TURISMO

Diez playas de Cádiz para hacer turismo cultural sin mover la sombrilla

La costa gaditana ofrece la posibilidad de descubrir un gran patrimonio histórico sin tener que salir de sus playas de arena blanca y aguas transparentes

Diez playas de Cádiz para hacer turismo cultural sin mover la sombrilla
MERCEDES MORALES Cádiz - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

Cádiz ofrece playas para todos los gustos. Para quienes busquen aguas tranquilas y todos los servicios para las familias ya saben; a la playa Virgen de Regla de Chipiona, a la Victoria de Cádiz, Valdelagrana en El Puerto de Santa María o Los Bateles de Conil, entre otras muchas. Para quienes busquen naturaleza en estado puro, y van ligeros de equipaje, mejor la costa de La Janda: Los Caños, El Palmar (cada vez más urbano) y Bolonia, siempre Bolonia...

Pero la costa gaditana encierra mucho más que arenas blancas y puestas de sol de cine. Esconde un gran patrimonio histórico y cultural que merece la pena buscar y descubrir. Lo único que se precisa es tener ganar de levantarse un poco (tampoco mucho) de la tumbona este verano para disfrutarlo. Entre ellos, los corrales de pesca, tan típicos en esta zona y vestigio de la pesca tradicional milenaria que dio como fruto nuestra civilización.

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente ha publicado recientemente una guía en la que detalla estos tesoros que los gaditanos conocen pero no siempre valoran y los turistas disfrutan como los que más. Por tomar un orden, este recorrido comienza por la costa Noroeste, por Sanlúcar de Barrameda y pegando a Huelva, hasta terminar por Algeciras y la zona más cercana a la Costa del Sol.

Playa de Regla en Chipiona

En la más famosa playa chipionera, destino favorito para sevillanos y madrileños destaca el Santuario Nuestra Señora de Regla (siglo XV), que antes fue una antigua fortaleza. Es todo un espectáculo para los sentidos acompañar a la patrona de la localidad el 8 de septiembre en su salida del templo, junto a la arena. Otro de sus tesoros, en el que hay que entrar, el faro de Chipiona, de origen romano y que es el monumento más emblemático de la localidad. Reconstruido en 1867, es el faro más alto de España con sus 69 metros y 344 escalones.

Esta playa debe su nombre al Santuario bajo la que se encuentra. El alto índice de yodo de las aguas de esta playa está en el inicio de la creencia popular sobre el poder curativo de las mismas. Tanto que a finales del siglo XIX se fundó aquí el primer sanatorio marítimo de España, el Sanatorio de Santa Clara. Esta playa familiar ofrece, además, todos los servicios y una amplia oferta de restaurantes.

Playa de Los Corrales en Rota

En esta playa de 1.100 metros se encuentra uno de los conjuntos de corrales mejor conservados de la costa gaditana. Tanto que los Corrales de Rota, donde se observan el propio corral y la plataforma rocosa, cuentan con el reconocimiento de Litoral de Interés Cultural y monumento natural. Entre su patrimonio más destacable se encuentran los antiguos corrales ‘Encima’, ‘De En medio o San José’, ‘Chico’, ‘Chiquito’ y ‘San Clemente o Liebre’. Los sistemas dunares y las playas de Punta Candor también son paraje paraje mancomunado de interés ambiental. Cuando sus aguas tranquilas bajan, quedan al descubierto nada menos que cinco corrales construidos miles de años atrás para pescar las especies de paso hacia el estrecho de Gibraltar.

Desde la terraza del hotel Playa de Rota se observan perfectamente, sin tener siquiera que abandonar la tumbona. Las aguas en esta playa se mantienen tranquilas precisamente por la protección de las barricadas del corral, que forman parte del conjunto de pesquerías antiguas. Muy aconsejable dar un paseo entre dunas y pinos, e incluso hacer el picnic de mediodía bajo los pinos, aprovechando su sombre y su frescor, como hacen muchos vecinos de la zona.

Playa de La Muralla en El Puerto

Entre los encantos de esta pequeña playa de 800 metros se encuentra la muralla de la desaparecida Batería del Palmar o Fuerte ciudad (siglo XVIII) en la Punta de Santa Catalina del Puerto, de donde recibe el nombre y las ruinas del propio Castillo de Santa Catalina (siglo XVI), con la torre almenara conocida como torre del mismo nombre. Dichos restos la protegen de los vientos de poniente.

En el otro extremo de la playa, pequeñas calas de arena se interponen entre fragmentos de murallas derribados, que quedan incomunicadas del resto durante la pleamar. Solo un recorrido por esta ruinas ya merece la visita a la playa, pero cabe apuntar que la cercanía con Puerto Sherry y la amplia oferta en restaurantes, junto con una gran bolsa de aparcamiento, de esta parte de El Puerto de Santa María merecen, al menos, dos visitas más.

Playa la Caleta en Cádiz

La playa más popular de Cádiz, donde se reúnen sus vecinos todo el año, es una de las que mejor soporta el levante en la capital. Franqueada por antiguas fortalezas, que merecen una visita detallada, como el Castillo de San Sebastián del siglo XVIII, en cuya fortaleza se encuentra el faro de Cádiz; el Castillo de Santa Catalina, aún más antiguo, del siglo XVI, además del balneario Nuestra Señora de La Palma, que ha sido utilizado como escenario para películas extranjeras como la saga de James Bond, además de las murallas del antiguo baluarte de San Pablo también del siglo XVI y San Orejón, del siglo XVII.

Disfrutar de un entorno familiar, de la esencia de Cádiz Cádiz, como se dice en esta ciudad, descansar a la sombra del antiguo balneario, pasear por un camino de rocas o recorrer los muros de las citadas defensas que protegieron a la ciudad de los piratas y que a menudo albergan exposiciones temporales, son algunos de los placeres añadidos al sol y playa que ofrece cualquier otro punto de la costa gaditana. Junto a La Caleta, la calle La Palma, cuajada de bares y restaurantes donde se ofrece el mejor pescado de la zona. No hay que perderse un día en La Caleta.

Playa de Camposoto en San Fernando

Esta playa es la más isleña. Muy frecuentada por los vecinos de San Fernando y poco explotada por los turistas, quizá porque se accede a ella entrando en la propia ciudad de San Fernando. Ofrece como atractivo añadido a sus arenas y aguas, el Castillo de Sancti Petri construido en el año 1100 antes de Cristo, y que está reformado y es visitable.

También merecen una visita las ruinas de las batería de Urrutia y San Genís (siglo XVIII), así como los búnkeres del siglo XX, en la orilla de la playa, pruebas de la vinculación que tuvo siempre esta costa con la defensa de la nación. Estos búnkeres están presentes en casi todas las playas gaditanas, pero en la Isla tienen aún más vigencia por la vida militar que aún se mantiene en la ciudad.

Playa de Sancti Petri en Chiclana

La siguiente en la línea de costa y que comparte con la isleña el tesoro del castillo de Sancti Petri. La playa dividida en dos tramos, concentra la mayoría de los servicios al norte del espigón coincidiendo con la mejor zona para el baño. La zona al sur del espigón es conocida como playa Punta de Piedras por su fondo rocoso. Queda definida en su parte posterior, por un talud rojizo en cuya superficie se desarrolla un sistema dunar protegido que conecta con un pinar costero. Se puede acceder a esta playa desde la carretera del Puerto de Sancti Petri.

Playa del Puerco en Conil

Entre el Novo Sancti Petri y la urbanización Roche, se entiende la playa del Puerco, conocida así por el nombre de la torre almenara que vigila la playa desde la parte superior de un talud cargado de vegetación. Tras la arena, el monte público Dehesa de Roche permite que la vegetación y la fauna se mantengan, añadiendo a la playa de un encanto natural y favoreciendo el descanso de los usuarios. Se accede desde la calle de la Barrosa o el complejo residencial de Roche.

Playa de Zahara de los Atunes

Zahara ofrece a la vista del turista miles de metro de arena blanca y unas aguas vivas y transparentes. Pero también esconde los restos del palacio de los Duques de Medina Sidonia, construido en el siglo XVI y donde esta conocida familia residía a pie de playa, especialmente en temporada de la ‘levantá’, cuando se capturan los atunes. Este palacio tenía fines militares, residenciales, pero sobre todo era el lugar donde manufacturaba el pescado. Además, Zahara ofrece a la vista del turista un buque de vapor encallado cerca de la playa, ‘Gladiator’; un barco hundido en 1893 que venía cargado de azúcar.

Playa de Bolonia en Tarifa

Uno de los yacimientos más importantes, no ya de Cádiz o de España, sino de toda la costa mediterránea se encuentra en la playa de Bolonia, en el municipio de Tarifa. Desde el siglo II a. C. las antiguas columnas de la ciudad Baelo Claudia han vigilado la ensenada de Bolonia.

En un entorno natural, rodeada de pinar costero y matorral mediterráneo, se extiende la playa de Bolonia, entre la creciente duna al norte y la Punta de la Morena al sur, lugar donde se puede disfrutar de tranquilos baños en piscinas naturales formadas a pie de acantilado. Bolonia es una de las que siempre aparecen en los listados de las mejores playas del mundo, tal y como afirmaba recientemente una famosa página web de viajes.

Playa de Guadarranque en San Roque

La costa gaditana mediterránea, más cercana a Málaga, es una gran desconocida incluso para los gaditanos. La playa de Guadarranque esconde un gran atractivo histórico de elevadísimo nivel como el conjunto histórico de Carteia (datado en el 600 a.C.), de origen fenicio. En el 171 a.C. se convierte en la primera colonia latina formada fuera de Roma. La llanura donde se ubicó Carteia se levantó sobre los depósitos arenosos del río Guadarranque.

El Ayuntamiento de la localidad ofrece visitas guiadas de una hora de duración aproximadamente, de miércoles a domingo y en horario de mañana, en las que se puede contemplar una de las puertas de entrada a la ciudad de época púnica; los accesos a la zona de la ciudad antigua, posible foro, a través de una monumental escalinata en arenisca; los restos de un templo de grandes dimensiones y sus originales restos ornamentales, varias domus, un extenso y completo complejo termal; restos de la muralla y la Torre del Rocadillo, baluarte de vigilancia construido a finales del siglo XVI. El turista podrá pasear por sus calles, observar la topografía y extensión de la ciudad, en la que no falta un gran teatro de época augústea.

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