El Congreso convalida los ajustes con 180 votos a favor, 131 en contra y la abstención de UPN
Luz verde para el segundo decreto real por 182 votos a favor, 103 en contra y 27 abstenciones
El ministro justifica los recortes porque son "obligaciones" de Europa
Admite que "la necesidad hace que parte de nuestras ideas se queden en la orilla"
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Cristóbal Montoro, en el Congreso. / Alberto Ferreras

Detalle de la bancada socialista en el Congreso. / Alberto Ferreras

José Ignacio Wert y Ana Pastor, en el Congreso. / Alberto Ferreras

José Ignacio Wert y Ana Pastor, en el Congreso. / Alberto Ferreras

Alberto Ruíz Gallardón (c) y José Ignacio Wert (i) conversan con Alfonso Alonso. / Alberto Ferreras

Alfredo Pérez Rubalcaba y Gaspar Zarrías, en el Congreso. / Alberto Ferreras
El PP se queda solo y Rajoy solo aparece para la votación
El Congreso de los Diputados ha convalidado este jueves con los votos del PP dos reales decretos. El primero de ellos es el decreto de nuevos ajustes que incluye la subida del IVA a partir del 1 de septiembre, la congelación de una paga extra a los funcionarios y la bajada de la prestación por desempleo. Por 180 votos a favor, 131 en contra y 1 abstención (la de UPN, que habitualmente apoya al PP) el Gobierno ha sacado adelante la primera tanda de medidas con las que pretende ajustar en dos años y medio 65.000 millones de euros, incluidas en real decreto-ley de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad.
El segundo de los reales decretos, el referido a la liquidez de las administraciones públicas y en el ámbito financiero, ha recibido 182 votos a favor, 103 en contra y 27 abstenciones. Se había asegurado que CiU estaba dispuesta a apoyar este segundo real decreto, pero finalmente se ha abstenido.
En el momento de anunciarse las dos votaciones se han ausentado del pleno los diputados de ERC, Amaiur y la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) para no ser "cómplices" de lo que consideran un "ataque brutal" a los derechos sociales de los ciudadanos. Pero quizá el más criticado de todos haya sido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que solo se ha presentado en el Congreso de los Diputados a la hora de la votación.
El ministro de Hacienda ha justificado hoy en el Congreso la necesidad de aprobar el mayor ajuste presupuestario de la historia de España, que con subidas de impuestos y recorte de servicios supondrá una reducción del déficit de 65.000 millones hasta 2014, porque son las "obligaciones" impuestas por los socios de la Unión Europea para tratar de salvar a España de la quiebra.
Cristóbal Montoro ha indicado que los graves problemas de la economía española solo tienen un cauce de solución a través de la solidaridad europea y admitió que el Gobierno no tiene más remedio que hacer "de la necesidad virtud" y romper con buena parte de sus promesas electorales, como la de no subir el IVA, no tocar la prestación de desempleo o la dependencia, o no bajar el sueldo de los funcionarios.
El titular de Hacienda ha insistido en que su Gobierno "actúa por necesidad", que es la realidad que marca las decisiones a tomar, y que es lo que está haciendo que "parte de nuestras ideas se queden en la orilla del camino". Desde este mensaje de emergencia y manos atadas, ha apelado a "la responsabilidad de todos" y a "un ejercicio de realismo" para respaldar al Ejecutivo y "no dar la imagen de un país dividido".
En definitiva, Montoro ha asegurado que la única vía para salir de la crisis y crear empleo es reducir el déficit y la deuda pública de las que, de nuevo, ha culpado a "la herencia de una política mal enfocada del Gobierno anterior", que despilfarró y no fue capaz de establecer una disciplina de gasto a las comunidades autónomas.
No obstante, el ministro ha dado a entender que los recortes en el estado de bienestar han venido para quedarse. "Es el momento de decir las cosas claras: hay que reducir servicios públicos, lo que no se puede pagar hay que quitarlo", ha asegurado. "No podemos tener lo que no podemos pagar, nos conviene renunciar a lo que no es financiable", ha insistido para justificar los recortes en sanidad, educación, dependencia o desempleo.
A los funcionarios, a los que el decreto les quita este año la paga extraordinaria de Navidad y días de libre disposición, les ha dicho que "hay que trabajar más para poder salir de la crisis" y que "por eso el Gobierno intenta asimilar el sistema de trabajo público con privado". Sobre la recuperación de la paga perdida solo indicó que será “a partir de 2015, según las necesidades presupuestarias.