El presidente de Navantia García Vilasánchez, firmando el acuerdo con los mandatarios saudíes
El presidente de Navantia García Vilasánchez, firmando el acuerdo con los mandatarios saudíes - EFE
ACUERDO NAVAL CON ARABIA

La firma del acuerdo de las corbetas sitúa el inicio de la obra para finales de año

La creación de una empresa mixta que gestione el contrato será el primer paso de otros de carácter técnico y administrativo hasta llegar al corte de chapa

La construcción de los barcos generará 6.000 empleos

CÁDIZActualizado:

La plantilla del astillero de San Fernando respira más tranquila tras la firma el pasado jueves en Madrid del acuerdo con Arabia para la construcción de cinco corbetas. El comité de empresa de la factoría isleña apunta a que la obra podría arrancar el próximo octubre, sin embargo, es más probable que el corte de chapa se lleve a cabo a final de año o en el primer trimestre de 2019. No ha sido fácil amarrar el contrato. La presencia en España del Príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, durante 24 horas ha despejado todas las dudas sobre esta importante inversión naval en nuestro país. España se ha convertido en socio estratégico de Arabia y prueba de ello son los acuerdos bilaterales que el Gobierno de Rajoy ha suscrito con el de Riad en materia de defensa, cultura y infraestructuras.

La firma del acuerdo naval es el pistoletazo de salida para una obra de 2.000 millones de euros. No obstante, aún queda un largo camino por recorrer hasta que llegue el encargo a los talleres de cabecera del astillero isleño. El trámite pasa ahora por varias fases de carácter técnico y administrativo.

Navantia ha firmado un acuerdo con la empresa estatal saudí SAMI (Saudi Arabian Military Industries) por el que se comprometen a crear una empresa conjunta (Joint Venture) en Arabia Saudí. Esta empresa mixta será la suministradora e integradora de los sistemas de combate para los futuros contratos de programas navales en Arabia Saudí, empezando por el contrato de las corbetas Avante 2200. La creación de esta empresa será la que determine el contrato definitivo y su gestión. A partir de entonces se procederá a firmar el acuerdo de garantías económicas (pago y plazos), el programa de ingeniería de detalle y el plan para la adquisición de las estructuras y materiales. Este procedimiento se puede extender unos diez meses, según ha podido saber LA VOZ. El precontrato establece que, desde la fecha de la firma, el primero de los barcos deberá ser entregado en el plazo de 35 meses. A partir de entonces, el resto de las unidades se deberán transferir al ritmo de una cada cuatro meses.

Navantia reconoce que la creación de esta empresa conjunta supone una oportunidad excepcional para posicionar los sistemas integrados y soluciones tecnológicamente avanzadas de la compañía en el mercado de Arabia y su área de influencia, y está alineada con la estrategia de internacionalización de la compañía.

Otro de los aspectos que aún queda por definir y que se abordará, una vez se firme el contrato mercantil, es la formación de la tripulación que estará al frente de los barcos. Según ha podido saber este periódico, unas 600 personas recibirán adiestramiento teórico y práctico. Para ello se abre la opción de formar a los militares saudíes en el Cuartel de Instrucción de Marinería de Ferrol y en el Arsenal de La Carraca, donde aprenderán el manejo de los sistemas de navegación y control de las corbetas.

Navantia estima que el impacto laboral de la obtra es de 6.000 empleos entre directos y indirectos

La tercera arista del contrato es la participación de Navantia en el mantenimiento o ciclo de vida de los buques, algo que está asegurado, así como la colaboración de los ingenieros españoles en la adaptación de la base naval de Yedá para la concentración allí de esta nueva flota de barcos.

El presidente de Navantia, Esteban García Vilasánchez, mostró ayer su enorme satisfacción por la creación de la empresa mixta que gestionará el acuerdo, así como por el claro compromiso manifestado el jueves n Madrid por Arabia Saudí con el contrato con Navantia para la construcción en España de las cinco corbetas. «El acuerdo firmado entre los dos gobiernos demuestra este compromiso e impulsa aún más la pronta firma de este contrato», añadió.

La Isla, epicentro de la obra

El presidente de Navantia señaló que este contrato, que se lleva negociando desde 2015, resulta estratégico para la Compañía y consolida la posición internacional de la empresa y muy especialmente en la región de Oriente Medio, con grandes oportunidades de futuro.

Destacó que la construcción de las cinco corbetas tendrá un elevado impacto en la economía y el empleo, ya que se calcula que durante cinco años se ocupará anualmente a cerca de 6.000 trabajadores directos e indirectos. De ellos, más de 1.100 serán empleados directos, más de 1.800 empleados de la industria auxiliar de Navantia y más de 3.000 empleados indirectos generados por otros suministradores.

Navantia ha diseñado un ambicioso plan de trabajo para cumplir con los plazos situando a la factoría isleña como epicentro de este proyecto naval. La planta de San Fernando se encargará de construir, ensamblar y botar los cinco buques. No obstante, esta planificación puede variar en función de los tiempos y el desarrollo de la obra, como ha ocurrido con los cuatro petroleros que se construyen en Puerto Real, donde Navantia tuvo que modificar sobre la marcha sus previsiones por razones operativas y desviar carga de trabajo a Ferrol del segundo carguero.

Efecto en la industria auxiliar

La compañía española no ha perdido el tiempo y ha trabajado con cierta antelación desde que se confirmó la viabilidad del contrato saudí en 2015. Así, el primer paquete que salió a subcontratación fue el de ingeniería en 2016. En estos momentos se trabaja sobre plano en la logística eléctrica y en los equipamientos de los buques. La obra de las corbetas saudíes, diseñadas en exclusiva por Navantia y de similares características que los patrulleros POV construidos en Puerto Real para Venezuela, devuelve la plena actividad a la factoría de San Fernando.