La mesa negociadora inició este lunes el primer contacto / LA VOZ
INDUSTRIA

Navantia pone el contador a cero para aplicar su reconversión tecnológica

La dirección de la compañía y los representantes de los trabajadores inician en Madrid la negociación del plan industrial

CÁDIZActualizado:

La dirección de Navantia y el Comité Intercentros que representa a los 5.000 trabajadores de los astilleros españoles han dado este lunes el pistoletazo de salida a la negociación del plan industrial que permitirá a esta empresa pública encarar su futuro en mejores condiciones de competitividad. No ha sido fácil elaborar un documento que recoge, en cierta manera, una reconversión tecnológica y laboral en el seno de la compañía naval. Técnicos de Navantia iniciaron en 2015 un profundo estudio de las necesidades de la empresa que concluyeron a finales de 2016. El entonces presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, se empeñó en sentar las bases para cambiar el modelo productivo de los astilleros españoles y agilizar sus tiempos de respuesta con el cliente. Para ello era necesario abordar un cambio estructural y, a la vez, radical en los centros de trabajo con el objetivo de que en el plazo de cinco año, 2018-2022, Navantia sea referente mundial. De esta forma nació el concepto de 'Astillero 4.0', que resume a la perfección lo que viene a ser la cuarta revolución industrial. Así, el testigo de esta ambiciosa iniciativa lo recogió en abril de 2017 el nuevo presidente de la empresa, Esteban García Vilasánchez, que se ha encargado desde el inicio de su mandato en colocar a Navantia en la parrilla de salida para asumir con éxito este reto.

Recoge la implantación de un nuevo sistema de producción, más ágil y de calidad, y bajas incentivadas de la plantilla más mayor

En los últimos meses ha sido constante la comunión entre Navantia y las distintas universidades de Galicia, Cádiz y Murcia, donde están las factorías, para proyectos conjuntos de investigación y desarrollo. En todo este marco, Navantia también ha incluido en el documento que ahora se debate en Madrid el plan para rejuvenecer a su plantilla. El 68% de los 5.283 empleados tiene más de 50 años. En el caso de las tres plantas de la Bahía de Cádiz la situación es aún más preocupante, ya que el 30%, unos 517 trabajadores, está por encima de los 60 años. Los astilleros de Fene y Puerto Real concentran las plantillas con más edad. La edad media en la planta gallega es de 56 años, mientras que en la gaditana es de 54.

Presupuesto para el plan

Sin embargo, la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), gestor público al que pertenece Navantia, necesita fondos para implantar este plan industrial. Por un lado, están los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y, por otro, la aportación de la propia empresa. En cuanto a las cuentas del Estado para 2018, éstas se mantienen estancadas. El conflicto catalán mantiene paralizado aún el debate parlamentario sobre las cuentas para 2018, lo que impide, por ahora, embarcarse al cien por cien en la implantación del plan.

Por lo que se refiere a los recursos de Navantia, la compañía aguarda la firma del contrato con Arabia para construir en San Fernando cinco corbetas. Se trata de una inversión de 2.000 millones de euros que inyectaría oxígeno a las maltrechas arcas de la empresa, que arrastran un déficit superior a los 300 millones de euros. El hecho de que la dirección de Navantia haya iniciado la negociación del plan industrial implica que la firma del acuerdo con el Gobierno saudí está cerca, lo que permitiría contar con dinero para implantar las primeras medidas que recoge dicho plan.

LA VOZ ha adelantado que el acuerdo con Arabia ha sufrido algunas alteraciones con respecto a lo pactado inicialmente, sin embargo, todo apunta a que su firma se producirá entre febrero y marzo, coincidiendo con la inauguración del AVE a la Meca, lo que significa que la producción en San Fernando podría arrancar el próximo octubre con el corte de chapa del primer buque.

No obstante, la aplicación del plan 'Astillero 4.0' ya se ha venido ejecutando en algunas factorías de Navantia de forma tímida. El astillero de Puerto Real presentaba la pasada semana su trabajo con la tecnología 3D. Un equipo del astillero, en colaboración con la UCA, ha desarrollado la fabricación de secciones de la industria naval con impresoras 3D. En este caso se trata de rejillas de ventilación y las duchas y retretes de los cuatro petroleros que se construyen en este astillero para el grupo vasco Ibaizábal. A partir de ahora, Navantia en la Bahía de Cádiz inicia un nuevo proceso para aplicar esta técnica al desarrollo de otras estructuras navales.

La negociación que se abre ahora no está exenta de dificultades y se prevé larga, sin embargo, ambas partes tendrán que ceder para lograr un equilibrio. El objetivo de Navantia, y su accionista SEPI, es reforzar la eficiencia y viabilidad de la compañía, potenciando su impacto sobre las áreas económicas donde se ubican sus astilleros. Por esta razón, han diseñado un plan con los ambiciosos cambios que necesita la empresa para adecuarse a las actuales condiciones del mercado y así lograr su viabilidad. 

Fuentes de la SEPI han destacado que el futuro de Navantia depende de su Plan Estratégico y necesita la responsabilidad y el compromiso de todos por el futuro de la empresa. La situación de la compañía requiere que la empresa y sus trabajadores cambien y se adapten a las nuevas necesidades del mercado. La SEPI advierte que un Plan consensuado es la mejor solución para los astilleros.

Plantilla obsoleta

Navantia es una empresa con futuro, a pesar de su difícil situación actual, y ese futuro depende en gran medida de la aplicación del Plan Estratégico. Hay que destacar que en los últimos años se ha producido una considerable caída de pedidos, reduciendo la cartera y los ingresos un 50% desde 2009. Eso ha provocado que en los programas nacionales e internacionales cada vez se hayan hecho más esfuerzos en costes y plazos, reduciendo los márgenes.

La compañía necesita el contrato de Arabia y el apoyo de los PGE para afrontar los costes del plan

Según la propia SEPI, Navantia tiene una plantilla donde el 68% de sus empleados supera los 51 años de edad, y requiere adecuar las capacidades a las necesidades del mercado. La caída de la contratación, el aumento de la competencia internacional y el marco laboral han conducido a la compañía a una situación persistente de pérdidas, lo que ha degradado la situación patrimonial.

El Plan Estratégico se basa en un Plan Comercial y de Operaciones que pretende incrementar los ingresos con nuevos contratos con el Ministerio de Defensa, prioridad para la compañía por su carácter estratégico. Además, busca impulsar la exportación militar, los mercados civiles de oportunidad, y la actividad de los negocios de Sistemas.

En segundo eje del plan pasa por mejorar la eficiencia operativa, con la nueva organización que potencia la visión del negocio, incrementando el foco en la gestión por producto y en la cuenta de resultados. Además, busca mejorar la eficiencia y la productividad.

Por último, se pretende acordar un plan para el rejuvenecimiento de la plantilla y un nuevo marco laboral flexible y competitivo para adecuar los recursos humanos a las nuevas capacidades.