Anuncia su marcha nada más empezar el pleno para evitar que los vocales le echaran
Le sucederá en el cargo el hasta ahora 'número dos' del órgano del Consejo, Fernando de Rosa
Su renuncia no será efectiva hasta que se publique en el BOE
"Somos conscientes de que se ha dañado la imagen del CGPJ", dice el presidente interino
Carlos Dívar, tras haber presentado su dimisión. / Foto: Ballesteros (Efe) | Vídeo: Atlas
Era lo mejor para la sociedad y la justicia
Carlos Dívar
Vamos a seguir trabajando con el ánimo de que los ciudadanos confíen en esta institución
Fernando de Rosa
Cuarenta años de carrera judicial
Carlos Dívar, que cumplirá 71 años en diciembre, comenzó su carrera jurídica ejerciendo como magistrado en distintas localidades como Castuera, Durango, Orgaz y San Sebastián. En 1980 fue nombrado titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, donde fue designado como presidente 21 años después, en 2001. Dívar mantuvo este cargo hasta su nombramiento como presidente del Supremo y del órgano de Gobierno de los jueces en septiembre de 2008, puesto para el que fue elegido por unanimidad por los veinte vocales.
Propuesto por el entonces presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, su figura fue calificada en una declaración institucional avalada por los vocales como la "persona idónea para generar confianza y consenso en el órgano de gobierno de los jueces". Los vocales destacaron en aquel momento los méritos y cualidades que concurrían en su persona, especialmente su condición de jurista de Estado y su idoneidad para presidir el Tribunal Supremo y el órgano de gobierno del Poder Judicial para que éstos tuvieran "eficacia" y gozaran "del prestigio y de la credibilidad necesarios entre los ciudadanos", entre otros muchos elogios.
El hasta ahora presidente del Supremo sufrió en la Nochebuena de 2003 un intento de atentado de la banda terrorista ETA que planeó acabar con su vida durante su desplazamiento diario desde su domicilio hasta la Audiencia Nacional. La acción fracasó debido a que su comitiva empleó aquel día un trayecto diferente al habitual.
Ahora sí, dimite. Carlos Dívar, tras una semana alargando su agonía al frente del Poder Judicial, ha anunciado oficialmente su marcha al inicio del Pleno del GCPJ que debía debatir su destitución por el escándalo provocado después de que se conociera que había endosado a las arcas del consejo unos 28.000 euros por
32 viajes de largos fines de semana.
La máxima autoridad judicial de España hasta hoy al final no quiso someterse al escrutinio de sus veinte compañeros y descartó someterse a una nueva votación, que esta vez, a diferencia de lo ocurrido en mayo, sabía que la tenía perdida. Cinco de los seis vocales de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura, que hasta hace una semana le apoyaba, ya le dejaron claro el pasado sábado que no le iban a salvar en una nueva ‘moción de confianza’ y que apoyarían a los seis juristas ‘rebeldes’ que reclamaban su salida o, directamente, su remoción por “incumplimientos graves” de sus obligaciones. Y Dívar este jueves no ha querido jugársela.
Antes de las 11.30 horas, tiró la toalla acosado por más de
cuarenta días de escándalo y el desgaste que este asunto ha supuesto para el Poder Judicial. Y, en ese momento, automáticamente su hasta ahora 'número dos', Fernando de Rosa, se convirtió en el presidente del Consejo General del Poder Judicial, que no del Supremo. El alto tribunal pasa estar dirigido por el magistrado más antiguo, Juan Antonio Xiol.
Aunque la dimisión de Dívar estaba cantada, nadie las tenía al 100%. A principio de semana todavía afirmaba que seguía pensándolo y que no iba a tomar ninguna decisión hasta después de presidir los actos de bicentenario del Supremo, que tuvieron lugar el lunes. En el Pleno del sábado, cuando anunció que hoy tomaría una
“decisión rotunda y contundente” sobre el asunto, todavía se negó a admitir errores y pedir perdón y se limitó a señalar que “compartía que la situación era insostenible”.
Convencido de que "era lo mejor para la sociedad"
Antes de esa frase, el sábado Dívar tuvo que oír los reproches de catorce vocales, que incluso llegaron a plasmar en el acta de la sesión acordara por unanimidad que el “sentir mayoritario” en el Consejo es que su “presidente ha perdido la confianza del órgano”. Hoy, sin embargo, el presidente se ha ahorrado esa bronca, presentando su renuncia antes de que se abriera el debate ante "su convencimiento de que era lo mejor para la sociedad y la justicia", según ha informado en rueda de prensa el presidente en funciones, Fernando De Rosa.
El hasta ahora vicepresidente del órgano ha transmitido el "dolor" que siente Dívar por el perjuicio de imagen causado y por lo que "haya podido perjudicar a la carrera judicial en su conjunto". De Rosa, el nuevo responsable de la entidad judicial, ha querido mandar un mensaje de normalidad a los ciudadanos y ha prometido que, aunque él asume el cargo de forma provisional e interina, en el trabajo y la labor del CGPJ no habrá interinidad. "Los ciudadanos tienen que saber que vamos a trabajar de forma intensa por solucionar los problemas que tiene la administración de Justicia", ha prometido.
De Rosa ha reconocido que durante los diferentes episodios del 'caso Dívar', "ha habido sensaciones agridulces" y "somos conscientes de que se ha dañado la imagen de la institución", sin embargo ha apuntado al lado positivo: "Me quedo con la unanimidad de la reunión de hoy", porque "vamos a seguir trabajando con el ánimo de que los ciudadanos confíen en esta institución", ha sentenciado.
Junto al reconocimiento del daño causado, De Rosa ha querido destacar el papel de Dívar en el seno de la institución y su carrera judicial. Así, ha explicado que en la reunión "hemos reconocido de forma unánime el trabajo realizado en estos tres años y medio y el realizado durante 43 años como juez". Aunque Dívar no ha desvelado cuál va a ser su futuro, el presidente interino ha recordado que tiene ya 70 años cumplidos, "edad de jubilación" de los jueces. "No sabemos cuál será su destino vital, pero le hemos deseado lo mejor", ha concluido.