La Guardia Civil muestra algunas de las piezas incautadas.
EXPOLIO

La Guardia Civil de Cádiz recupera miles de piezas arqueológicas a la venta en internet

Las piezas, de gran valor histórico y patrimonial, abarcan desde la época fenicia a la primera República

CádizActualizado:

El saqueo del patrimonio histórico y artístico en la provincia de Cádiz ha sufrido uno de los mayores palos que se recuerdan. La Guardia Civil ha puesto freno con una importante operación a una práctica habitual en una provincia con una gran riqueza en restos arqueológicos que acaban siendo expoliados. Desde hace años, las asociaciones que defienden el patrimonio han advertido de la desaparición de numerosas piezas de valor, que pasan a formar parte de colecciones privadas o que, en muchos otros casos, son puestas a la venta con un afán lucrativo.

Precisamente, ésta última práctica ha encontrado respuesta en una contundente actuación por parte de la Guardia Civil, que ha conseguido recuperarmiles de piezas arqueológicas de gran valor histórico y patrimonial que habían sido puestas a la venta a través de casas de subasta virtuales. Por estos hechos, se ha puesto a disposición judicial, en calidad de investigados, a un matrimonio de la localidad de San Fernando, según han informado el subdelegado del Gobierno, Agustín Muñoz y el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, Alfonso Rodríguez Castillo.

La investigación se ha desarrollado tras la detención en Murcia de un contrabandista de antigüedades que, junto a otras seis personas, están siendo investigadas por su pertenencia a una organización criminal de expolio de bienes arqueológicos. En la operación Dupondio se han llegado a incautar 20.000 piezas. A raíz de las investigaciones, la Guardia Civil de Murcia tuvo conocimiento de una mujer con domicilio en San Fernando y que podría haber tenido relaciones comerciales con el detenido, algo que puso en conocimiento del Equipo del Servicio de Protección de la Naturaleza, Eprona, con base en El Puerto de Santa María.

Una vez que los agentes localizaron a esta mujer y a su marido se procedió a realizar un dispositivo de seguimiento y control sobre estas personas pudiendo comprobar que la mujer tenía cuenta en varios portales virtuales dedicas a la venta y subasta de obras de arte y arqueológicas. Asimismo, se pudo constatar que durante los dos últimos años, estas personas podrían haber obtenido unos beneficios que superaban los 103.000 euros, procedentes de la venta de 5133 lotes de objetos antiguos, operaciones realizadas principalmente en el extranjero.

Igualmente, se pudo comprobar que actualmente la investigada tenía a la venta, a través de varios portales de internet, multitud de lotes que ofertaba, desde monedas y abalorios de origen romano, monedas y objetos domésticos de la época visigoda, monedas de la época andalusí, a diversos lotes correspondientes a varios periodos de los siglos XVII al XIX. Entre ellos, destacan la existencia de medallas religiosas, balines, dedales y anillos metálicos o ánforas.

Ante el peligro de que estos objetos terminaran en manos de coleccionistas privados, los agentes con el apoyo de técnicos de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en Cádiz procedieron a finales del pasado mes de octubre al registro del domicilio recuperando una gran cantidad de piezas arqueológicas. Según el máximo responsable de la Comandancia de Cádiz, Alfonso Rodríguez, cuando los agentes entraron, se encontraron con varias zonas perfectamente divididas. Había una zona de exposición con muchos de los objetos que se podían ver en la Comandancia, una zona que era utilizada de almacén con utensilios para la limpieza y preparación de las piezas para su venta posterior y una zona con los servicios informáticos a través de los cuales se ponían a la venta en internet.

Aunque ya se han contabilizado mil piezas entre todo lo que se ha intervenido, el número podría aumentar a más de dos mil, ya que según los responsables «hay kilos de monedas amontonadas», ha especificado. Con respecto a la procedencia de los mismos, los responsables han asegurado que es muy difícil de averiguar al encontrarse ya en un domicilio particular, fuera de su contexto, aunque por los signos parece que muchos de ellos proceden de la arqueología sub acuática. La mujer investigada ha confesado que algunos de ellos proceden del yacimiento Puente Melchor de Puerto Real, aunque probablemente haya material procedente de diversos puntos de la provincia de Cádiz.

La Guardia Civil y la Delegación de Cultura han resaltado que es necesario cumplir la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía que dice claramente que «cuando se produce un hallazgo casual deberá ser notificado inmediatamente a la Consejería competente o al Ayuntamiento correspondiente», ha puntualizado el delegado provincial de Cultura, Daniel Moreno. «En ningún caso se puede proceder sin esta autorización a la remoción de los restos hallados». Además la ley recoge que «el uso de detectores u otras herramientas técnicas que permitan localizar restos arqueológicos también necesitan permiso. La administración comunica la autorización a los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad».

La Junta de Andalucía dispone de un régimen sancionador para las infracciones citadas, dentro de la propia Ley de Patrimonio Ley 14/2007 de 26 de noviembre.