INDUSTRIA

Capital del paro y cuna del empleo internacional

Las subcontratas extranjeras toman el astillero de Cádiz por la obra del crucero ‘Disney Wonder’.

Más de 3.000 personas de varias nacionalidades conviven y trabajan a destajo en la factoría

Salida de la mano de obra extranjera del astillero de Cádiz
Salida de la mano de obra extranjera del astillero de Cádiz - ANTONIO VÁZQUEZ
JAVIER RODRÍGUEZ - @JavierLaVoz Cádiz - Actualizado: Guardado en:

La Carretera Industrial tiene vida. Las luces del astillero alumbran su recorrido hasta la plaza de Sevilla como si fuera una feria de pueblo. El bullicio que soporta ahora esta inhospita arteria de Cádiz tiene una explicación. La avenida más desaliñada de la capital es el lugar de referencia para la mano de obra que trabaja en el astillero de Cádiz en la reforma del crucero ‘Disney Wonder’. Cientos de obreros de varias nacionalidades abandonan a media tarde la factoría para tomar una cerveza en los bares de San Juan de Dios y olvidar así la jornada laboral y la distancia que los separa de sus familias. No hay mucho que gastar. Prefieren ahorrar dinero para volver a su país con un jornal digno que les permita estirarlo hasta la llegada de otro contrato. De momento, aprovechan el tiempo libre con paseos por el casco viejo y un descanso entre el ‘Tapa-olé’ de la calle Cobos y el Burger King de Canalejas. Otros, por el contrario, rematan el ocio cerca del hotel donde se alojan o en Bahía Sur.

Julio Acosta y Miguel Cervantes han cambiado el mono de faena por ropa deportiva. A las 19.30 abandonan el astillero en dirección a Bahía Sur para hacer algunas compras. Son colombianos y trabajan como soldadores en el interior del ‘Wonder’. «A Cádiz hemos venido solo a ganar plata», responde Julio mientras se apresura camino de la estación a coger el tren que lo llevará hasta San Fernando. Ambos reconocen que el trabajo en el barco es duro, pero compensa. A final de la obra cobrarán unos 4.000 euros limpios por 40 días de trabajo y casi doce horas diarias de faena.

 La reforma del ‘Disney Wonder’ ha convertido al astillero de Cádiz en una ciudad industrial donde conviven a diario más de 3.000 personas. Todo está minuciosamente organizado y, sobre todo, sincronizado para cumplir a rajatabla con los tiempos que marca el contrato de obra. Cualquier fallo en el plan de trabajo puede dar al traste con las previsiones y llevar a su armador, la Disney Cruise Line, a perder millones de euros por cada día de retraso. 

El barco entró en la factoría gaditana el pasado 19 de septiembre para someterse a una profunda transformación y abandonará el dique el próximo 23 de

octubre. El proyecto de remodelación de este crucero es uno de los más importantes que ha desarrollado hasta la fecha Navantia en Cádiz, ya que implica una reforma total de su interior y una mejora externa, que ha incluido la colocación de un estabilizador o cola de plato en la popa. Para ello ha sido necesaria la contratación de una ingente mano de obra.  

Polacos, colombianos, uruguayos, italianos, paquistaníes, indios y indonesios conviven hasta que finalice la obra en hoteles de Puerto Real y en los tres barcos de apoyo, habilitados por el armador

A los 200 trabajadores de Navantia en Cádiz se han sumado en las dos últimas semanas más de 950 empleados de la industria auxiliar de la Bahía, que se encargan de acometer las labores de soldadura, pintura y acondicionamiento tanto del casco del buque como de la sala de máquinas.

Un crucero nuevo

No obstante, el grueso de la mano de obra se localiza en el interior del crucero. Más de 3.000 personas de varias nacionalidades se encuentran distribuidas por secciones cambiando la fisonomía del crucero. De esta forma, los pasajeros que embarquen el próximo 10 de noviembre en el puerto de Galveston (Texas) en su viaje inaugural tras la obra encontrarán un crucero completamente nuevo. El armador no ha escatimado en recursos a la hora de acometer la reforma interior y ha traído a la Bahía tres barcos logísticos para alojar en ellos a la tripulación del crucero y a la mano de obra necesaria para su reforma.

Tony, Gerardo y Daniel son de Mntevideo (Uruguay)
Tony, Gerardo y Daniel son de Mntevideo (Uruguay)- A. V.

Esta plantilla foránea provoca un efecto inducido en la economía local, sin embargo, esta vez no ha sido tan impactante como en otras ocasiones. La presencia de los tres barcos en el interior del astillero ha rebajado el consumo de los trabajadores fuera de la factoría. No hay que olvidar que estos buques son hoteles flotantes y tanto los obreros como la propia tripulación tienen cubierta su manutención.

Hosteleros y taxistas señalan que los extranjeros vienen con la manutención cubierta, lo que reduce el consumo en la ciudad

La distribución de los trabajadores extranjeros que participan en la obra del ‘Wonder’ ha variado con respecto a otros proyectos desarrollados en el astillero de Cádiz. El armador ha ubicado a la tripulación del crucero, unas 1.000 personas, en uno de los tres barcos logísticos que ha traído como complemento. El trabajo de la tripulación sigue activo pese a que el crucero está en obras. Así, el servicio de cocina sigue abierto, ya que en los restaurantes del barco almuerzan a diario los obreros que trabajan en su reforma. Además, la totalidad de la tripulación tiene que estar operativa unos días antes de la finalización de la obra para poner el barco a punto antes de zarpar con destino Texas.

LA VOZ contactó con dos trabajadores indonesios del servicio de mantenimiento del crucero y explicaron que su trabajo es el mismo incluso durante el tiempo que dura la obra.

Por otra parte, las subcontratas extranjeras que trabajan para la Disney Cruise Line han distribuido a su plantilla en varios puntos. Así, más de un millar de trabajadores se aloja en los otros dos ferrys, utilizados como barcos de apoyo, mientras que el resto se encuentra en varios hoteles de Puerto Real. Una flota de autobuses se encarga a diario de su transporte. Los hoteles elegidos son Las Canteras, Gran Hotel Ciudad del Sur, Catalán y El Caballo Negro, entre otros.

Pocos saben de la muerte de un trabajador polaco la semana pasada y algunos prefieren no comentar esta circunstancia. Su cuerpo apareció flotando en aguas de la Bahía.

«Aquí solo hemos venido a trabajar para ganar plata y mantener a nuestras familias»

El presidente de la patronal de Hostelería de Cádiz (Horeca), Antonio de María, destaca que el impacto económico es menor que otras veces a pesar de que el número de trabajadores es mucho mayor. La plantilla que vive en estos tres barcos suele salir del astillero a media tarde, cuando ha terminado su turno de trabajo, sin embargo, el consumo en los bares y restaurantes de alrededor es muy limitado. Quienes han notado una bajada en el gasto son, precisamente, los taxistas, que tienen habilitada una parada provisional en las puertas del astillero. El portavoz de Radio Taxi Cádiz, José Fernández, señala que los traslados a hoteles de la ciudad son mínimos porque han contratado un servicio de autobuses. Los tres barcos acaparan la actividad. Tienen de todo. Los servicios más frecuentes son traslados al aeropuerto de Jerez y alguna carrera al centro de la ciudad.

Polacos, sudamericanos, paquistaníes, italianos, indios y filipinos integran mayormente la torre de Babel que se encarga de reformar el interior del ‘Disney Wonder’. Son electricistas, tapiceros, pintores, carpinteros, escayolistas…. que trabajan a destajo para que el crucero luzca con todo su esplendor. 

Cientos de obreros está alojados en hoteles de Puerto Real y se trasladan en autobús
Cientos de obreros está alojados en hoteles de Puerto Real y se trasladan en autobús- A. V.

Tony tiene 36 años y dejó a su mujer y dos hijas en Montevideo (Uruguay) para participar en la obra del Disney. «Un amigo me facilitó los papeles y me puso en contacto con los gestores de la obra en mi país». Es albañil de profesión y tras realizar un curso de adiestramiento en soldadura trabaja ahora en el interior del barco colocando cañerías. El paro forzó su salida a Cádiz. Tony no está solo. Comparte cuadrilla de trabajo con Gerardo Jiménez, de 31 años, y con Daniel Llannes, de 41. El primero es padre de cuatro hijas y trabaja como cortinero en Montevideo, pero también se encarga de colocar la red de tuberías en los nuevos camarotes del Disney. Trabajan de 7 de la mañana a 7 de la tarde. Almuerzan en el crucero y cenan en el ferry ‘Tunez’ donde se hospedan. Aprovechan su tiempo libre para pasear por Cádiz. «Es una ciudad preciosa y muy tranquila».

Once cubiertas

El ‘Wonder’ es uno de los cuatro cruceros que componen la flota de la Disney. Es idéntico al ‘Magic’y fue construido en Italia por Fincantieri Astilleros en 1999, aunque se remodeló en 2006. Tiene capacidad para 2.700 pasajeros y cuenta con once cubiertas.

No es la primera vez que la Disney Cruise Line trae uno de sus cruceros a la Bahía para abordar una reforma. Ya lo hizo en septiembre de 2013 con el ‘Disney Magic’. En aquella ocasión, el armador alquiló un buque de apoyo para alojar a la mano de obra. Esta reparación necesitó de mil personas y se llevó a cabo en el astillero de Puerto Real porque la factoría gaditana se encontraba completa, sin embargo, a diferencia de la reforma del ‘Wonder’, taxistas y hosteleros recuerdan todavía esta obra porque generó un fuerte movimiento de personas de la Disney en la Bahía. A la obra del ‘Magic’ siguió la del Visión of the Seas, de Royal Caribbean, que también dejó una huella importante en Cádiz.

Hasta 4.000 euros puede cobrar un soldador por 40 días de trabajo y un jornal de diez horas al día

Otra de las reformas de calado que dejó beneficios en Cádiz fue la del ‘Sovereign’, de Pullmantur, en noviembre de 2014, y la del ‘Explorer of the Seas’, de la Royal, en marzo de 2015. Ambos utilizaron el mismo barco para alojar a su mano de obra. El impacto económico en los bares y restaurantes de la ciudad de ambas obras fue brutal, 

Navantia no descarta que la mano de obra que viene subcontratada por los armadores sea en un futuro de la provincia, pero los costes laborales son aquí demasiado altos. 

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