obra se iba a realizar en la totalidad de la calle (esto es hasta la plaza del Mentidero); por eso no entiendo que diga ahora que el compromiso ya está cumplido y que ahora pido una ampliación», reconoce Cádiz Temblador con indignación. El gaditano se refiere a una carta que el Ayuntamiento ha remitido al Defensor del Pueblo Andaluz, como respuesta a la reivindicación de este vecino. Y es que, una vez acabada la segunda fase de las obras en 2011 y a la vista de que no se ejecutaban nuevas fases, el padre puso su caso en conocimiento de nuevo de José Chamizo.
A través de este cauce administrativo, el propio Ayuntamiento es el que ha respondido apuntando que Manuel Cádiz «amplía» sus reivindicaciones y que el Consistorio «no está en condiciones de atender lo solicitado y desviar fondos dedicados a satisfacer necesidades colectivas por otras individuales, por muy justificadas que sean». En estos términos se expresó el propio teniente de alcaldesa José Blas Fernández, que firma el escrito remitido al Defensor del Pueblo el pasado 2 de mayo.
Ayer mismo, Fernández explicaba que el Ayuntamiento «no tiene dinero» para asumir esa nueva fase además de apuntar que entienden «que el Ayuntamiento ha cumplido con creces». En este sentido, la inversión de los dos tramos realizados hasta 2011 fue de 69.965,15 euros. En base a esta cifra, Temblador estima que la nueva fase (de unos 200 metros) costaría unos 90.000 euros. «Que me pueda facilitar un camino y me digas que no, no lo puedo entender», reconoce el gaditano.
Un nuevo camino
En este sentido, el Ayuntamiento ha propuesto un recorrido alternativo (al igual que ya hizo en 2010, antes de la nivelación de la calle) para llegar a la parada. Se trata de tomar por Cervantes (tramo ya nivelado), San José, Ancha, San Antonio, Enrique de las Marinas, San Dimas y González Tablas. Eso haría que el recorrido alternativo pasara de los 662 metros a los 497 de Cervantes. Eso supone «caminar unos 200 metros más diariamente, 400 si contamos la ida y la vuelta con mayores dificultades», explica. Una propuesta que llena a Manuel de indignación: «A mi hija nadie le marca el camino». Y para ello aporta una justificación clara: «Cuando salimos a pasear nos adaptamos a lo más cómodo para ella, pero el día a día del trayecto al autobús no puedo sacrificarlo y el Ayuntamiento debería facilitarlo».