La historia del jerezano Alvar Núñez Cabeza de Vaca ha pasado sin motivo más desapercibida que la de otros grandes conquistadores y exploradores, y ahora una novela recupera los pasos de este singular personaje que conquistó pacíficamente y con ayuda de los indios, desde Florida hasta California. El empresario y escritor Juan Sánchez Galera (Jaén, 1967) es el autor de esta novela que ve la luz ahora en la editorial Sekotia, un libro titulado 'El último caballero: La Vida de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, el español que descubrió la mitad de EEUU' y con el que el autor se ha propuesto ayudar a difundir la historia de este personaje.
«Daniel Boone no hizo nada equiparable», dice Sánchez Galera, autor de otros libros como 'Complejos históricos de los españoles', y que asegura que al escribir esta obra, en la que ha volcado unos cuatro años de trabajo, ha logrado sacarse «la espinita» que tenía clavada desde que hace años descubrió a este aventurero en un libro del historiador estadounidense Charles Lummins.
Y es que la figura del conquistador español, según dice, es mucho más conocida y estudiada en los Estados Unidos que en España, donde no hay «prácticamente nada» escrito sobre la vida de Álvar Núñez Cabeza de Vaca (1492 - 1564), nacido en una acomodada familia de hidalgos andaluces.
Tras luchar en varias guerras en Europa, marchó a América como tesorero real y con el objetivo de conquistar la Florida con seiscientos soldados.
Álvar llegó a la Florida únicamente con cuatro supervivientes entre sus soldados porque todos los demás murieron, pero, a pesar de ello, decidió seguir adelante con su misión, que le ocuparía once años.
Recorrió a pie, con sus cuatro soldados, más de 18.000 kilómetros desde Florida a California, acompañado de «miles de indios» a los que conquistó «sin derramar una gota de sangre», y «siglo y medio antes de que el primer inglés pisara esas tierras». «Fue líder de los sioux y de los apaches, él los conquistó sin pegar ni un tiro», explica el escritor.
Continuó descubriendo territorios en América del Sur hasta que, debido a su obsesión por defender los derechos de los indios, fue sometido a un proceso que le devolvió a España encadenado.