Moisés Delgado Guerrero, un bombero de Medina adscrito al parque de Cádiz, viajó ayer hasta Chile para participar en las labores de rescate de supervivientes tras el terremoto que ha causado cerca de 800 muertos hasta el momento.
Delgado viaja acompañado por su perrita Xena, una labradora experimentada en detectar vida entre las ruinas de los edificios. Se da la coincidencia de que Xena -llamada así por la guerrera de la serie de televisión- se formó en estas labores en Chile, cuando contaba con dos años.
Delgado Guerrero explicó en una entrevista ayer con el programa Protagonistas de Punto Radio Cádiz que dirige Maika Marín que ambos han participado ya en operaciones de rescate de catástrofes y seísmos en todo el mundo. «Estuvimos en Pakistán 11 ó 12 días tras el terremoto», narraba ayer desde el aeropuerto de la base de Torrejón, a punto de coger el avión que les iba a llevar hasta Chile.
Este profesional, que acude a la convocatoria de Bomberos Unidos Sin Fronteras, sabe más o menos lo que puede encontrarse cuando llegue a la zona de la catástrofe: «Una ciudad caída, con la gente desesperada, sin comida, sin agua, andando por la calle». Para evitar la duplicación de esfuerzos y también por razones de seguridad, los bomberos tendrán que trabajar a las órdenes del Ejército chileno. Así lo han dispuesto los responsables de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) que es la que responde a las llamadas de ayuda de los países en caso de catástrofes. «Si uno anduviera por su cuenta y riesgo sería una locura, porque la gente sabe que cuando llegas allí vas preparado con comida para todos los días que vas a quedarte», apostilló Delgado.
Otros voluntarios
De Andalucía viajan cuatro personas. Además del gaditano, otros dos profesionales de Huelva y uno más de Córdoba. Todos ellos se integran en un operativo andaluz que en principio iba a ser más numerosa. «Pidieron 12 personas, entre equipos de rescate y localización, pero al final desestimaron a los rescatistas y viajamos tres guías con los tres perros y un responsable del grupo», cuenta el gaditano.
La Unidad Canina del Consorcio de Bomberos cuenta con ocho efectivos y siete perros. No todos tienen la experiencia de Xena, pero varios de ellos se encuentran en fase avanzada de formación.
Lo habitual es que los perros convivan con el bombero que les adiestra en su casa. «Son uno más de la familia, así que como pasas día a día con ellos, sólo con verles la cara o mover el rabo ya sabes cómo están». Lo más urgente, cuenta Moisés Delgado, es encontrar a los vivos. «También hay que sacar a los fallecidos pero eso es en segundo término», admite. Lo curioso es que estos perros están entrenados para detectar a personas vivas, aunque se encuentren muy malheridas y no responden si hay cadáveres, aunque aún se mantengan calientes. «El caso de Xena es emocionante porque va a volver a Chile que es precisamente donde se formó», dice Moisés. Y otra anécdota más para el viaje: «Nos dicen que el avión en el que vamos a viajar es el que utiliza el presidente del Gobierno».
Delgado se despide. El embarque está a punto de efectuarse. Xena y él están tranquilos. Tienen claro cual es su cometido y forman un equipo sin fisuras.