INDUSTRIA

India resucita su viejo proyecto para comprar cuatro barcos de asalto anfibio

Navantia presentó oferta en su momento y la compañía española aspira ahora a que el Gobierno de Nueva Delhi desvele el candidato este mismo año

CádizActualizado:

Las expectativas de trabajo de los astilleros públicos españoles son óptimas, pero hace falta rematar la faena. Las factorías necesitan asegurar carga de trabajo para que los nuevos acuerdos tomen el relevo de todo lo que ahora se está ejecutando. Previsión de futuro.

Navantia esta inmersa en estos momentos en varios concursos internacionales que se resolverán en los próximos dos años. El más inmediato es el de Australia, cuyo gobierno desvelará la próxima primavera qué empresa se encargará finalmente de construir nueve fragatas para su Marina. Navantia compite aquí con la italiana Fincantieri y la inglesa BAE. La compañía española parte en este concurso con cierta ventaja, ya que en la última década ha sido el referente de la renovación de la flota australiana con la construcción de tres destructores, dos porta-aeronaves, dos buques logísticos y doce lanchas de desembarco. Además, el último paso que ha dado el Gobierno en relación al concurso de las fragatas ha sido el visto bueno a que estos buques lleven incorporado el sistema de defensa Aegis, un sistema que desarrolla Navantia y la norteamericana Lockheed Martin. Las obras de estos buques arrancarían en aquel país en 2020. La inversión asciende a 35.000 millones de dólares australianos (unos 22.895 millones de euros) y la intención del Gobierno australiano es adjudicarlo a un único competidor.

La carrera de Navantia por asegurar más carga de trabajo en el ámbito de la construcción militar sigue abierta con las ofertas presentadas a Canadá para la ejecución de quince fragatas y de 20 para la US-Navy. Sin embargo, la mejora económica ha traído la reactivación de otros contratos internacionales que se encontraban paralizados. Así, el Gobierno de India ha resucitado un viejo proyecto. Se trata de la renovación de parte de su flota. LAVOZ ha podido saber que el proyecto de India lleva años sobre la mesa y hasta ahora no se había desempolvado. Navantia espera que en un plazo de tres meses se anuncie si ha resultado adjudicataria del diseño de cuatro porta-aeronaves para la Marina de India, en un concurso en el que se encuentra ya en la «lista corta» de aspirantes seleccionados. Las unidades que persigue el gobierno indio son de asalto anfibio (LPD), similares a los buques de la Armada Española 'Galicia' L-51 y 'Castilla' L-52.

Aspiraciones a corto plazo

El presidente de Navantia, Esteban García Vilasánchez, participó la pasada semana en la jornada «Cómo avanzar a través de la innovación» y comentó en este foro que el proyecto de India, junto a la próxima adjudicación del contrato de Australia, es una de las aspiraciones más inmediatas de la empresa pública.

En el caso de las cuatro porta-aeronaves para la India, que se construirán en ese país por transferencia tecnológica, Navantia compite con la francesa Naval Group, el nuevo nombre de DCNS. Precisamente con DCNS, Navantia consiguió en 2005 un contrato para la construcción de seis submarinos del tipo Scorpene para la Marina de la India por un importe de 1.200 millones de euros. En marzo de 2015, tuvo lugar la botadura del primero de ellos en los astilleros de Mazagón (Bombay). Se trataba del 'Kalvari'. Los Scorpene tienen una tripulación de 31 marineros, pueden navegar a una velocidad de veinte nudos sumergidos y disponen de una autonomía de 45 días.

India inició así la modernización de su Armada, especialmente de sus 13 submarinos, la mayoría de la época soviética. La India mantiene desde hace años una carrera armamentística con su vecino Pakistán, que también posee armas nucleares y es su principal rival en el subcontinente indio, aunque el mando militar indio no pierde de vista a la también vecina China.

No obstante, Navantia ha renunciado a participar en la construcción de otros seis nuevos submarinos dotados con propulsión AIP y misiles de ataque a tierra. La compañía española no ha respondido a la demanda de información en el plazo fijado por el gobierno indio, debido al intenso trabajo que desarrolla para sacar adelante la serie de submarinos S80 para la Armada española.