Un policía da una charla sobre violencia escolar.
Un policía da una charla sobre violencia escolar. - LA VOZ
VIOLENCIA ESCOLAR

La asignatura que más se atraganta

Una encuesta entre el profesorado gaditano pone de manifiesto que un 92% de los docentes convive con situaciones de violencia en su centro

CÁDIZActualizado:

La violencia escolar, en determinados aspectos, se parece bastante a la violencia machista. Hay una evidente y estridente, que no genera debate, que pone de acuerdo a todos los agentes implicados en su detección, denuncia y rechazo. Y, en paralelo, pervive una más común, silenciosa y larvada, de la que sólo es consciente la víctima, que va minando lentamente a quien la padece ante la falta de percepción del resto.

Para tratar de identificar la presencia de esa agresividad más o menos soterrada, Csif ha realizado una encuesta de valoración de la violencia escolar en la provincia de Cádiz entre sus afiliados y las conclusiones han sido evidentes: más del 90% opina que existe violencia en sus centros y las tres cuartas partes cree que el profesor no tiene autoridad.

Lo primero que hay que saber es que las cifras referidas a la violencia escolar son flexibles. Por una parte pueden contabililzarse las amonestaciones que recibe el alumno acosador, por otra los expedientes abiertos o, en un caso extremo, las actuaciones que se realizan desde Fiscalía.

«Los casos de violencia apenas se denuncian, tanto por parte de los alumnos como por parte del profesorado por miedo», lamenta Marian Avancino, responsable de la sección de Educación de Csif en Cádiz, que lamenta la cuádruple indefensión que, en ocasiones, vive el docente: «por parte de los alumnos, de sus padres, de los equipos directivos (aunque hay que reconocer que no todos u u son iguales y muchos defienden a muerte a sus maestros) y de la administración».

Avancino denuncia que, en toda la cadena educativa, el profesor es el eslabón más débil y que su testimonio es el menos tenido en cuenta a la hora de determinar qué ha sucedido en caso de una agresión.

Los datos recabados por Csif sobre la violencia escolar son contundentes. Según la encuesta realizada en la provincia de Cádiz en enero de este año, un 92% de los maestros afirma que convive con violencia en su centro escolar. El porcentaje se eleva suavemente hasta el 92,4% en el caso de Secundaria. El director del IES Fernando Aguilar, Nicolás Montero, confirma que aproximadamente tres de cada cuatro incidentes (en el caso de los institutos) los protagonizan alumnos de Primero o Segundo de ESO, «que están en la fase más difícil de tratar». De este 92% de convivencia con la violencia, el 38,1% considera que es reducida, el 42,35% que es normal y hasta un 11,5% que hay mucha.

«Es evidente que existe violencia en los colegios y que el eslabón más débil de toda esta situación es el profesor, que no tiene herramientas para actuar»

Esta situación provoca que, en la provincia de Cádiz y según la misma encuesta, un 30,7% de los profesores califique como muy difícil o desagradable la vida en el centro. Una de las causas habituales que se arguyen contra esta situación es la falta de autoridad del profesor. De nuevo en este aspecto, la valoración del profesorado es clara: un 72,7% de los profesores estima que su autoridad en el aula es ninguna o muy poca. Esos datos van en consonancia con el 34,05% que estima que la disciplina en su centro es insuficiente.

Avancino es clara a la hora de leer los números: «es evidente que existe violencia en los colegios, en especial en Secundaria». En este contexto, desde la central sindical indican que la presión que ejercen los padres (apoyados en ocasiones por el poder descontrolado de las redes sociales) sitúan a los profesores en una situación imposible ante la violencia. «Hagan lo que hagan se les cuestiona», resume la dirigente, que remacha el compromiso de su central «en la defensa del docente ante estas situaciones».

Pero no todos los datos son negativos. La encuesta recoge que, en la provincia de Cádiz y a nivel general, un 85,35% de los profesores estima que sus relaciones son buenas o muy buenas con los alumnos. En este aspecto hay una diferencia notable entre los profesores de Infantil y Primaria (que elevan ese bienestar con los pupilos hasta un 90,7%) y los de Secundaria (que lo reducen al 78,7%).

En lo que respecta a los padres, las relaciones son, en líneas generales, positivas Tanto que un 72,35% las califica de buenas (un 17% las califica de malas o muy malas y un 10,6% afirma que son inexistentes).

Concienciación en Educación

Desde la Junta de Andalucía, sin embargo, se indica que la violencia en las aulas se ha rebajado de manera notable en los últimos años. «No negamos que ocurran agresiones y que se vivan situaciones de tensión puntuales, pero los programas de concienciación y la labor coordinada con otras administraciones han logrado que se tome más conciencia de ese problema por parte de todos los agentes», indicaba un portavoz de Educación, que destacaba iniciativas de la Junta en este aspecto como la Escuela de Paz, los Espacios de Convivencia y la figura de los Mediadores Escolares.

El año pasado, la Junta dio formación a más de 4.500 personas en la provincia sobre convivencia escolar

Dentro de las iniciativas que se impulsan contra la violencia en las aulas, Educación ha subrayado que ocho centros de la provincia participan en un programa experimental para la prevención del acoso escolar este lunes. En concreto, el CEIP Francisco Fernández Pozar (Conil), IES Blas Infante (San Fernando), CEIP Padre Muriel (Benalup), IES Sidón (Medina Sidonia), CEPR San José de Calasanz (Olvera), IES Guadalpeña (Arcos), CEIP Juan Sebastián Elcano (Algeciras) e IES Bahía de Algeciras (Algeciras).

El proyecto pretende crear lo que denomina «equipos impulsores» en cada centro, a los que se formará en cuestión de convivencia. Los recursos previstos, además de económicos, son de carácter pedagógico y formativo. Así pues, se entregarán unidades didácticas específicas, pautas de actuación frente a estos caso, estrategias de resolución de conflictos, y material digital y audiovisual. La delegada, Remedios Palma, indicó que la finalidad del programa es «impulsar y ayudar a los centros a elaborar acciones que permitan sensibilizar, prevenir y detectar casos de acoso y ciberacoso».

Y en lo que respecta al curso pasado, Educación hace hincapié en que se realizaron 177 actividades formativas relacionadas con convivencia e igualdad. En estas formaciones participaron, según sus cifras, un total de 4.522 asistentes.