Los boletos que venden algunas de estas organizaciones están hechos de una manera muy artesanal
Los boletos que venden algunas de estas organizaciones están hechos de una manera muy artesanal - LA VOZ
PROVINCIA

La lucha contra los cupones ilegales en Cádiz

Desde empresas que venden boletos por toda España a negocios de barrio, así son las organizaciones que se dedican al juego ilícito en la provincia

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Nunca se habían cogido de una vez tantos boletos de lotería ilegal en toda Andalucía. Desde hace 25 años, cuando se fundó la Policía Autonómica que se dedica a perseguir estas y otras infracciones, ningún operativo desarrollado en la comunidad se había saldado con la intervención de tal cantidad de cupones ilícitos. El pasado lunes se pudo comprobar su magnitud. Sobre la mesa de la jefatura de este cuerpo policial se exhibía lo que se había incautado en tres sedes de la OID en la provincia: 273.680 boletos, 4.450 ‘rascas’, y 3.945 euros. Un 400% más de los boletos que se intervinieron el año pasado completo en Cádiz. Y de una atacada.

Junto a un extenso abanico de opciones de juego legal, persisten e incluso proliferan otras alternativas que se escapan de la normativa y que, por tanto, no están regladas ni, lo que es más peligroso, controladas. Es el juego ilícito. El que se aprovecha sin coste alguno de los sorteos de las empresas autorizadas para brindar la suerte a sus compradores pero cuya forma de funcionar y revertir en la economía nada tiene que ver con ellas.

Este golpe policial de récord ha sido un paso más en la lucha contra la lotería ilegal pero también ha tenido un especial significado. En este último operativo se ha atacado directamente a la organización que se sospecha que actualmente domina este mercado clandestino en España. Sin embargo, la Organización Impulsora de Discapacitados, nombre completo de la OID, no se esconde. Los agentes pudieron acudir directamente a sus sedes. A la de Chiclana, en la calle Jesús Nazareno, a la de Algeciras, en la calle Virgen del Carmen, y a la de Cádiz, en Poeta Nieto. Allí dispensan y atienden con normalidad. Como lo hacen en todas las provincias del país.

La intervención policial del pasado viernes 31 de marzo decomisó boletos por valor de 350.000 euros.
La intervención policial del pasado viernes 31 de marzo decomisó boletos por valor de 350.000 euros.- F. J.

Sin tapujos

No extraña por tanto que tengan una web corporativa y que en ella hablen sin complejos de sus bondades. En esta página presumen de su boleto «solidario» y cuentan cómo son capaces de integrar a miles de personas con alguna discapacidad en el mercado laboral y darles una oportunidad. Sin embargo, la OID está considerada ilegal. «Se esconde bajo el paraguas de una organización sin ánimo de lucro supuestamente social pero las investigaciones han demostrado que no tienen ningún tipo de autorización para poder vender lotería», explicaba el delegado de la Junta en Cádiz Fernando López Gil. «Además quienes comercian con ella no son personas que tengan ningún tipo de discapacidad, ni están dados de alta, ni con contratos, ni cotizando... Es una actividad absolutamente fraudulenta».

Pero mientras que la batalla se debate en los juzgados –donde a este tipo de empresas les llueven las denuncias–, en la calle, son los agentes autonómicos los encargados de que se cumpla la ley. Hay que tener en cuenta que en Andalucía el juego ilegal no se considera delito pero sí una infracción administrativa cuyo castigo puede superar fácilmente los 6.000 euros de multa hasta los varios miles.

Y en esta lucha para evitar el fraude, la Policía adscrita a la Junta lleva años investigando cómo se mueven en la provincia estas cuestionadas empresas. Además de sus observaciones, seguimientos e investigaciones cuentan con la ayuda de otros cuerpos de seguridad y de la colaboración de vecinos o de otras instituciones que se ven afectadas de manera directa por competencia desleal o estafas. Fruto de este trabajo pudieron poner fecha y hora a los registros de su última operación y así hacerse con el máximo número de boletos para poder demostrar la irregularidad e imponer las sanciones correspondientes.

Pero la OID es solo una de las organizaciones que operan en la provincia de Cádiz. Es la más importante en cuanto a cantidad, e incluso, a la calidad con la que trabajan. Los boletos, que cuestan 1 ó 2 euros, son muy parecidos a los que distribuye la ONCE. Es más, su sorteo es paralelo e incluso llegan a hacer también los extraordinarios. Pero si hay algo que llamó la atención de los agentes es que ahora han incorporado los conocidos como ‘rascas’ donde se esconden supuestamente premios tras las casillas que el comprador tiene que rascar. Este sistema es todavía más incontrolable ya que no exige la coincidencia numérica sino que se deja al azar o conveniencia del que premia y, en el caso que nos ocupa, lo hace más preocupante.

¿Quiénes operan en Cádiz?

Se calcula que existen más de veinte organizaciones, que actúan bajo diferentes siglas y nombres, ofreciendo sus productos ilegales de juego por las distintas comunidades autónomas. En Cádiz operan algunas de ellas que se han llegado a asentar por barrios como algo que goza de una gran permisividad social y cuya práctica no se esconde. Entre ellas, y de estructuras más pequeñas que la OID, están: La Blanca, que se vende sobre todo por Cádiz centro, San Fernando, Puerto Real; La Tira, Cádiz, El Puerto; La Paloma, en Sanlúcar y con una gran aceptación en Barbate; o la MAE, en Conil.

Captan a los vendedores en sus círculos de confianza entre parados dispuestos a arriesgarse

¿Y cómo se estructuran? Según han desvelado algunas investigaciones, estas empresas dedicadas a la lotería ilegal suelen tener a una o dos personas al frente que podrían ser como los propietarios de la marca y que manejan un alto nivel de vida. Tras ellos, están los distribuidores que ejercen de intermediarios y buscan las zonas de negocio. Allí contactan con los vendedores que captan entre círculos de confianza y gente desempleada que busca a la desesperada una salida. «Es un negocio muy rentable con altos beneficios», comentan fuentes consultadas.

Los números hablan. Casi a diario tienen asegurado el precio de los cientos de ‘numeritos’ que venden –que incluso ya dejan reservado como quien fía un mandado, entre sus clientes más fieles–, y a esto no le tienen que descontar ningún impuesto, ni apenas costes de producción de los boletos que se hacen de forma muy rudimentaria. Pero además, la probabilidad de dar un premio importante es muy pequeña en las organizaciones más ‘caseras’ porque sólo venden una pequeña parte de las combinaciones que pueden resultar ganadoras de sorteos nacionales por lo que el negocio está servido.