PROYECTO EDUCATIVO

Abuelos y nietos por carta

Los alumnos del Camposoto y enfermos de Alzheimer recuperan el correo tradicional para intercambiar experiencias

SAN FERNANDOActualizado:

«Nada. Decirles que para mí ya son como mis nietos y que me ha dado mucha alegría conocerlos. Aquí tienen a su abuela para lo que haga falta». No era un día normal. Ni para los más mayores, ni para los más pequeños. Al fin iban a conocerse tras cartearse. Nervios, ilusión y alegría. Una serie de sentimientos compartidos que traspasaban al fin el papel para convertirse en abrazo. Desde hace unos meses los alumnos de cuarto de primaria del colegio Camposoto se cartean con los enfermos del centro de Alzheimer, unos equipamientos separados por escasos metros.

Sí, se cartean. Aquello de coger bolígrafo y papel para expresar sin emoticonos lo que se piensa, se siente y se quiere decir. Bueno, la de los niños algo de emoticonos sí que tienen, porque resulta imposible que sus textos no se acompañen de algún que otro dibujo para darle color a la misiva. Y ahora que por fin se encuentran y conocen, los más mayores no pierden la oportunidad de preguntarles a los niños por esos personajes tan extraños. Y es que ni uno de los mayores suelta esa carta que les han traído los niños con la que se quieren dar a conocer y decir algo más de sus gustos, aficiones y juegos preferidos.

La relación va a continuar y ya planean nuevas cartas. De esta manera, los mayores les escribirán próximamente de sus recuerdos, de lo que trabajaron, de lo que querían llegar a ser y cómo eran las profesiones antiguamente. Mientras que los niños responderán con el futuro, es decir con aquello qué quieren ser de mayor. Algo así como de la soleta al 'Youtuber'. Y es que precisamente lo que hace que esta relación ilusione tanto a unos como a otros es el choque generacional que existe entre niños de ocho y nueve años con mayores entre los 70 y 80 años. Por ello también está pendiente otra carta de cómo eran las ciudades antaño, mientras que los jóvenes quieren mostrar cómo son ahora.

El proyecto se denomina'Tengo una carta para ti' y se enmarca dentro de un taller intergeneracional creado por el Centro de Familiares y Enfermos de Alzheimer AFA-Vitae. Se pusieron en contacto con el centro que tienen al lado, el colegio Camposoto, que de inmediato acogió esta idea cuyo objetivo es acercar a los niños a los mayores y, sobre todo, sensibilizarlos sobre una enfermedad muy común entre las personas de avanzada edad como es el Alzheimer.

La iniciativa no pretende más que intercambiar cartas a la vieja usanza aunque como muchos niños se sorprendía los mayores ya saben «manejar tanto móviles como tablets». Lo hacen de forma periódica y comparten información sobre temas personales, experiencias vividas, conocer cómo era la infancia de los mayores y compararla con la que tienen ahora los pequeños.

Tanto niños como mayores han esperado con ilusión las cartas y esta mañana además por fin se conocieron con motivo de la Navidad y se pusieron a cantar villancicos. «Yo soy asturiana y no sé si lo vais a entender porque hay palabras distintas y en vez de hijo decimos 'fíu', pero es muy bonito, lo cantaba Víctor Manuel». Por último, compartieron un desayuno con productos típicos de la Navidad, para despedirse hasta la próxima carta.