Gastronomía

Dos alumnos de la Escuela Fernando Quiñones seleccionados por Le Cordon Blue

La famosa escuela francesa se fija en los estudiantes gaditanos Enrique Jesús Jones y Laura Pérez para su IV Premio Promesas

M. LANDETA - Actualizado: Guardado en:

Está en juego una beca completa de un año en la más antigua y renombrada escuela de artes culinarias de España. Un premio realmente goloso que Adrián, Enrique y Laura no quieren dejar escapar. Estos tres gaditanos forman parte de los cincuenta estudiantes de último curso preseleccionados para participar en el IV Premio Promesas de la alta cocina. Solamente diez se medirán en la final que se celebrará en la sede de Le Cordon Bleu en Madrid, en abril de 2016. «Es una oportunidad increíble por el prestigio que supone estudiar en este centro donde la enseñanza es tan personaliza y práctica», explica la Laura. Tiene 25 años y cursa segundo del Ciclo Formativo de grado medio en la IP Fernando Quiñones . Sus calificaciones son brillantes y, en parte, son las responsables de que pueda optar a este galardón. En este desafío estará acompañada por Enrique Jesús –también de la Escuela de Hostelería de la Diputación– y por Adrián, del IES Escuela de Hostelería de San Roque.

Tres nombres propios que con esfuerzo y pasión van recopilando ingredientes para cocinar una receta que les permita vivir y brillar en el universo de la gastronomía. «Me encantaría realizar las prácticas en algún restaurante con estrella Michelin», reconoce Laura tras apuntar que uno de sus sueños es montar su propio negocio. Estudió Filología Inglesa y su vocación por la enseñanza aún permanece latente cuando confiesa que le gustaría combinar la enseñanza y la cocina y «llevar mi pasión por la educación a este ámbito».

El potencial gastronómico de Cádiz está respaldado por la nutrida cantera de jóvenes interesados en el campo de la restauración. Los responsables de Le Cordon Blue son conscientes de que parte de este éxito corresponde al trabajo se realiza en las escuelas de cocina de la provincia donde los profesores evalúan, alientan, corrigen fallos y enseñan los entresijos del día a día entre fogones y platos «más allá de imágenes edulcoradas». La buena salud del sector se extiende a Andalucía que, con 16 aspirantes, vuelve a ser la comunidad con mayor número de seleccionados para esta fase del certamen, por delante de Cataluña con diez aspirantes.

Los participantes ponen su talento a concurso con el objetivo de conseguir una beca completa de un año valorada en más de 21.000 euros en Le Cordon Bleu Madrid. Además del ganador, el segundo clasificado podrá realizar un Certificado en la Escuela valorado en 7.000 euros y escoger entre las disciplinas de Cocina, Pastelería o Cocina Española. Este año, también se premiará el esfuerzo de los centros con una ayuda económica de 1.500 euros, que se entregará al centro del primer clasificado.

Los concursantes tendrán hasta el 31 de enero para presentar una receta y un vídeo de máximo cinco minutos con una elaboración creativa propia de una receta que partirá de un elemento común para todos. A partir de ahí, podrán elegir la forma de cocinarlo y dos de las tres guarniciones que deben presentar para demostrar su talento y habilidades técnicas.

El isleño Enrique Jones ya está pensando como dar su toque personal al róbalo con mejillones a la marinera y guarnición confitada que tiene que elaborar. «Me gustaría mostrar mi visión particular del plato y emocionar. Transmitir y expresar con la cocine sensaciones que es lo que se busca en alta cocina hoy día», explica con rotundidad. Tiene 21 años, reivindica la cocina gaditana y reconoce que su sueño es tener un restaurante, ser reconocido por lo que hace y conseguir diferenciarse del resto. Un reto nada sencillo en el actual panorama culinario.

Además de la valoración del jurado profesional de la escuela, los interesados en contribuir con su voto en la selección podrán ejercer como jurado popular en la página del Premio en Facebook. Sólo los diez mejores se medirán en la final.

La ganadora del año pasado, la castellano leonesa Marina de la Fuente Villamediana, del I.E.S. Diego de Praves (Valladolid), disfruta en la actualidad de su beca y continúa formándose para ser una gran profesional de nuestra cocina. El segundo clasificado, el catalán Eric Solá, del CETT de Barcelona, disfrutó el pasado verano de su premio con un curso especializado en Pastelería.

Esta es la cuarta edición del prestigioso galardón que otorga Le Cordon Bleu cuenta ya con numerosos seguidores entre los estudiantes de las escuelas de cocina de todo el país y con el respaldo de cocineros de prestigio, como Martín Berasategui, Diego Guerrero o Pedro Subijana, presidentes y jurados de ediciones anteriores.

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