UNA INTERVENCIÓN EN IMÁGENES
Si algún elemento arquitectónico de la capital gaditana resulta llamativo para el visitante es el de las murallas. Aunque muchas ciudades españolas conservan su casco antiguo completamente resguardado por muros (medievales o construidos en etapas que alcanzan hasta el siglo XVII), la capital gaditana ha sabido convertir en un rasgo propio los tramos amurallados que conserva tras los últimos derribos, a inicios del siglo XX. El acceso por las Puertas de Tierra y los trazados (con baluartes, castillos o garitas) que sobreviven junto al mar suponen una de las marcas indelebles de su personalidad. Pocas localidades litorales ofrecen ese paisaje y el Ayuntamiento se ha propuesto rentabilizarlo para que esté en perfecto estado de revista con motivo del Bicentenario del Doce.
La herramienta para ponerlo al día es el denominado Plan de Actuación del Frente Marítimo Amurallado. Ese programa, anunciado por la Alcaldía durante diciembre de 2008, ya ofrece los primeros resultados y persigue recuperar no sólo la piedra visible, también los equipamientos que la acompañan.
De San Carlos al Parque
Uno de los bloques fundamentales del proyecto es el trayecto entre el Parque Genovés y las murallas de San Carlos. Este espacio público tendrá un carácter estratégico en la oferta cultural, turística y de servicios dentro de dos años.
La conexión de la Alameda Apodaca con el Baluarte de la Candelaria, el aparcamiento de Santa Bárbara, el Centro de Arte Contemporáneo, el nuevo Hotel Atlántico y La Caleta convierte esta zona en fundamental. El Paseo Carlos III ya ha dejado atrás los arreglos y la inauguración. Jardines, farolas y balaustrada ya ofrecen un aspecto renovado. Este apartado del plan de murallas ha contado con un presupuesto total de 478.359,48 euros.
Bóvedas de Puertas de Tierra
Otro de los apartados del plan es la adaptación de las Bóvedas de Puertas de Tierra a Museo de Arqueología Industrial.
El objetivo del acondicionamiento y adaptación es dar cabida, en dos plantas distintas, a un centro que pueda acoger exposiciones que ilustren la evolución industrial, artesanal y naval de la ciudad de Cádiz desde sus orígenes hasta nuestros días. Esa zona abovedada debe ser capaz también de servir como sede al Museo Litográfico y la sala de audiovisuales en 3D.
Este apartado del plan debe culminar con la peatonalización definitiva del paseo superior de la muralla. El presupuesto para esta zona alcanza los 322.916,38 euros.
Baluarte de San Roque
La recuperación del Baluarte de San Roque, prolongación natural de Puertas de Tierra y situado junto a su foso, tiene la peculiaridad de haber sido confiada a una escuela-taller promovida por el Instituto de Fomento y financiada en colaboración con el Servicio Andaluz de Empleo, de la Junta. Su recuperación se desarrolló durante el período comprendido entre el 27 de febrero 2007 y el 26 de febrero de 2009. Esta tarea fue desarrollada por 30 desempleados menores de 25 años.
Murallas de San Felipe
Uno de los tramos de recuperación más reciente es el de las Murallas de San Felipe. Con un presupuesto de cerca de 330.000 euros, arrancaron el pasado octubre con un plazo de ejecución de cinco meses. Se adjudicaron a la UTE Imesapi por un importe de 329.948 euros.
El cerramiento de la muralla al mar está resuelto mediante muros de sillería de piedra ostionera vista, mientras que las paredes visibles desde tierra son de mampostería de ladrillo tosco y piedra, revestida con mortero de cemento y cal. Estos trabajos eran especialmente necesarios puesto que, según admite el concejal de Urbanismo, Ignacio Romaní, estas murallas se encontraban en «avanzado estado de deterioro, debido a la contaminación ambiental, a la agresividad del medio donde se encuentran y a la gran humedad que acumulan los muros».
Tras la reforma de estructuras y elementos de exorno, el toque final consiste en una limpieza especial a base de agua a alta presión, cemento y arena de río. Un nuevo revestimiento impermeable multicapa pone el broche, con la intención de que este tramo resista mejor el combate diario con el mar y las próximas curas de la piedra puedan retrasarse muchos años.
Baluarte de la Candelaria
Uno de los rincones con mayor uso cultural y social de las murallas de Cádiz es el Baluarte de Candelaria. También ha sido contemplado en este programa de recuperación. Para remozar este recinto se presupuestaron, en total, 612.343 euros que incluyen la reparación de fachada (106.846 euros), la reapertura del paseo superior (26.745 euros), la recuperación de exteriores y los paramentos interiores del cuerpo de guardia (63.813 euros), la reparación de fachadas interiores (195.228 euros), la rehabilitación de los paramentos interiores de las casamatas (121.461 euros) y la pavimentación de los accesos (98.248 euros).
Bóvedas de Santa Elena
La alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, acompañada por los tenientes de alcaldesa de Patrimonio y Urbanismo, José Blas Fernández e Ignacio Romaní, respectivamente, han visitado las bóvedas de los antiguos Talleres Velasco, en el Baluarte de Santa Elena, después de que se desalojaran los coches que se encontraban depositados tras años de litigios, y salieran a subasta pública para su transformación en chatarra.
Durante la visita a las naves, donde también estuvo presente el jefe del área de Patrimonio, la alcaldesa pudo comprobar que se trata de una superficie de grandes dimensiones de alrededor a la que le quieren a sacar mucho partido, «después de que se haya recuperado un espacio que muchos gaditanos no lo han podido conocer».
Martínez adelantó que se va a encargar un proyecto de consolidación y tratamiento del espacio a la Oficina Técnica de Urbanismo, de tal forma que se eliminen los elementos sin valor patrimonial, a la vez que se busque la fórmula para dar el tratamiento a los paramentos y a la solería de las bóvedas. Para la alcaldesa es un espacio con posibilidades: «Posteriormente se verá el uso de este nuevo equipamiento. Posiblemente, y teniendo por delante la celebración del Bicentenario de la Constitución, en primer lugar le demos un uso cultural, para después estudiar qué uso es el que más le conviene a la ciudad». Así, en principio, todos los espacios de la ciudad estarán destinados a acoger actividades relacionadas con el Doce, «aprovechando al máximo las superficies disponibles». Y en este sentido «los antiguos Talleres Velasco, «van a dar mucho juego a la ciudad». La recuperación de las bóvedas se ha producido tras el litigio entre el Ayuntamiento gaditano y los antiguos inquilinos, Talleres Velasco. El Ministerio de Defensa cedió en 1999 las murallas al municipio, pero en la planta baja había un taller, que ya contaba con una reclamación judicial para liberar dicha superficie.
Tras el proceso judicial, se pudo acceder a las bóvedas donde se amontonaban vehículos que posteriormente han tenido que ser subastados.
Murallas de Cortadura
Es el espacio fortificado peor conservado de la ciudad. Matojos y desprendimientos son la viva imagen del abandono del Fuerte de Cortadura. Sin embargo, es un codiciado lugar para el Ayuntamiento gaditano que desde 2005 está planteando a Defensa la cesión del espacio, junto con el de las instalaciones del Club Marte, en La Caleta. En la actualidad, los dos espacios son de Defensa, a la espera de la cesión al municipio.
En el caso de Cortadura, el abandono se remonta a 1999. Ese año y el que le precede, el Ayuntamiento invirtió 3 millones de pesetas en su limpieza y arreglo. En 2004, el Consistorio ya realizó el cálculo de cuánto costaría recuperar el espacio: 300.000 euros para destinarlo a fines culturales. Sin embargo, desde 2008, las murallas de Cortadura son como un caramelo que tanto Consorcio como Ayuntamiento desean, pero que Defensa no se decide a dejarlo ir.
Mientras, las murallas son ya una sombra de lo que fueron. Un recuerdo lejano construido con la mano de obra de todos los gaditanos para asegurarse la paz y la tranquilidad durante la invasión francesa. Un ejemplo de altruismo lleno de anécdotas que ahora se arriesga a que el Doce le pille con el paso cambiado.