El domicilio en Arcos donde se ha producido el suceso. - F. JIMÉNEZ
SUCESOS

Isidro, el presunto asesino del bebé: «Hagan lo que tengan que hacer»

El detenido, de 44 años, tapó la boca a su hijo para que se callara haciéndolo morir de asfixia y dio una paliza a su pareja

Arcos de la FronteraActualizado:

«Hagan lo que tengan que hacer». Estas fueron las primeras palabras que Isidro Sánchez le dirigió a los agentes de la Guardia Civil que aporreaban su puerta cuando tras horas de tensión entraban a por él. Los golpes, los gritos y el insistente llanto de un bebé que salían del número 5 de la calle Adolfo Suárez, en el Barrio Bajo de Arcos de la Frontera (Cádiz), habían alertado a los vecinos más próximos, que alrededor de las seis de la madrugada avisaban a la Policía Local de que «algo muy malo» estaba pasando allí.

Horas después, la conmoción y el luto en la localidad arcense se presentaban con dureza. Avanzaba la mañana y todo el pueblo se iba enterando que el terror les había hecho una visita de forma atroz y repentina este primero de junio. Uno de sus vecinos, Isidro Sánchez, de 44 años, había sido detenido por el supuesto homicidio de su bebé de ocho meses. Presuntamente, y según fuentes municipales, le había asesinado por asfixia, y además, había agredido también a su pareja, Sara B., de 31 años, con minusvalía por una sordera, y como apuntan algunas fuentes, embarazada de pocos meses.

Los golpes y el llanto insistente del bebé alertaron a los vecinos, que llamaron a la Policía Local y Guardia Civil

Según declaraciones recogidas a testigos del suceso, la alarma saltó pasadas las cinco de la mañana. Entonces fue cuando empezaron a oír los «porrazos». «Se escuchaban gritos y golpes», cuentan todavía consternados por la tragedia. Sin dudarlo y viendo que no cejaban, una de las vecinas llamó a la Policía . De inmediato, los agentes municipales acudieron al lugar pero en el número 5 nadie abría. El ruido se había vuelto silencio. Fue sobre las siete de la mañana cuando ya los efectivos de la Guardia Civil conseguían entrar al domicilio.

Primero se encontraron a Isidro, el presunto filicida. «Entren y hagan lo que tengan que hacer», asegura la concejal de Seguridad de Arcos que el supuesto agresor exclamó a los agentes nada más verlos. Y allí se encontraban las dos víctimas. El bebé, un niño de ocho meses, ya fallecido tendido en el suelo de su habitación. Y la mujer, Sara, también permanecía encogida, tirada en un pasillo con señales de haber sido presuntamente golpeada.

Efectivos de emergencias y los propios agentes intentaron socorrer al pequeño pero no pudieron hacer nada por él. Según los primeros datos aportados por fuentes municipales, se sospecha que el padre pudo asfixiar al bebé tapándole la boca para que se callara ya que, asustado por los gritos de la pelea, no dejaba de llorar. Aún así, será la autopsia que se le practique la que determine las causas exactas de su fallecimiento.

Su pareja, ingresada tras la agresión

Tras entrar al domicilio y comprobar lo que había ocurrido, los agentes detuvieron a Isidro S. A. acusado de un presunto delito de homicidio y otro de malos tratos, y lo condujeron hasta los calabozos del cuartel de Arcos a la espera de que previsiblemente este viernes pase a disposición judicial. Por su parte, una ambulancia se llevó a la mujer al hospital más cercano donde continúa ingresada. Aunque no se han facilitado datos sobre su estado, si se sabe que su vida no corre peligro. Además, la autoridad judicial acudía al lugar del siniestro junto a miembros de la Policía Judicial y de Criminalística de la Guardia Civil y se procedía al levantamiento del cadáver.

Por su parte, el Ayuntamiento decretaba a primera hora de la mañana un día de luto oficial y guardaba un minuto de silencio en una concentración en la que la Corporación y los empleados municipales mostraban su repulsa por estos trágicos hechos.

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