El renovado Gobierno local de Medina, controlado por IU tras las últimas elecciones municipales, ha puesto orden en la jefatura de la Policía. La semana pasada, el alcalde Manuel Fernando Macías nombraba como jefe policial de la localidad a Mariano Sánchez Cornejo, quien había estado ocupando ese cargo durante 15 años. Sin embargo, su carrera se vio interrumpida cuando cayó en desgracia al llegar al poder el exregidor socialista Francisco Carrera. Este movimiento no solo supone la restitución de un mando policial que había accedido a ese puesto por oposición y no había tenido mancha alguna durante su mandato. La medida acordada por el joven Ejecutivo asidonense pone fin a una duplicidad de cargos en la jefatura, la eliminación de un nombramiento a dedo y el consiguiente ahorro en las arcas públicas. Por este motivo, IU ha recibido las felicitaciones del PP, que conforman la oposición en el pleno junto al PSOE, y del PA. En las filas socialistas guardan silencio.
Desde que llegara en 1999 a la Alcaldía Francisco Carrera, los conflictos internos en la jefatura de la Policía Local se fueron sucediendo, ya que una de sus primeras medidas fue apartar del cargo al entonces jefe, Mariano Sánchez, para después sacarlo del Cuerpo y destinarlo a la biblioteca municipal. Las represalias sufridas por este funcionario también incluyeron recortes en la nómina. Hay que recordar que el exregidor es también agente municipal y tras perder las elecciones, después de tres legislaturas consecutivas, ha pedido su reincorporación. Si bien, aunque está autorizada, no se ha hecho efectiva porque está de baja por enfermedad.
La decisión de apartar del Cuerpo policial a un funcionario, que accedió a la jefatura por oposición, fue tumbada por la Justicia. La respuesta del exalcalde fue crear una plaza de subinspector, como la que ya ostentaba Mariano Sánchez, y darle las competencias de jefe. Puso en ese puesto a un agente del Cuerpo Nacional de Policía que asignó a dedo, mediante un concurso de libre designación. Para ello se acogió a la normativa andaluza (Ley de Coordinación de Policías Locales de Andalucía) que permite al alcalde elegir al jefe de la Policía de su municipio.
La repercusión inmediata la soportaron las arcas municipales, ya que una localidad de menos de 12.000 habitantes y una veintena de agentes contaba con dos jefes policiales por rango, uno que ejercía y otro, defenestrado. El PP de Medina, que ha aplaudido «la valentía» del Equipo de gobierno al restituir al subinspector Sánchez Cornejo, cifró en 52.000 euros anuales el sobrecoste innecesario que supuso la elección del último jefe policial, que cesó tras las elecciones.