El proceso ha arrancado hoy en presencia de inspectores internacionales
El régimen iranía advierte de que las sanciones no le impedirán abandonar su programa nuclear

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, visita la planta nuclear de Natanz. / Afp
«Las sanciones no harán que Irán abandone su programa nuclear»
El portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast, ha advertido de que las sanciones no impedirán que su país abandone su programa pacífico nuclear.
Durante una rueda de prensa ofrecida esta mañana en Teherán. Mehmanparast ha afirmado: "No vamos a abandonar nuestro programa pacífico nuclear" y añadió que "las resoluciones (que adopten sanciones) contra Irán no pueden resolver problemas sino que los provocan para los países que las aprueban".
"Si pensáis que con estas resoluciones el pueblo iraní dará un paso atrás (en su programa pacífico nuclear) os equivocáis", ha concluido. Mehmanparast considera que estas políticas contra Irán han fracasado en los pasados 31 años, ya que los países que las han aplicado "no conocen bien al pueblo iraní".
Científicos iraníes han iniciado el
proceso de enriquecimiento de uranio al 20% en la planta nuclear de Natanz, en el centro del país, ha informado la televisión estatal. El proceso ha arrancado a primera hora de la mañana en presencia de inspectores internacionales, ha explicado la cadena oficial en árabe Al Alam.
La decisión de Irán de enriquecer uranio al 20%
anunciada el pasado domingo por el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, tras meses de infructuosas negociaciones con Occidente, han multiplicado las sospechas sobre el programa nuclear de Irán. Países como Estados Unidos, Israel, Francia, Alemania y el Reino Unido acusan a Teherán de ocultar, bajo su esfuerzo atómico civil, un proyecto de naturaleza clandestina y aplicaciones bélicas cuyo objetivo sería la adquisición de un arsenal nuclear, alegación que Irán rechaza.
El conflicto se agravó a finales del pasado año después de que Teherán rechazara una propuesta de Washington, París y Moscú para enviar su uranio al 3,5% al exterior y recuperarlo tiempo después enriquecido al 20%, en las condiciones necesarias para mantener operativo su reactor nuclear civil en la capital. Irán afirma que está a favor del referido
intercambio, pero exige que éste se produzca en su territorio inicial y se haga de manera escalonada, condiciones que no acepta la otra parte.
Las autoridades iraníes afirman que necesitan unos 120 kilogramos de uranio enriquecido para mantener operativo el reactor, y ha exigido al Organismo Internacional de la Energía Atómica que se lo facilite como es su derecho al ser signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear. Según las autoridades iraníes, el reactor iraní está diseñado para producir una veintena de isótopos para el tratamiento de cáncer.