PLAYAS

Baños de indignación en Costa Ballena

Las obras de regeneración de la playa se ejecutan en pleno agosto bajo la desesperación de turistas y empresarios

Los bañistas se topan con grandes excavadoras en la arena. - FRANCIS JIMÉNEZ
TAMARA ARIZA Rota - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

Refrescarse estos días de calor en la playa de La Ballena se ha convertido en casi una pesadilla para muchos. El motivo no es otro que las molestias que conllevan los trabajos de regeneración de la arena que está llevando a cabo la Demarcación de Costas. Esta operación lleva un mes de retraso y se ha encajado en pleno mes de agosto cuando esta zona del litoral, ubicada entre Rota y Chipiona, registra una mayor afluencia de público.

Desde la pasada semana los trabajos se vienen realizando en la zona conocida como Playa del Infante, una de las más concurridas de Costa Ballena, donde los usuarios tienen que sortear obstáculos de grandes dimensiones para tomar el sol ante la presencia de enormes máquinas que distribuyen la arena transportada a través de una larga tubería. Cierto es que muchos asiduos a este entorno vacacional muestran su satisfacción ante lo que consideran “una obra necesaria” puesto que durante más de una década la playa había sufrido una notable pérdida de arena. Sin embargo las quejas de los usuarios vienen motivadas por la fecha en la que se están ejecutando los trabajos, nada menos que en la primera quincena de agosto.

Cabe recordar que el Gobierno central anunció el pasado mes de marzo la inversión de 2,5 millones de euros para regenerar las playas de Costa Ballena, que se vieron “gravemente afectadas y barridas” por el temporal del pasado mes de febrero, así como el cordón dunar y varios accesos. Unas obras con carácter de emergencia, según declaró el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, con las que se aportarían entre 150.000 y 250.000 m3 de arena. A principios de junio la empresa Acciona desplazó hasta la playa todo el material y maquinaria necesarios para llevar a cabo la operación, con el fin de que estuviera culminada el 30 de dicho mes. No obstante los trabajos no pudieron iniciarse debido a un retraso burocrático, según explican desde el Ayuntamiento de Rota. El delegado de Playas del Consistorio roteño, Manuel Jesús Puyana, ha explicado a este medio que el Ministerio de Medio Ambiente debía haber entregado un permiso para que la obras pudieran iniciarse pero la orden tardó a tres semanas en llegar por lo que todo se retrasó un mes. Es por ello que, a día de hoy, aún se esté llevando a cabo la regeneración de esta playa con todas las incomodidades que ello conlleva para los miles de visitantes que recibe en este periodo estival.

Para empezar, quienes intentan acceder a la playa se encuentran con que algunos de los accesos están cerrados. Es lo que le ocurrió ayer a varias familias que tras intentar bajar por el acceso número 6, porque «es uno de los pocos que dispone de aparcamiento cercano», tuvieron que caminar, con sillas y bolsos a cuestas, hasta la escalera abierta más cercana. «Venimos con toda la ilusión a estas playas tan bonitas y cuando llegamos nos encontramos que no la podemos disfrutar en condiciones por falta de previsión» lamenta Carmen, una turista de Pamplona que este verano ha elegido Costa Ballena para pasar unos días de vacaciones. «Es de sentido común que el mes de agosto no es momento para llevar a cabo estos trabajos, hemos decidido que mañana iremos a otra playa» asegura Manuel, también procedente de Pamplona. «Los políticos no deben permitir esto, la empresa está haciendo su trabajo cuando ha podido, pero ha sido por culpa de los políticos» afirma Pepe, un vecino de Sanlúcar que ha traído a unos amigos foráneos a pasar el día a esta playa. Muchos visitantes son asiduos a la zona puesto que tienen en Costa Ballena su residencia de vacaciones. Es el caso de José Luis, un ciudadano madrileño que el pasado año se dedicó a recoger firmas por todo el residencial para pedir la regeneración de la playa. «Era algo necesario porque la playa había perdido mucha arena con los temporales, con lo cual estoy encantado de que, al fin, se esté llevando a cabo la obra. Lo que no es de recibo es que se haya prolongado hasta ahora, pero esto estaba programado ya desde el mes de febrero».

La presencia de la tubería supone un «riesgo para la seguridad de los menores» que acuden a las clases de surf impartidas por Club Surf Educa. Así lo denuncia el encargado de la empresa, Alejandro, quien lamenta que los niños tienen que bajar con las tablas por accesos que no están del todo adecuados para ello. En la misma línea se manifiesta una familia procedente de Sevilla que acude a la playa con niños «esto es un peligro para los niños, desde luego no es lógico hacer estas obras en pleno mes de agosto».

Los testimonios se repiten una y otra vez tanto en la arena como en los accesos. «Esto se tiene que hacer antes, no está bien que vengamos con los críos y tengamos que pasar por encima de los tubos. Entre los tubos y las excavadoras no se puede utilizar ni la mitad de la playa» se queja Isabel, una joven que viene a Costa Ballena desde Sevilla a pasar sus vacaciones en familia.

Pero las incomodidades no se quedan sólo en la presencia de excavadoras o tener que sortear tubos. Los trabajos de extracción remueven la arena del fondo lo que ocasiona que el agua no pueda estar tan clara como es habitual en esta playa. Además, el depósito de la arena extraída ocasiona charcos que convierten la playa en un lodazal. Por si todo esto fuera poco, la tubería presenta, en algunos de sus tramos, fugas de agua con restos de lo que parece ser óxido procedente de la propia tubería. Un vertido que se libera directamente a la arena donde, cada día, miles de bañistas acuden a intentar disfrutar de un lugar idílico para pasar las vacaciones.

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