Imagen del segundo petrolero, el 'Monte Urbasa', en el dique, preparado para su flotadura
Imagen del segundo petrolero, el 'Monte Urbasa', en el dique, preparado para su flotadura - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

Puerto Real se prepara para la flotadura del segundo petrolero

La maniobra se prevé para el próximo fin de semana, después de que Navantia haya tenido que reparar varias piezas ‘Made in Corea’ con problemas de calidad

CÁDIZActualizado:

El astillero de Puerto Real se prepara esta semana para la flotadura del segundo de los cuatro petroleros encargados a Navantia por el grupo vasco Ibaizábal. La maniobra está prevista para el próximo 28 de abril. De esta forma, el 'Monte Urbasa', así es como se denomina este segundo buque, pasará del dique al muelle para su remate final. La estructura de este segundo buque tomó cuerpo el pasado 22 de enero cuando los ingenieros de Navantia colocaron sobre la cubierta el puente de mando. La obra del 'Monte Urbasa' ya encara la recta final.

Como se recordará, el astillero gaditano entregó el 14 de marzo el primer petrolero, el 'Monte Udala', en una ceremonia oficial a la que asistió la presidenta de SEPI, Pilar Platero, y el presidente de Navantia, Esteban García-Vilasánchez, además de las primeras autoridades civiles y militares de la provincia. El acto tuvo una importante carga simbólica ya que su culminación sirvió, entre otras cosas, para escenificar la vuelta de Navantia a la construcción de grandes tanqueros después de veinte años. La compañía abandonó esta actividad a finales de los años noventa en favor de la industria militar.

Esta situación dio lugar a que el vacío que dejó España tanto en desarrollo de ingeniería como en construcción de grandes petroleros y gaseros fuera acaparado por la industria asiática.

De hecho, Navantia se embarcó en el proyecto de los petroleros en julio de 2015 gracias a un socio tecnológico que se ha encargado de aportar las patentes, la tecnología y los bienes de equipo. La obra arrancó oficialmente en abril de 2016 con el corte de chapa de los primeros bloques y está prevista la culminación de la cuarta unidad en el primer trimestre de 2019.

Precio 'low cost'

El astillero coreano de Daewoo es el que pilota la operación y el que ha marcado los costes de la obra. Se trata de un precio por unidad muy competitivo que, pese a todo, ha supuesto un auténtico quebradero de cabeza no solo para Navantia sino también para la industria auxiliar, cuya rentabilidad está en entredicho. El bajo coste impuesto por Corea ha llevado a la empresa española a aceptar solo la construcción de cuatro unidades y a rechazar la opción inicial que permitía dos más.

Fuentes sindicales del propio astillero reconocen que «lo barato sale caro y la calidad de Corea no es comparable en absoluto con la de España».

El primer buque regresa al astillero para reajustar un timón defectuoso fabricado por los coreanos

LA VOZ ha podido saber que Navantia ha tenido que reparar sobre la marcha piezas 'Made in Corea' destinadas a los petroleros. Así, uno de los trabajos más importantes se ha llevado a cabo en el cuadro de timones. Las mismas fuentes han denunciado que la soldadura y su ensamblaje no era correcto y algunos se preguntan «cómo han podido pasar los filtros de calidad algunas piezas». Desde el comité se indica que «el astillero de Daewoo se ha encargado de suministrar las estructuras y el acero como si fuera un pedido de IKEA». El astillero gaditano se ha encargado de soldar, ajustar y montar.

El problema de los timones se ha solventado en las tres unidades que aún restan por entregar, es decir, Navantia ha arreglado sobre la marcha el entuerto, sin embargo, el primer petrolero que ya se encuentra operativo, el 'Monte Udala', tendrá que volver al muelle de Puerto Real para un repaso a la pieza coreana.

La Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de Navantia, no tiene interés en ampliar el contrato de obra de los petroleros a dos unidades más como se había planteado en un principio. La SEPI ha centrado todos sus esfuerzos en rentabilizar lo astilleros cuanto antes y poner fin a una década de pérdidas.

La presidenta de SEPI, Pilar Platero, explicó la pasada semana en el Senado la hoja de ruta de Navantia para abandonar los números rojos y detalló que la propia empresa y el Gobierno trabajan para alcanzar una cartera de pedidos por importe de casi 11.000 millones de euros que se prevé hasta 2022. Platero indicó que «hemos superado la crisis que condujo a la compañía a perder el 50% de su cartera desde 2009». La afirmación viene reforzada por el reciente compromiso suscrito con Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas, tras una negociación iniciada con el Ministerio de Defensa de ese país en noviembre de 2015.

El comité de empresa dice que «lo barato sale caro y la calidad coreana deja mucho que desear»

Todos los centros de trabajo de Navantia se encuentran actualmente con un elevado nivel de ocupación gracias al desarrollo de distintos programas en curso para la Armada española y para las de Australia, sobre todo, y Turquía, además de la construcción de 4 petroleros de la serie Suezmax, en Puerto Real, y trabajos en el área eólico-offshore, como es el caso de la nueva subestación eléctrica que se construye para Iberdrola en el astillero puertorrealeño. A ello se sumará, junto al contrato con Arabia Saudí, el desarrollo de nuevos programas navales para modernizar y actualizar nuestras Fuerzas Armadas, como los de las fragatas F-110 y los submarinos S-80.

Por ello, tanto la dirección de la SEPI como la de Navantia están a hora centradas en la nueva carga de trabajo que se viene encima gracias a encargos militares. La firma del contrato para la construcción de cinco corbetas en San Fernando con destino a la Armada saudí y las buenas expectativas del Ministerio de Defensa español han puesto a Navantia en otro escenario.