A.P. L., junto a otro de los detenidos, cuando pasó a disposición judicial.
A.P. L., junto a otro de los detenidos, cuando pasó a disposición judicial.
TRIBUNALES

La formación del jurado inicia el juicio del asesinato del dueño del Oh, Palace!

El cuerpo de la víctima se encontró en un maletero quemado con un tiro en la cabeza

El fiscal solicita para el acusado del crimen 18 años de prisión

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La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Cádiz celebra a partir de este lunes y hasta el martes de la próxima semana, en principio, el juicio con jurado contra el acusado de asesinar de un tiro en la cabeza al que fuera gerente del Oh, Palace! de El Puerto. El fiscal solicita para el principal implicado A. P. L. , 18 años de prisión. Hoy está previsto que se dedique la jornada a la conformación del jurado. Ninguno de los acusados se encuentra actualmente en prisión.

Los hechos se remontan a finales de febrero de 2015 cuando en la Comisaría de El Puerto se presentó una denuncia por la desaparición de Ángel Federico Rodríguez. Al día después, su cuerpo sin vida aparecía en el interior de su propio coche en una urbanización de los alrededores de la localidad. Había sido calcinado y tenía un impacto de bala de en la cabeza.

El Grupo de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) se hizo cargo de la investigación. Unas pesquisas que se complicaron debido a la escasez de testigos e indicios que ayudaran a dar luz sobre el caso. Sin embargo, dos días después, lograron identificar a tres personas como los principales sospechosos del crimen. El fallecido era un empresario leonés que regentaba el club de alterne Oh, Palace! y otros locales situados entre Cádiz y Sevilla.

Pues bien, tras detener a estas tres personas y, posteriormente a otra cuarta, presuntamente también involucrada en el asesinato, se inició el procedimiento judicial. El Ministerio Fiscal en su escrito de acusación explica que el procesado A. P. L., que se encuentra en prisión provisional desde que fue detenido, mantuvo una relación comercial con la víctima que derivó en «varios desencuentros y desaveniencias económicas». Así, relata el Ministerio Público, el día 24, Ángel Rodríguez, telefoneó a su exsocio con la finalidad de resolver problemas existentes entre ellos. Quedaron en verse en casa de éste último.

Los hechos

El jefe de los prostíbulos acudió en su Volswagen blanco acompañado de L.V., otro de los acusados. Así, entre las 13.00 y las 13.30 horas, una vez en la puerta de la vivienda, el procesado salió y, «con intención de causarle la muerte», disparó en la cabeza a Ángel Federico con un arma que no pudo ser localizada. A consecuencia de dicho disparo, el empresario «murió en el acto al sufrir destrucción de centros vitales encefálicos». Inmediatamente después, continúa el relato de los hechos, el procesado entró en su casa y le dio el arma a su pareja para que se deshiciera de ella, lo cual hizo arrojándola supuestamente al mar en Puerto Sherry.

Por su parte, el otro implicado, L. V., «fue plenamente consciente» de lo que ocurrió, ya que pudo escuchar la detonación y comprobar que el gerente no se encontraba ya sentado al volante. Y acto seguido abandonó la escena del crimen con el cadáver oculto en una manta, junto al supuesto asesino, sin que tras los hechos «colaborara con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con la finalidad de no delatar a su amigo».

Poco después de lo ocurrido, el principal acusado llamó a otro amigo, R. A., también procesado, para contarle lo sucedido y pedirle ayuda. Tras esta conversación, este implicado «con la intención de ocultar el cuerpo del fallecido», le pidió las llaves del coche al presunto asesino y «tras coger un cúter, un saco, una bolsa y una cinta americana se desplazó hacia un descampado próximo, amordazó y metió en el saco el cuerpo de Ángel Federico y lo metió en el maletero».

El principal sospechoso está acusado de un delito de asesinato por lo que se pide para él 18 años de prisión, mientras que para sus amigos R. A., acusado de encubrimiento y profanación del cadáver, y L. V., acusado de encubrimiento, el Ministerio Público solicita 3 años y 5 meses de cárcel y dos años, respectivamente.