El almirante Rodríguez Garat, en su despacho del Cuartel General de la Flota en la Base Naval de Rota.
El almirante Rodríguez Garat, en su despacho del Cuartel General de la Flota en la Base Naval de Rota. - ANTONIO VÁZQUEZ
ALMIRANTE DE LA FLOTA

«Estamos preparados para albergar el Cuartel General de Atalanta»

El almirante Rodríguez Garat se encuentra al frente de las 10.800 personas que forman la Flota, 6.000 de las cuales están en la Base Naval de Rota

RotaActualizado:

Cada vez que, en los muelles de la Base Naval de Rota, despide o recibe a uno de los buques de la Armada que participan en misiones en el exterior, el almirante Juan Rodríguez Garat tiene un recuerdo especial en su discurso para las familias de los marinos que están bajo su mando. «El que se va recibe la compensación por su sacrificio, en beneficios personales y profesionales», admite el Almirante de la Flota (Alflot), pero «la familia que se queda aquí está igual de separada y no tiene, en general, el agradecimiento que requiere». Por ello, el comandante de la Fuerza de la Armada, asegura que intenta hacer lo posible para que los familiares no se sientan solos. Además, le «gusta invitar a la gente que se va a que vea a su familia como parte de esa España que tiene que defender», y así sientan que están haciendo «algo útil por la Patria, entendida no como algo abstracto, sino como el conjunto de la sociedad a la que servimos».

Lleva un año y medio al frente de la Flota, ¿qué cambios ha introducido durante este tiempo?

La Armada es un trabajo de equipo y, más que la persona, es relevante el momento en el que nos encontramos. Después de bastantes años de una crisis económica muy fuerte, que supuso recortes en la actividad de las unidades, su adiestramiento y en los objetivos que intentábamos conseguir, poco a poco hemos ido recuperando la actividad. Utilizando términos marineros, estábamos aguantando el temporal a la capa, llevándonos el viento donde quería. Cuando me tocó tomar posesión de la Flota, hace algo más de un año, la situación empezaba a mejorar y la Armada ya ha podido dar velas y empezar a navegar al rumbo que quiere. Así que he tenido la oportunidad de participar en definir cuál es el rumbo adecuado. De este modo, en la Flota hemos mejorado la preparación cíclica y recuperado capacidades. Además hay otros objetivos en los que estamos trabajando, como por ejemplo la mejora de las plantillas de las unidades para hacerlas más eficientes.

¿Cómo se ha preparado y se está preparando la Flota para el nuevo panorama estratégico mundial?

Es importante que la Armada pueda dar respuesta a todos los problemas que tenemos hoy. Es cierto que cada vez más nuestras calles son el frente de los conflictos. Las calles de Barcelona y de otras ciudades europeas que han sufrido el ataque del terrorismo se convierten en la vanguardia de la defensa nacional, de la actuación de las Fuerzas Armadas. Ya no hay un campo de batalla, sino que son nuestras propias ciudades donde los ciudadanos sufren estos ataques.

La gente debe saber que el ataque terrorista de Barcelona nace fuera, con las actividades del Estado Islámico, que trata de fomentar en nuestra sociedad el odio y el miedo. Una cadena de acción y reacción que termina consiguiendo que barceloneses decidan realizar ataques suicidas contra sus propios conciudadanos. Eso se organiza desde fuera y la Armada tiene que dar capacidades para enfrentarse a esos problemas, tanto en España, en apoyo a las fuerzas de seguridad si hace falta, como en origen, exportando estabilidad.

«Los militares españoles vuelven diferentes tras haber participado en la operación‘Sophia’»

Una de las operaciones en las que participa España para paliar los efectos de este terrorismo es ‘Sophia’, en la que se encuentra actualmente desplegada la fragata ‘Santa María’.

El pueblo español no está dispuesto a ver que se ahogan centenares de hombres, mujeres y niños a pocas millas de las costas de Europa, por eso la Armada está en la operación ‘Sophia’. Combatimos a las mafias de la inmigración ilegal y, de paso, contribuimos a salvar a cuantas más personas posibles. Como suele ocurrir con las Fuerzas Armadas, siempre es parte de la solución, hay otras muchas cosas que hacer en Libia para que el país se estabilice y en la mayor parte de las naciones de procedencia de esta gente para que tengan una esperanza de vida allí.

Los militares que van a ‘Sophia’ viven experiencias muy duras, como ver a gente ahogándose a pocos metros de la salvación pero también buenas e inspiradoras, como las personas a las que salvamos, los niños que han nacido a bordo. La gente vuelve diferente de la operación ‘Sophia’.

Vamos a otra misión. El ‘Castilla’ será el buque de mando de ‘Atalanta’, la operación de lucha contra la piratería en el océano Índico. ¿Qué supone esto para la Flota?

España ha estado desde el principio en la operación ‘Atalanta’, que se inició en 2008. Esta misión es la demostración de que si se hacen las cosas bien, los resultados son buenos. Porque en el 2010 teníamos un problema muy serio con la piratería, que llegó a incluir hasta 800 ó 1000 personas secuestradas a la vez, en más de 30 barcos y a causar dificultades en el aprovisionamiento de combustible por el Canal de Suez. Con la colaboración de todos: industria, Marinas, política, ayuda humanitaria a la población somalí, se ha conseguido que la piratería sea mínima. Con todo, las condiciones en Somalia siguen sin ser perfectas y mantenemos la vigilancia en la medida de lo posible. Pero ya hace mucho tiempo que no se produce un secuestro prolongado.

Además, España aspira a albergar aquí, en la Base Naval de Rota, el Cuartel General de esta misión.

España ha ofertado a la Unión Europea que el Cuartel General que hoy en día esta en Northwood (Londres) con el Brexit se venga aquí. La Unión Europea analizará cual es la más razonable de las ofertas que tiene y escogerá. Nosotros podemos albergarlo sin ninguna dificultad. De hecho, en marzo la Armada va a hacer un ejercicio, el Milex-18, para que la Unión Europea certifique que el Cuartel General de la Flota está listo para hacerlo. Después de este ejercicio se tomará la decisión, que es política y ahí no entramos y que, además, no es urgente porque hoy en día todavía está en el Reino Unido. Nosotros ofrecemos capacidades.Si hacemos las cosas bien, las capacidades que ofrecemos serán relevantes y alguien las necesitará. Si ofrecemos capacidades que no se necesitan habremos hecho mal nuestro trabajo.

Y ofrecen nuevas capacidades, como las de los drones de la Undécima Escuadrilla en Irak.

Así es, en esa misión tenemos integradas.Tanto unidades de Operaciones Especiales de Infantería de Marina, como a la Undécima Escuadrilla, haciendo el trabajo que le corresponde, vuelos de reconocimiento a petición de la coalición internacional en la que están participando. Van las cosas bastante bien, deben llevar sin dificultad del orden de 25 misiones con 150 horas de vuelo.

La Infantería de Marina se ha desplegado por primera vez en Malí y tiene previsto hacerlo el año que viene en Letonia, ¿es el principio de la participación de los infantes de Marina en muchas más misiones?

Una vez que se decide que un conflicto requiere presencia española, se necesita la herramienta y es entonces cuando la Armada compite, en algunos casos, para ofrecer esas capacidades. La Infantería de Marina está perfectamente capacitada para participar en muchos tipos de misiones en las que lo hace hoy en día el Ejército de Tierra. Por lo tanto, las ofrecemos. Está claro que lo que cuenta es lo que se quiere hacer, no quién va. Pero también es verdad que herramienta que no se usa, se oxida, y que es muy bueno para el cuerpo de Infantería de Marina participar en misiones, para que la moral de la gente aumente y porque en las operaciones siempre se aprende y se vuelve más competente, mejor militar.

Poco conocida es la participación española en las ‘Standard Naval Forces’ de la OTAN.

La Alianza Atlántica mantiene todavía cierto despliegue disuasorio para tratar de prevenir la guerra dentro de nuestras fronteras, es lo que se llama ‘seguridad colectiva.’ Aunque parece cosa del pasado, a veces hay que enseñar los dientes y las fuerzas permanentes de la Alianza (Standing Forces) tienen los dientes en forma de cohesión. Cuando uno ve que en un puerto de Estonia, por ejemplo, aparece una fuerza permanente de la OTAN formada por barcos de seis naciones entiende que detrás de la Alianza hay seriedad y hay decisión de que la seguridad de uno sea la de todos. Y eso, nos guste o no, por la mecánica de la política, contribuye a mantener la paz. Además, durante el despliegue en esas Fuerzas se consigue que los barcos españoles, franceses, ingleses e italianos hagan las cosas igual y crea espíritu de equipo.

También unidades de Cádiz están alistadas para activarse cuando sea necesario, ya que se encuentran asignadas a las Fuerzas de Reacción Inmediata.

En la rotación de los Cuarteles Generales Marítimos de Alta Disponibilidad hay cuatro naciones, España, Francia, Italia y Reino Unido. Si hubiera un problema en cualquier punto del globo y fuese necesario mandar una fuerza marítima iría, si la Alianza así lo acuerda y si el Parlamento español lo aprueba, un almirante español mandando esa Fuerza, que tiene aquí en Rota su Cuartel General.

El submarino S-80, la fragata F-110, la segunda serie de Buques de Acción Marítima, la renovación de los medios de la Flotilla de Aeronaves y de la Fuerza de Infantería de Marina, ¿cómo van esos programas de adquisición y modernización de material?

No es decisión de la Armada llevar adelante los programas. La Armada dice cuales son sus necesidades, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa prioriza y, al final, la decisión siempre es política, porque es el Consejo de Ministros el que autoriza las inversiones. Algunos de estos programas están ya en marcha. El submarino S-80, que tuvo retrasos técnicos, parece que ya va viento en popa y las F-110, aún no están confirmadas, pero existe un compromiso bastante firme tanto con la Armada como con la industria nacional de aprobar ese programa. Hay que tener en cuenta que los programas de construcción naval son muy rentables dentro de la industria de Defensa. No solo traen empleo, sino también retorno industrial, exportaciones... Son programas que desde el punto de vista, no solo militar sino económico, tienen bastante sentido. Si de verdad queremos mantener todos esos programas a la vez, tendrá que hacerse realidad ese nuevo ciclo inversor que ha anunciado ya la ministra. Porque lo cierto es que la renovación de los medios es necesaria.

«La Bahía de Cádiz es nuestra casa, aquí está la mitad de los militares de la Armada Española»

¿Qué retos tiene usted por delante como ALFLOT?

Los retos son siempre los mismos. Por un lado, hacer una oferta de herramientas útil a la sociedad y, por el otro, que los marinos adquieran la experiencia necesaria para progresar profesionalmente y conseguir que las capacidades que damos ahora puedan mantenerse en el futuro. Y hay un tercero, la conciencia de Defensa. Si de verdad creemos que somos una herramienta de la sociedad, ésta tiene que conocernos y saber sacarnos partido. Para mí es muy importante que la sociedad sepa lo que puede hacer con nosotros porque es la forma en la que el pueblo español podrá dejar su huella en como va el mundo.Si no tenemos opinión los conflictos se resolverán de la forma en la que decidan otros pueblos, dejaremos de aportar nuestra visión.

Para ello es relevante el papel de la prensa, creando profesionales especializados en Defensa que sepan del tablero de ajedrez en que se mueve el mundo. Falta debate público en España. En países como Francia o el Reino unido se debate, por poner un ejemplo sencillo, el papel de las Fuerzas Armadas en contrarrestar al Estado Islámico. En España, después del atentado de Barcelona, lo que se debatió fue si las Fuerzas Armadas deberían o no patrullar la ciudad. No vi ni un solo comentario ni editorial hablando de la labor de los militares en Irak combatiendo al Estado Islámico.

A la Flota y, por ende, a la Armada y a Cádiz les une un profundo vínculo, ¿cómo percibe el mismo?

La Bahía de Cádiz es nuestra casa y la cantidad de personas en la Armada de esta zona es muy alta. El 40% del nuevo reclutamiento es gaditano, la Base más importante de la Armada y casi el 50% de los marinos está en esta provincia. Además, nos sentimos muy apoyados por las instituciones y por la población. Yo soy de Ferrol pero Cádiz es mi casa y veo los resultados del Cádiz CF. Espero que este año pueda ascender a primera división.