Los cabos primeros Ernesto Gómez Pérez y Juan García Ventura, miembros del equipo de baloncesto del TEAR.
Los cabos primeros Ernesto Gómez Pérez y Juan García Ventura, miembros del equipo de baloncesto del TEAR. - ANTONIO VÁZQUEZ
BALONCESTO

Militares de altura en silla de ruedas

El equipo de baloncesto del Tercio de Armada disputa partidos de forma habitual con el del Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física

San FernandoActualizado:

Volverán a vestirse con la equipación del Tercio de Armada. Volverán a sentarse en la silla de ruedas y a ponerse las correas en las piernas. Lo harán este lunes 18 de diciembre, durante el torneo cuadrangular que, al igual que el pasado año, de forma benéfica y para obtener la máxima recaudación para los más necesitados, reúne en las instalaciones del Centro de Recuperación para Personas con Discapacidad CRMF-Imserso de San Fernando a los equipos de baloncesto en silla de ruedas de esta entidad, del Club Deporte Adaptado Bahía de Cádiz, del Tercio de Armada (TEAR) y otro compuesto por directores provinciales y funcionarios de la Administración General del Estado en la provincia.

Una cita navideña que va mucho más allá, puesto que los partidos entre el equipo del CRMF-Imserso y el del TEAR son habituales desde hace años. En mayo de 2012, los militares isleños invitaron a los usuarios del centro a visitar sus instalaciones. Poco después «les devolvimos la visita, nos enseñaron su forma de trabajar, que es alucinante, y después nos fuimos al pabellón del Gómez Castro a jugar un partido en silla de ruedas. A raíz de ahí estrechamos lazos y llevamos unos cuantos partidos», explica el cabo primero Juan García Ventura.

El último de ellos, hace algo más de dos meses, el 29 de septiembre, cuando los infantes de Marina, encabezados por el comandante del Primer Batallón de Desembarco, acudieron a la pista de baloncesto del CRMF para volver a pasar un buen rato entre canastas. Una pista que, precisamente, se inauguró en octubre de 2016 con un partido entre ambos equipos. Algo que fue «un honor» para los infantes de Marina.

Fuertes lazos

«La satisfacción que tenemos cuando vamos a entrenar y a jugar con ellos es espectacular», afirma el cabo primero Ventura. Un deporte para nada sencillo, ya que, según aseguran los militares, «sólo sentarte y moverte en una silla de ruedas no es fácil». «Nos explicaba Manuel, el entrenador del centro, que si a nosotros, que tenemos movilidad en todo el cuerpo, nos parece difícil, imaginemos lo complicado que es para ellos, que la mayoría no tienen movilidad de cintura para abajo y tienen que estar todo el rato haciendo equilibrio. Es muy difícil, nosotros cada dos por tres nos caemos para delante», narra el cabo primero Ernesto Gómez Pérez.

Con la complicación añadida de las normas intrínsecas del baloncesto en silla de ruedas, como únicamente poder avanzar con tres empujes a la silla entre bote y bote. «Ellos tienen mucha técnica, nos hacen bloqueos. Yo intento bloquear a alguien y se me va por el otro lado», explica divertido el cabo primero Ernesto. Por ello, algunos días antes de jugar un partido de este tipo, los militares suelen acudir a entrenar con las sillas para mejorar la técnica y coger algo de soltura de movimientos.

Si algo destacan de sus partidos con los usuarios del centro de recuperación ambos integrantes del equipo del TEAR es que han hecho «buenos amigos» y establecido fuertes lazos de unión con este deporte adaptado en la provincia. De hecho, David del Pozo, uno de los miembros del conjunto castrense, es en la actualidad entrenador del equipo del Club Deporte Adaptado Bahía de Cádiz.

Este lunes 18 de diciembre a las 11 horas disfrutarán de nuevo de un deporte al que les unen valores compartidos. Esfuerzo, trabajo, compañerismo, de todo eso podrán gozar los asistentes al cuadrangular solidario de baloncesto adaptado. El precio de la entrada: un kilo de comida no perecedera o artículos de higiene destinados, como explica la la directora del CRMF Imserso, Concha Mayoral, «a entidades benéficas de San Fernando».