Nicolás Montero, director del IES Fernando Aguilar. :
Nicolás Montero, director del IES Fernando Aguilar. : - ANTONIO VÁZQUEZ
CARNAVAL DE CÁDIZ

«La convivencia hay que currársela mucho, entre todos y día a día»

El director del IES Fernando Aguilar subraya la importancia del diálogo y de implicar a los jóvenes para prevenir los casos de violencia en las aulas

CÁDIZActualizado:

Muchas cosas han cambiado en los últimos años en el instituto situado tras el Fondo Sur del Carranza. Hay un cambio nominal (el IES Telegrafía sin Hilos pasó a ser Bahía de Cádiz y, actualmente, Fernando Aguilar), uno físico (con una reforma que le dio un aspecto más moderno) y otro interno, con una reducción drástica de los casos de violencia e indisciplina que les ha hecho pasar de ser uno de esos centros que se trata de eludir a contar con la distinción de ‘Centro Promotor de la Convivencia’ que concede la Junta. La fórmula del cambio la explica su director, Nicolás Montero: «trabajo».

No hay magia. «La convivencia hay que trabajársela, hay que formar tanto a los profesores como a los alumnos para que sepan qué hay que hacer para convivir», detalla Montero, que añade que para que los adolescentes colaboren es fundamental «que sientan todo el entramado escolar como algo suyo».

El máximo responsable del instituto cree que la situación de violencia en las aulas está más controlada que hace años a nivel global, «tanto entre iguales como con el profesor». Y bajando al caso concreto de su instituto, se enorgullece de reconocer cómo los estudiantes han sido quienes han hecho posible este cambio. «En cada aula tenemos tres alumnos colaboradores que son los que median cuando hay un conflicto y los que nos avisan si se está produciendo algún tipo de situación que haya que corregir, tanto entre compañeros como con algún docente», resume Montero, que aporta que el centro ha correspondido a este compromiso con una política de puertas abiertas tras las clases, «que mejora el compromiso del estudiante con el entorno».

Otra de las claves de este instituto que lleva siete año siendo premiado por sus avances en convivencia es «actuar antes de que el problema vaya a más». «Tratamos de reunirnos con los padres cuando hay un conato de conflicto para que la situación no se nos vaya de las manos» y admite que a la hora de tratar con los jóvenes, «en especial con los más conflictivos, que son los de Primero y Segundo de la ESO», facilita mucho la labor «escuchar a los profesores más veteranos, que tienen estrategias que funcionan».