TRIBUNALES

‘El Ojos’, condenado a 68 años de prisión

La Audiencia considera a Ismael López autor del asesinato de ‘El Pelón’ y líder de la banda que acabó con la vida del chiclanero

CÁDIZActualizado:

La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a Ismael López, alias 'El Ojos', a 68 años y dos meses de prisión por el asesinato, secuestro y tortura del chiclanero David Muñoz ‘El Pelón’ en el verano de 2014. La Sección Cuarta ha considerado así que sí que hubo crimen, que sí se ensañaron con él y que además lo planearon y fue obra de un grupo criminal. Además el tribunal considera que Ismael López lideró la banda que acabó con la vida de este joven. Todos los miembros del grupo también han sido condenados por su participación en los hechos.

Según la sentencia, a la que ha tenido acceso este periódico, a Ismael López se le condena por hasta trece delitos. La mayor pena es la de asesinato, por lo que tendrá que cumplir 24 años de cárcel.

Además, por pertenencia a grupo criminal le impone tres años, por robo de vehículo en concurso medial con detención ilegal, cinco; otros cuatro por lesiones y dos años y medio, por allanamiento con agravante de disfraz. La sentencia le añade dos delitos de detención ilegal, que suman diez años; otro más de lesiones, por lo que se le condena a tres años y cinco meses; uno más de robo con violencia (que sumarían tres años más); otro de robo con fuerza en casa habitada (otra pena de un año); tres años más por un delito contra la salud pública; otros tres por tenencia ilegal; cuatro años y tres meses por robo con violencia y dos años por tenencia ilícita de armas. Sin embargo, el fallo establece que el límite máximo de cumplimiento para Ismael son 30 años. La resolución judicial, muy extensa, de más de 200 páginas, no es firme ya que puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.

Como se recordará el fiscal solicitaba para él la pena de 75 años de prisión y para el resto de los acusados, otros 13, el Ministerio Público pedía penas que oscilaban entre los 55 y los 71 años y medio de prisión. A los máximos implicados, los tres que eran la mano derecha del 'Ojos', se les condena igualmente a penas muy altas. Así a 'Facu', el considerado el lugarteniente de Ismael, se le imponen 58 años y dos meses (sólo le absuelven de la tenencia de armas); a Jorge 'El Gordo' a 62 años y cinco meses; y a 'Moha', a 57 años y once meses.

Los hechos por los que la banda de El Ojos ha sido juzgada y condenada se remonta al verano de 2014. El caso sacudió a la opinión pública por la crueldad que emplearon los autores de este crimen. Las pesquisas comenzaron cuando un vecino de Puerto Real que paseaba por las inmediaciones del Clínico se topó con el cuerpo sin vida de un hombre.

Estaba destrozado y machacado. Se trataba de un chiclanero de 36 años, David Muñoz, conocido como 'El Pelón'. La investigación se puso en marcha y finalmente en la 'operación Periplo' la Guardia Civil y la Policía Nacional daban con sus supuestos ejecutores, una peligrosa organización criminal: la banda del Ojos. Al frente de ella estaba Ismael López, un 'killer' del barrio de Vallecas, que al parecer era experto en este tipo de prácticas delictivas asociadas en la mayoría de las ocasiones al tráfico de drogas.

Después de tres años, el juicio se celebró durante varias semanas en septiembre de 2017 en la Audiencia Provincial ante fuertes medidas de seguridad debido a la peligrosidad de los procesados. Todos ellos, menos tres, se encontraban desde su arresto en prisión provisional.

Durante la vista oral los acusados negaron en varias ocasiones durante sus declaraciones su participación en los hechos aunque sí admitieron que se dedicaban o habían dedicado en ocasiones al tráfico de drogas. Según sus testimonios aseguraron que esos días en los que El Pelón fue encontrado muerto y mutilado ellos se encontraban en Cádiz de vacaciones y que aprovechando su estancia pues habían decidido subir a Madrid hachís.

Según el Ministerio Fiscal y los investigadores, no había dudas de que los procesados eran miembros de una banda itinerante que se dedicaba a buscar objetivos más o menos fáciles. Algo rápido de conseguir, que no tuviera demasiadas complicaciones y que les reportara importantes beneficios para reinvertir en el negocio de la droga. Por eso fueron a por ‘El Pelón’ al enterarse que guardaba más de medio millón de euros de un supuesto vuelco a otros narcos.

Después de secuestrarlo en la puerta de su casa en Chiclana, lo llevaron a diferentes localizaciones y durante ocho horas lo estuvieron torturando para que les dijera dónde tenía el dinero. Así se sospecha que lo intentaron además de en Chiclana en Navalmoral de la Mata (Cáceres) con el robo frustrado a un empresario local. Pero, la versión que dieron tanto Ismael como los máximo implicados (Facu, ‘El Moha’ y Jorge ‘El Gordo') durante el juicio fue muy diferente. No admitieron que todo formara parte de un plan e insistieron que se les había sentado a ellos en el banquillo en vez de a los verdaderos culpables. Incluso en momentos se mostraron desafiantes con el fiscal al que acusaron de no estar haciendo bien su trabajo.

Además, la Sección Cuarta sí considera a Ismael López como el líder, el cabecilla. Los investigadores lo señalaron directamente a él como el que lo organizó todo, la persona que dirigió cada uno de los movimientos que hacía el resto. Pero en la sala todos los procesados aseguraron que para ellos ‘Isma’ es uno más. Un «colega de toda la vida del barrio» (de Vallecas), el cliente del taller, un conocido del ‘negocio’ del hachís... Sin embargo, para la Guardia Civil y la Policía, ‘Isma’ es uno de los ejecutores, quien movía los hilos y la voz dominante en las numerosas escuchas telefónicas que se hicieron y que se pudieron escuchar también durante la vista.

Para el fallo condenatorio ha sido también determinante la localización de los móviles de los procesados durante aquellos días, la situación también de sus vehículos (coincidente con los lugares y las horas de los hechos) y las pruebas forenses que se practicaron. Tanto para delimitar el ensañamiento que se tuvo con la víctima, cuyo cuerpo fue desfigurado a golpes y pinchazos (hasta 36 heridas y lesiones, especifica la sentencia), como por las muestras encontradas.

Una de las más determinantes fue el rastro de ADN que se encontró de David Muñoz en la casa que El Ojos tenía alquilada durante esos días en El Puerto, lo que vendría a demostrar que sí estuvieron allí con el asesinado, un extremo que también negaron. «Es claro que este informe no puede ser más concluyente», destaca el fallo. Según las periciales recogidas ‘El Pelón’ fue llevado aquella noche a esa casa, sangrando, «dejando su rastro genético en la entrada de la vivienda, en la escalera de subida al primer piso y en uno de los dormitorios». También quedaron restos en el callejón donde fue secuestrado, en uno de los coches y en la casa de Sanlúcar donde se le golpeó antes de que muriera y arrojaran su cadáver en un carril de Puerto Real.