Cádiz Provincia
PELEA | PROCESIÓN

Desamparados aguanta «comentarios contra la hermandad» en redes sociales desde hace tiempo

La hermandad muestra su repulsa por lo acontecido y apoya a la cuadrilla de cargadores, al igual que el Consejo de Hermandades

SAN FERNANDOActualizado:

Todavía resuena la pelea que se produjo el pasado 24 de septiembre durante la salida procesional de la Virgen de Las Mercedes por la conmemoración de su día. Este día tan señalado para la hermandad de Desamparados, al sacar a su tercera titular, se vio empañado por continuos comentarios y críticas por los andares del paso, que hizo que uno de los cargadores terminara encarándose con las personas que hacían tales manifestaciones y trasladaran el enfrentamiento a un bar.

De esta manera, Desamparados ha querido mostrar su repulsa a lo ocurrido y ha hecho hincapié en las «reiteradas amenazas, injurias y coacciones por parte de dos individuos acabaron afectando al normal desarrollo de la procesión y desembocaron en agresión física, a pesar de la rápida actuación de nuestros hermanos para atajarla, así como la censura del público presente».

La hermandad ha sacado a la luz que desde hace tiempo soporta comentarios en contra de su entidad en redes sociales apelando a la responsabilidad para que estos hechos no vuelvan a ocurrirse. «La libertad de expresión no ampara la violencia física o verbal, ni la justificación de la misma y, en este sentido, comentarios vertidos desde hace tiempo en redes sociales contra esta hermandad no son compatibles con la pertenencia a asociaciones de la Iglesia, como son las cofradías. Este tipo de comportamientos, más allá de este hecho puntual, pretenden influir negativamente sobre el funcionamiento normal de las hermandades y perjudican notablemente la percepción que, de las mismas, tiene la sociedad».

Apoyo a su cuadrilla

Por otra parte la Junta de Gobierno de Desamparados ha querido mostrar su certeza de que desde las instancias oportunas «se actuará de modo procedente respecto de los dos agresores, y así mismo adoptaremos las medidas pertinentes previstas por nuestras normas respecto del hermano que cedió a las provocaciones. Manifestamos expresamente nuestra solidaridad con nuestra cuadrilla de hermanos y su cuerpo de capataces, los felicitamos por su profesionalidad y reiteramos la confianza que hemos depositado en ellos. El saber estar de los hermanos y demás participantes en el cortejo posibilitó que nuestro culto externo finalizara con normalidad, a pesar de la gravedad de los hechos ocurridos y aunque el ánimo de los participantes estuviera lógicamente afectado».

Por último la hermandad agradece públicamente las muestras de apoyo que está recibiendo desde instituciones eclesiásticas, Consejo de Hermandades y cofrades en general.

Precisamente el Consejo de Hermandades también se ha manifestado al respecto para condenar lo ocurrido. «Los insultos y agresiones en ningún caso estarán justificados y comportamientos como los que se presenciaron el pasado domingo no pueden más que ser reprobados desde esta Institución y, por ende, por las hermandades y cofradías a las que representa. La violencia no es, ni será nunca, herramienta para manifestar las opiniones contrarias suscitadas en el día a día de las hermandades y cofradías. Es así que este tipo de actitudes sólo demuestran de quienes las llevan a cabo el total desconocimiento del comportamiento cristiano y cofrade dentro de nuestra Santa Madre Iglesia».

Así también ha querido mostrar su solidaridad «con la hermandad de Desamparados así como con los fieles que presenciaron tan lamentables hechos. Desde el momento en que se tuvo constancia de ellos, la Junta Permanente de este Consejo local mantiene una comunicación permanente a través de su presidente con el hermano mayor de la Corporación del Viernes Santo, poniéndose a su disposición y respaldando cuantas acciones –legales y de cualquier otra índole- considere necesarias la hermandad para que comportamientos violentos como el referido sean sancionados y no vuelvan a repetirse en una manifestación pública de Fe en la que debe imperar, por encima de todo, el respeto».