La ola de frío siberiano que ha azotado a toda Europa durante los últimos días ha servido para que las carnicerías de Cádiz hagan su pequeño agosto en pleno invierno y para que tomen un poco de oxígeno ante la caída de las ventas que vienen sufriendo como consecuencia de la crisis. El motivo es claro, la bajada de las temperaturas ha propiciado que durante el pasado fin de semana los gaditanos hayan optado por quedarse en casa, en lugar de salir a tapear.
El puchero, la berza y el cocido han sido los protagonistas absolutos de las reuniones familiares de este fin de semana y así lo ponen de manifiesto los carniceros. Tanto es así que en algunos de estos negocios se llegaron a agotar las existencias para la elaboración casera de estos suculentos platos, característicos de esta parte geográfica de la península.
Juan, propietario de una de las carnicerías de la Avenida Segunda Aguada, se mostró ayer bastante impresionado con la reacción de su clientela, y es que esperaba un repunte significativo en las ventas al enterarse de que venía una ola de frío, pero nunca pensó en el barrido que se iba a producir. Los bistec y los productos de recova pasaron a un segundo plano, lo más demandado, sin duda, ha sido los avíos del puchero. De hecho el tradicional jarrete se ha tenido que sustituir en muchos casos por otro tipo de carne ante la falta de mercancía.
En la carnicería del mercado de Nuestra Señora del Rosario aseguran que durante los últimos días se han incrementado un 50 por ciento la compra de 'avíos'. Por eso bendicen la llegada de la ola de frío, y esperan que no sea la última «porque nos ha venido muy bien». Hay que tener en cuenta que el mes de enero suele ser tímido en ventas por los excesos que se cometen en Navidad, de ahí que este pequeño regalo meteorológico haya servidio de bálsamo en algunos casos.
Las fruterías también se han aprovechado de las heladas. Los caldos y cremas de verduras han sido otro de los platos estrella del fin de semana y así lo atestigua Toñi, la frutera de los vecinos de Santo Tomás, que ha visto como en estos días acababan con la mercancía.
Y parece que estos negocios van a seguir en racha, puesto que ya se está anunciando la llegada de otra ola de frío, esta vez procedente del Atlántico. Las temperaturas no serán tan bajas, pero sí se prevé que haya más humedad en el ambiente, que al fin y al cabo es lo que aviva la sensación de frío.
Claro que la opinión de los productores agrícolas es bien distinta porque las heladas en muchos casos no hace más que estropear las cosechas, lo que puede repercutir en el precio de lo que logren salvar. Nunca llueve al gusto de todos.