El 'Monte Udala', en el dique del astillero de Puerto Real a la espera de su flotadura
El 'Monte Udala', en el dique del astillero de Puerto Real a la espera de su flotadura - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

El primer petrolero sale a flote

El 'Monte Udala' abandonará el dique de Puerto Real y continuará en el muelle exterior su remate final, mientras se ensambla el segundo barco

CÁDIZActualizado:

El astillero de Puerto Real pondrá a flote el primero de los cuatro petroleros que se construyen en sus instalaciones el próximo fin de semana, justo después de la festividad del Pilar. La maniobra de flotadura se ha previsto para el sábado día 14 con la marea alta, de esta forma, el barco, bautizado con el nombre de 'Monte Udala', abandonará el dique el lunes para ubicarse en el muelle de Matagorda y seguir allí con las últimas tareas de construcción. Navantia confía en que la entrega del buque a su armador, Ondimar Transportes Marítimos, se lleve a cabo en diciembre. La dirección de la factoría gaditana ha tenido que pisar a fondo el acelerador para recuperar el tiempo perdido y acortar el retraso de tres meses que acumuló el proyecto nada más arrancar la obra.

La puesta a flote del 'Monte Udala' es uno de los hitos más esperados del contrato firmado en julio de 2015 con el grupo vasco Ibaizábal, que se encargará de utilizar estos buques de la serie Suezmax para el transporte de crudo a través del canal de Suez.

La cadena de producción de los petroleros no se ha roto en ningún momento. Es decir, mientras que el primero de ellos, el 'Monte Udala', tomaba forma en el dique, los talleres de cabecera de la factoría seguían las instrucciones para cortar el acero de la segunda unidad, el 'Monte Ulía'. De hecho buena parte de la estructura de este segundo barco se encuentra depositada por los patios del astillero para su ensamblaje en el dique, una vez que lo abandone el 'Monte Udala'.

La obra de los petroleros se encuentra en estos momentos en uno de los picos más altos de producción y de mano de obra, con más de 2.000 personas trabajando en el astillero, entre empleados de Navantia y obreros de la industria auxiliar.

Carga de trabajo garantizada

La carga de trabajo en este astillero está garantizada para los próximos cuatro años, ya que también se lleva a cabo la construcción de otra subestación eléctrica para Iberdrola. Se trata de la plataforma que albergará el centro de transformación eléctrico del complejo eólico marino que la eléctrica española promueve e n aguas inglesas del Mar del Norte. Este campo eólico marino se denomina ‘East Anglia One’. La obra de esta estructura arrancó el pasado marzo y concluirá en 18 meses, para finales de 2018.

El barco quedará en el muelle exterior, donde se rematará la faena hasta su entrega, comprometida para final de año

Por lo que respecta a los petroleros, la obra cumple los plazos. De hecho, la construcción del primero ha sido visible desde distintos puntos de la Bahía debido a su envergadura. Entre mayo y junio se desarrollaron dos maniobras muy importantes, como fueron el ensamblaje de las secciones de proa y la colocación del puente de mando.

La obra de los petroleros arrancó oficialmente en abril de 2016 con el corte de chapa de los primeros bloques. El ritmo de trabajo para cumplir con el contrato es frenético. El acuerdo firmado entre Navantia y el grupo vasco Ibaizábal recogía la construcción de cuatro unidades, con opción a dos más. La distribución de trabajo que hizo Navantia para cumplir con los plazos marcados situó a la planta de Puerto Real como epicentro de la obra, pero también delegaba en la de Ferrol la construcción de algunos bloques.

La polémica llegó en noviembre del año pasado cuando la dirección Industrial de la compañía decidió desviar más carga de trabajo a los astilleros gallegos delegando en el de Ferrol la construcción de la sección de máquinas del segundo petrolero, el 'Monte Ulía', cuya fecha de entrega está prevista para febrero de 2018. Se trataba de una medida empresarial para agilizar aún más la producción, sin embargo, desencadenó una agria polémica en Cádiz, ya que la plantilla gaditana se consideró ninguneada.

Como se recordará, la obra de los petroleros acumuló a finales del pasado año más de cuatro meses de retraso y la dirección de Navantia tuvo que reaccionar repartiendo más carga de trabajo entre sus centros. Sin embargo, los trabajadores de Navantia-Puerto Real exigieron a la empresa que explicara los motivos de la demora, ya que, aseguraban, que ellos no tenían culpa de ese retraso.

Buena parte de la estructura del segundo buque se encuentra repartida por la factoría para su ensamblaje en dique

Efectivamente, las dificultades para subcontratar las secciones de los barcos a la industria auxiliar fue lo que, en cierto, modo, retrasó la puesta en marcha de la obra. Los empresarios reconocían que los precios tan bajos que había marcado Navantia para subcontratar algunas secciones de la obra no eran rentables. No obstante, estos precios venían fijados por el astillero coreano de Daewoo, socio estratégico de Navantia en esta obra. Finalmente, el entuerto se resolvió a finales de diciembre. Navantia garantizó la construcción total del tercer y cuarto petrolero en el astillero de Puerto Real, ya que por esas fechas, 2018 y 2019, la factoría de Ferrol contaría con el inicio de la obra de dos nuevos barcos para la Armada australiana. De hecho, el arranque de la obra de estas dos embarcaciones para la Marina de Australia ya ha comenzado en Galicia.

Los dos primeros petroleros que saldrán de Puerto Real se incorporarán a la flota de Cepsa bajo la modalidad de 'time charter'. La construcción de los barcos se enmarca dentro del acuerdo que Cepsa ha firmado con Ibaizábal para renovar su flota, incorporando las optimizaciones más avanzadas, tanto en eficiencia energética como de transporte de carga y seguridad.

El segundo barco que abandonará del dique de Puerto Real, el 'Monte Ulía', lo hará en febrero de 2018, mientras que el tercero, el 'Monte Urquiola', se entregará en agosto de 2018. El cuarto, el 'Monte Urbasa', se entregará en diciembre de 2018. Este es el calendario que baraja Navantia, aunque todo apunta a que la culminación se extienda hasta 2019. Los petroleros que se construyen en Puerto real tienen un peso muerto de 156.000 toneladas, una eslora de 274 metros y una manga de 48 metros. El acero que se empleará en su construcción supera las 20.000 toneladas.