INDUSTRIA

La Base de Rota se consolida como el cuarto astillero de la Bahía

Navantia y la industria auxiliar tienen desplegados hasta 450 trabajadores para el mantenimiento de los cuatro destructores norteamericanos

Foto de familia de la plantilla de Navantia, desplazada a la zona industrial de la Base Naval de Rota
Foto de familia de la plantilla de Navantia, desplazada a la zona industrial de la Base Naval de Rota - LA VOZ

La Base Naval de Rota se ha consolidado como el cuarto astillero de la Bahía por volumen de trabajo y mano de obra. La presencia de los cuatro destructores norteamericanos en las instalaciones gaditanas ha permitido a Navantia abrir un nuevo mercado en el sector de la reparación militar y, sobre todo, lograr la confianza de un cliente tan importante y exigente como el americano.

Una de las naves más próximas al muelle se ha convertido en centro de operaciones para la empresa española, que tiene desplazados allí a un centenar de trabajadores. Esta cifra suele variar al alza en función de las misiones de los barcos en alta mar, es decir, lo habitual es que dos de las cuatro unidades se encuentren fuera de la base, mientras que las otras dos pasan su inspección. Los relevos están fijados en el calendario, aunque la actualidad y la incertidumbre en el Mediterráneo ante la crisis en países del Magreb y Oriente Próximo provocan que esa cadencia se vea alterada en algunas ocasiones. Así, no es extraña la presencia de tres barcos en el muelle, lo que obliga a Navantia a redoblar sus esfuerzos y trabajar a contrarreloj para cumplir con los plazos. Este periódico ha podido saber que en esas ocasiones puntuales se llega a picos de carga de trabajo con 450 operarios, incluida la industria auxiliar.

Mantenimiento del 'Uss Ross' en la Base Naval
Mantenimiento del 'Uss Ross' en la Base Naval- LA VOZ

La magnitud que adquiere el trabajo de Navantia en Rota ya es comparable con la actividad que se desarrolla en otros centros de la Bahía, especialmente en la factoría de Cádiz, especializada en la reparación de barcos y cruceros.

El ritmo de trabajo es frenético tres años después de la llegada del primer barco de la US Navy
Las tres plantas de la Bahía suman 1.800 empleados, de los que el 48% son operarios, un 28% forman parte del personal administrativo y de gestión y el 24% restante corresponde al cuerpo de ingenieros y técnicos. El contingente más numeroso de la plantilla se concentra en la planta de Puerto Real, con el 53%, seguido de la factoría de San Fernando, con el 18%, y un 14% en la unidad de reparaciones del astillero de Cádiz. El 15% restante forma parte de los servicios compartidos. De este reparto podemos extraer que las instalaciones de Rota son comparables a las de Cádiz por volumen de mano de obra y, en determinados momentos, por carga de trabajo.

Siete años de contrato

Navantia firmó en noviembre de 2013 el contrato con la USNavy para el mantenimiento de las unidades desplegadas en Rota para el escudo antimisiles. El contrato tiene una vigencia de siete años, renovable, y suma 229 millones de dólares de inversión. El primer destructor que llegó a la Base Naval fue el 'USS Donald Cook', el 12 de febrero de 2014. Ese mismo año, el 16 de junio, lo hizo el 'USS Ross'. Posteriormente, se incorporó el 'USS Porter', el 30 de abril de 2015, y el último en llegar fue el 'USS Carney', que lo hizo el 26 de septiembre de 2015.

Inauguración en frebrero de 2016 de la zona industrial de la Base Naval
Inauguración en frebrero de 2016 de la zona industrial de la Base Naval- LA VOZ

La presencia de los cuatro barcos ha significado para Cádiz la llegada de 1.300 miembros de la US Navy, desglosados en unos 1.265 marinos y 35 miembros del grupo de apoyo. Además, este contingente se encuentra en la base roteña acompañado de sus familias: unas 2.100 personas, según los últimos datos.

La empresa pública tiene reservada una zona en el muelle para abordar las labores de reparación
No ha sido fácil llegar hasta aquí. Todo empezó en octubre de 2009 cuando el gobierno de Obama eligió a Rota como sede de las maniobras de la VI Flota para repeler la amenaza de países como Siria. La situación estratégica de la base gaditana, en el Estrecho, fue clave para desbancar de la carrera por el centro de operaciones del Escudo Antimisiles a la base italiana de Sigonellla, en Sicilia, y a la griega de Souda Bay, en Creta. Con esta decisión, la US Navy ahorraba costes y ganaba en seguridad. El gobierno norteamericano, al elegir Rota, evitaba el largo tránsito del Atlántico y permitía con ello la presencia de dos destructores, uno en el Mediterráneo Occidental y otro en su parte Oriental, quedando otro en reserva o para reforzar la fuerza, pudiendo permanecer, además, el cuarto navío inmovilizado en el astillero, sujeto a tareas de mantenimiento.

El 5 de octubre de 2011, el entonces presidente, Rodríguez Zapatero, compareció junto al secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y el secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, para anunciar el despliegue en Rota de los cuatro barcos norteamericanos con el objetivo de contrarrestar la amenaza que suponía la política de armamento nuclear de Irán y Corea del Norte. Zapatero, que perdió las elecciones un mes después de aquel anuncio, dijo que la presencia norteamericana en la Base Naval de Rota supondría la creación de un millar de puestos de trabajo y un fuerte impacto económico para la zona.

Entre los más beneficiados con este despliegue militar se encuentran los astilleros públicos. El programa de mantenimiento de los destructores da trabajo hasta 450 personas. De hecho, en febrero de 2016, Navantia inauguró una zona especial en la Base Naval donde desarrollar esta actividad de inspección y mantenimiento. Se trata de una zona industrial situada en el área portuaria, que ocupa una superficie de 13.050 m2. Este astillero está operativo 24 horas al día en tres turnos durante siete días a la semana.

Atraque en el muelle para del 'Uss Donald Cook'
Atraque en el muelle para del 'Uss Donald Cook'- LA VOZ

Los trabajos de Navantia no incluyen los potentes sistemas de combate de los destructores de clase Arleigh Burke, sin embargo, sí están contratados los trabajos para asegurar la disponibilidad de los buques a través de la reparación del casco y de los sistemas mecánicos y eléctricos, o la fabricación e instalación de modificaciones relacionadas con la mejora y modernización del buque, además de conservación, de control de la corrosión o de reparación del sistema de bombeo, entre otros.

La Armada estadounidense calcula que a lo largo de la vida del contrato, Navantia habrá ejecutado una carga de trabajo de unos tres millones de horas en apoyo de sus cuatro destructores.

El presidente Obama visitó la Base Naval de Rota en julio pasado en su despedida como mandatario norteamericano. La relación España-EE UU de Rota cumple este año su 64 aniversario y se puede decir que se ha convertido en la mayor base de la Navy para el control del Mediterráneo.

Los cuatro destructores estadounidenses desplegados en Rota constituyen el componente naval del escudo antimisiles de la OTAN. Además de servir de base a los destructores estadounidenses, Rota es el corazón de la Marina de Guerra española. Sus 2.300 hectáreas alojan las principales unidades operativas de la Armada: del portaaeronaves 'Juan Carlos I' al buque de asalto anfibio 'Galicia'.

Los expertos consideran que el apoyo que presta España a los destructores estadounidenses es decisivo, ya que multiplica su capacidad operativa: su estacionamiento en Rota les ahorra la travesía del Atlántico cada vez que tienen que desplazarse al Mediterráneo Oriental, su zona habitual de operaciones; y el apoyo de las F-100 –tanto en escolta antiaérea como en radar—permite al Pentágono liberar buques para otras misiones. Además, la Armada lidera un programa de formación y adiestramiento de las marinas de la OTAN en este tipo de sistemas. Aunque sea auxiliar, España juega un papel en el escudo antimisiles y no se limita ya a ceder su territorio para que EE UU lo use como plataforma para sus operaciones militares.

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