SUCESOS

Hallan a un menor inmigrante oculto en un autobús en el astillero de Puerto Real

El conductor encontró al adolescente de 16 años y de origen marroquí escondido en el autocar que cubría la ruta Ronda-Puerto Real-Navantia

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La sorpresa fue mayúscula cuando el conductor de un autobús se encontró este pasado lunes completando su ruta por el astillero de Puerto Real con un pasajero inesperado, un menor de 16 años que se había escondido en el autocar para lograr viajar oculto y esquivar así los controles policiales.

Ocurrió en torno a las dos de la tarde cuando tras verlo metido en el interior de un habitáculo del autocar, el chófer dio aviso a las fuerzas policiales. El vehículo completaba la ruta Ronda-Puerto Real-Navantia y hacía la parada en el astillero para recoger a los trabajadores. En el lugar se presentaron dos patrullas, una de Policía Nacional y otra de Guardia Civil para asistir al chico según las medidas de protocolo instauradas para velar por la seguridad y los derechos de los Menores Inmigrantes No Acompañados (MENA).

Poco detalles pudo dar el adolescente sobre cómo había llegado hasta ahí ya que no hablaba español. Según fuentes consultadas, comentó que había desembarcado en Algeciras y que desde allí había cogido un autobús a Málaga para posteriormente trasladarse a la provincia de Cádiz, donde según manifestó, logró ocultarse en el autobús (previsiblemente en Puerto Real). Al parecer su intención era llegar cómo fuera hasta La Línea donde reside un hermano. El joven fue asistido y trasladado hasta un centro de menores de Jerez donde ha sido internado.

La llegada de menores ocultos en vehículos es cada vez más habitual en las fronteras con Marruecos, sin embargo, la aparición de este adolescente en las mismas instalaciones de Matagorda ha causado gran sorpresa sobre cómo pudo viajar oculto hasta Puerto Real.

Recientemente el fiscal de menores de la provincia se refería a la problemática de los conocidos como MENA. La acogida masiva de estos menores inmigrantes que llegan de manera ilegal está saturando los recursos que hay para poderles acoger. «Los centros están desbordados. Ya hay algunos dedicados exclusivamente a su acogida. Y esto supone un problema para el sistema de protección que tiene que dar respuesta a esa situación».

La voz de alerta también la dan los profesionales que trabajan en los centros. Casi a diario llegan a estas instalaciones que hay repartidas por la provincia niños inmigrantes marroquíes, muchos rescatados de pateras. Aquí permanecen internos hasta que cumplen la mayoría de edad o tienen papeles y se pueden ir con alguien que se responsabilice de ellos. Si es que no se escapan antes y se echan a la vida de la calle.

En Cádiz existen actualmente cinco centros de menores dependientes de la Junta de Andalucía, además de los de ong y asociaciones de ayuda a inmigrantes. Todos ellos exceden a la mínima el número de plazas disponibles en cuanto hay una llegada masiva. De ahí que ya se estén trasladando a otras provincias.