
El vicesecretario de comunicación del PP, Esteban González Pons. / Europa Press
Valenciano justifica a Marruecos
La secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, ha explicado que si Marruecos había prohibido la protesta es porque estos carecían del permiso al contar tan sólo con un visado de turista durante su breve visita al país africano. Valenciano ha confirmado que los activistas regresarán a Las Palmas esta noche en barco y ha recalcado que de momento no se han confirmado los malos tratos de la policía marroquí a los españoles. "Sé que hay denuncias y que se ha hablado de maltratos policiales. Si es así habrá que ver qué ha pasado", ha puntualizado.
"Hay que proteger los derechos fundamentales de los españoles, pero también tenemos que cumplir la ley cuando no estamos en nuestro país. Igual que los extranjeros cuando vienen a España", ha indicado Valenciano. En esta línea, la socialista ha destacado que lo que le parece "más llamativo" es que el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, "siempre trate de agrandar los conflictos".
"Este verano es como si le hubieran nombrado 'antiembajador' y ante los conflictos lo más inteligente es intervenir para resolverlos y no tanto agrandarlos o hacer grandes declaraciones que puedan complicarlos. Tenemos muy buena relación con Marruecos pero también al ser vecinos a veces hay tensiones que hay que resolver por la vía más inteligente, la de la conversación y la diplomacia, más que las declaraciones de Pons que pretenden avivar los fuegos", ha subrayado.
El vicesecretario de comunicación del PP, Esteban González Pons, ha pedido al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que la solución a los incidentes ocurridos en El Aaiún no pase nuevamente por "un ministro en Rabat pidiendo perdón porque los españoles ejercen sus derechos fundamentales".
González Pons se ha referido así
a las retenciones anoche de varios activistas españoles en una comisaría de El Aaiún tras secundar una manifestación en apoyo del pueblo saharaui y ha subrayado que este suceso es la demostración de que la visita del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a Rabat la pasada semana, fue "puro teatro".
González Pons se ha preguntado "qué harán las comisarías compartidas de la Policía española con Marruecos, que se ha inventado Rubalcaba, cuando otros españoles vuelvan a sufrir malos tratos policiales en ese país".
"El Gobierno de España da la razón a la Policía marroquí"
El dirigente popular, que ha anticipado que su partido llevará este asunto al Parlamento, también ha asegurado que siempre que hay un problema de ciudadanos españoles con la Policía de Marruecos "el Gobierno de España da la razón a la Policía marroquí, y lo ocurrido en El Aaiún es una repetición de la misma historia". González Pons ha subrayado que el Ejecutivo tiene la obligación de defender los derechos humanos "de todos en España y de los españoles en todas partes", y la Policía de Marruecos no defiende los derechos humanos de nadie.
El vicesecretario de Comunicación del PP ha añadido que el Gobierno español se preocupa más por sus relaciones con Marruecos que por los problemas de sus ciudadanos en este país y ha dicho que, nuevamente, el Ejecutivo "nos ha vuelto a decepcionar".
Para UPyD, es una "cesión ante todo tipo de chantajes"
Por su parte, la diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha afirmado que la retención es "consecuencia de la política de sometimiento y apaciguamiento" que practica el Gobierno español con Marruecos y que se basa en la "cesión ante todo tipo de chantajes", al tiempo que ha criticado la "pasividad" del Ejecutivo ante estos nuevos incidentes. "Cuando uno va a un país como Marruecos a someterse les enseña el camino del chantaje", ha señalado Díez,
En este sentido, ha recordado que este último suceso se ha producido pocos después de que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, viajara a Rabat "para decir que no pasaba nada y que todo estaba estupendamente", después de los conflictos producidos en la frontera con Melilla. Por ello, Díez ha calificado este viaje como un "fracaso".