SUCESOS

«Los funcionarios entraron a por él y le salvaron la vida»

Un preso de Puerto III se provoca quemaduras en el 60 por ciento de su cuerpo tras prender fuego a su celda

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Este miércoles un preso ha estado a punto de perder la vida en la prisión de Puerto III. Ocurrió en torno a las cuatro de la tarde cuando este recluso, catalogado como un 91.3, es decir, un preso peligroso de régimen cerrado, decidió prender fuego a sus pertenencias. Las apiló todas a un lado, encima de la cama, y con un mechero las hizo arder. Él se refugió en un lateral, en el baño. El fuego comenzó a devorar tanto la ropa como el colchón que, a pesar de ser ignífugo por prevención, también empezó a quemarse debido a la gran cantidad de prendas y enseres que había colocado encima. Todo provocó unas grandes llamas y una intensa humareda negra que hizo que el recluso terminara desvaneciéndose.

«Los funcionarios le han salvado la vida», cuenta una fuente consultada. Entraron sin dudarlo a por él, sofocaron el fuego y lo llevaron de inmediato a la enfermería. Allí entró en parada cardiorrespiratoria pero lograron reanimarlo. Tenía el 60 por ciento de su cuerpo quemado y estaba inconsciente debido a la inhalación. Lo mantuvieron estable hasta que llegó un helicóptero de emergencias que lo evacuó a la unidad especializada de quemados del Hospital Virgen del Rocío, donde permanece muy grave.

El recluso había tenido esa misma mañana una videoconferencia y se encontraba muy alterado

Según fuentes sindicales, este recluso, al que le quedan bastantes años de condena y que llevaba desde enero aproximadamente en Puerto III, ya ha intentado en anteriores ocasiones fugarse, como del hospital de Málaga donde también se le ingresó en otra ocasión.

Al parecer se trata de un recluso bastante conflictivo que este miércoles estaba especialmente alterado después de haber mantenido una videoconferencia. Otras fuentes apuntan que todo se pudo tratar a un «plan premeditado» para escaparse una vez que fuera trasladado al centro hospitalario pero que «se le pudo ir de las manos».

Denuncia sindical

Tras estos hechos, los sindicatos CSIF, ACAIP, APFP, CCOO y UGT, con representación en el Centro Penitenciario de Puerto III, han lamentado que sucesos como el ocurrido vuelvan a demostrar algunas carencias que han denunciado en anteriores ocasiones. Según insisten a Instituciones Penitenciarias existe una «excesiva concentración de internos catalogados por la propia Secretaría General como muy peligrosos». Como indican, desde la administración «se hace oídos sordos, a pesar de los gravísimos hechos que se vienen produciendo en el tiempo en este centro penitenciario».

Recientemente se producía otro incidente que alertaba a los funcionarios. Ocurrió en Puerto I. Según denunció Acaip, dos internos, con trozos de palos y un pincho amenazaron de muerte a los funcionarios de guardia y ante la pasividad del resto de la población reclusa que no secundó su actitud, comenzaron a autolesionarse para ser trasladados al hospital, en vez de al departamento de aislamiento. En esta ocasión, también fueron los funcionarios lo que evitaron males mayores aún poniendo en peligro sus vidas. Los trabajadores lograron que depusieran en su actitud y volvieran a su módulo sin causar más problemas.