Es uno de los principales barrios de la ciudad. Con más solera e historia. Pero sus casas, fiel reflejo del paso del tiempo comienzan a ser peligrosas. El mal estado, las grietas y las humedades son los nuevos inquilinos del barrio de la Viña. De nuevo aparece un caso de vivienda en mal estado en el barrio de la Viña, concretamente se trata de la finca situada en la calle Encarnación, 5. Según ha denunciado la edil socialista Natalia Álvarez, dicha finca se encuentra totalmente apuntalada y en situación de riesgo para la seguridad de las personas que allí habitan. Por su parte, los inquilinos llevan varios días sin dormir pendientes de que no se les caiga el techo encima y sin respuesta alguna por parte de la propiedad o del Ayuntamiento.
Álvarez se ha interesado por el tema y ha solicitado vía oficial a la Delegación de Urbanismo del Ayuntamiento gaditano el resultado de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) si es que la hubiera y si así fuera así y el contenido de la misma fuese desfavorable, la edil ha solicitado los requerimientos que desde el Equipo de Gobierno se hayan realizado al dueño de la finca para que lleve a cabo la inmediata restauración de las condiciones de habitabilidad del edificio.
Nuevo caso de abandono
«Me temo -añade la socialista- que nos volvemos a encontrar, desgraciadamente, con un nuevo caso de dueños que no acometen las obras que derivan de las ITE, y de un equipo de Gobierno que se muestra pasivo ante este flagrante incumplimiento, permitiendo que estos vecinos entren en una situación de riesgo total para sus vidas». Y en el caso de buscar responsabilidades, la edil lo tiene claro: «Queda evidenciado que el Ayuntamiento y en concreto su concejal delegado Ignacio Romaní, ejerce de manera nefasta la competencia de disciplina urbanística que tiene en exclusiva».
A la vista de la redundancia de los acontecimientos queda claro, para Álvarez, que La Viña debe dejar de ser protagonista de este tipo de noticias. En palabras de la propia edil socialista: «Es inadmisible que los gaditanos estén siendo continuamente víctimas de unos dueños que incumplen con sus obligaciones y de un Ayuntamiento que, con su pasividad, colabora indirectamente con ellos». Y añade tajante la edil socialista que «en Cádiz no se está ejerciendo una verdadera y efectiva política de disciplina urbanística que redunde en la seguridad de los gaditanos. Esperemos que todo esto no vaya a más».