Cartel de la exposición.
SOLIDARIDAD

Un ejército de bebés para ayudar a una pequeña luchadora gaditana

Las un grupo de artesanas gaditanas de 'Reborns' ha organizado una exposición solidaria para ayudar a una niña con Síndrome de Angelman

CÁDIZActualizado:

La vida está llena de objetos e ideas que, sin ser verdad del todo pueden ayudar. Tal es el caso de los Reyes Magos, de una frase motivadora o de un discurso que uno improvisa en el espejo para soltar al jefe o al amante y que nunca se llega a pronunciar. El próximo fin de semana, el palacio Aramburu de Cádiz (en la plaza de San Antonio) acogerá a un ejército de bebés que, sin ser del todo de verdad, pueden hacer mucho por Ana, una niña gaditana que sí lo es.

Este edificio histórico de la plaza de San Antonio de Cádiz se llenará el 14 y el 15 del presente abril (de 10 a 14 y de 17 a 21) de bebés y de complementos para ellos. No serán niños de verdad, pero casi. Se trata de 'Reborns', réplicas hiperrealistas de bebés que llevará el grupo 'Argare' (artesanas gaditanas de Reborns). Una de las miembros de este grupo, Marisa Torres, indica que la técnica 'reborn' se basa en «confecionar, crear, muñecos realistas, lo que conlleva un trabajo minucioso que es considerado artesanía». En la muestra, además de estos bebés, los visitantes podrán ver sus ropas y complementos.

Pero la protagonista será una niña de carne, hueso y sonrisa: Ana, una pequeña gaditana de 11 años aquejada de un mal demasiado real: el Síndrome de Angelman. Esta afección es una enfermedad rara que le provoca un alto retraso mental, además de alteraciones en el habla y en el equilibrio, así como problemas de sueño.

La pequeña Ana.
La pequeña Ana.

Sonrisa aparente, pero gasto de verdad

En la enfermedad que aqueja a Ana también hay cosas falsas, como la aparente felicidad permanente de la que goza. Y es que uno de los síntomas del Síndrome de Angelman es una sonrisa casi constante en quien la padece, lo que hace que se conozca a los pequeños que la padecen como los 'niños ángel'. Desafortunadamente, sí son reales los gastos sanitarios que el mal lleva aparejados: neurorehabilitación (con facturas de hasta 50 euros por consulta), pañales, fisioterapia, piscina...

Además, incide la responsable de comunicación de Argare, «está pendiente de una operación que asciende a más de 30.000 euros para poder mejorar su calidad de vida». La madre de Ana tendrá una mesa en la exposición en la que venderá objetos realizados por ella para obtener fondos, además de prendas donadas por las artesanas.

En la exposición, cuya entrada es libre, participarán 28 artesanas venidas de distintos puntos de España, como Madrid, Córdoba, Sevilla y Málaga. Torres destaca la gran afición que hay en la provincia de Cádiz por los 'reborns', que ha llevado a las miembros del grupo a plantearse dar el salto a asociación.

Fue precisamente en una exposición donde el grupo Argare conoció el caso de Ana. «En una exposición que organizamos en Chiclana una de las participantes nos contó el caso de su vecina, cuya hija tenía este problema. Desde entonces, tratamos de ayudar en lo que podamos».

De momento, aún como grupo, Argare ha organizado distintas muestras de carácter solidario en los últimos años, en la que la muestra de los muñecos hiperrealistas servía para ayudar en alguna causa. Como en el caso de Pinocho, las buenas acciones pueden transformar lo que parece un muñeco en la felicidad de un niño de verdad.