TRIBUNALES

El actor de 'El Príncipe' acusado de narcotráfico se enfrenta a siete años de cárcel

La Guardia Civil le acusa de formar parte de una banda experta en alijar grandes cantidades de hachís en esteros de Chiclana

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En julio del año pasado la Guardia Civil de Cádiz daba cuenta de una operación contra el narcotráfico por la que desarticularon una banda que presuntamente alijaba grandes cantidades de hachís en esteros de Chiclana. Entre los diez integrantes de este grupo de supuestos narcos saltó a los medios el nombre de Naoufal Azzouz, actor de reparto de 'El Príncipe', una serie de televisión basada como se recordará en el mundo del tráfico de estupefacientes. Azzouz había participado en los últimos capítulos interpretando al jefe de un comando terrorista de Ceuta. Se da la curiosidad que cuando se emitieron las escenas donde participó los agentes ya lo estaban buscando.

Pues bien, la banda a la que podría pertenecer este actor se sentará en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial a partir del 30 de octubre para rendir cuentas delante del tribunal de la Sección Cuarta. La Fiscalía pide para ellos penas que oscilan entre los 16 años de cárcel –para los máximos implicados– y los cinco años y medio para los que hicieron exclusivamente labores de 'punto'. El Ministerio Público solicita para el actor siete años y medio por dos delitos: seis por un delito contra la salud pública y un año y seis meses por integración en grupo criminal.

Tras meses de intensas investigaciones el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA) de la Guardia Civl de Cádiz lograba desarticular esta red, que estaba «perfectamente estructurada y que se dedicaba a introducir grandes cantidades de droga en la Península procedente de Marruecos, usando como puntos de alijo esteros». En el operativo fueron detenidas once personas y se incautaron casi cuatro toneladas de hachís, además de armas y numerosos coches, barcos y efectos.

La investigación no fue fácil. De hecho el caso se llegó a archivar provisionalmente y volverse a abrir una vez que se consiguieron más indicios. Fue en noviembre de 2014 cuando los agentes del EDOA tuvieron constancia de que un grupo de personas podía estar preparando un alijo de grandes cantidades de hachís procedente de Marruecos. Iban a usar embarcaciones de recreo y entrar por el estero Santa Catalina de Chiclana, que, según indica la acusación, era regentado por algunos de los miembros de la familia conocida como los 'Jala Jala' (un padre y sus dos hijos). Después de varios meses de investigación y al conseguir las evidencias suficientes de que se estaba preparando la infraestructura para llevar a cabo el plan, en septiembre de 2015 se reabrió la causa.

La banda intentó comprar a un agente para que les ayudara a entrar el barco sin problemas

Estas pesquisas apuntaba a Diego Ponce como el cabecilla. Con domicilio en Marbella se desplazaba supuestamente por varias localidades de Cádiz, entre ellas Chiclana, para captar al resto de integrantes y ordenar las funciones que tenían que desempeñar en el alijo. Se da la circunstancia que este individuo había sido ya detenido en la ‘operación Estiba’, por delitos de tráfico de drogas y blanqueo. Otro de los acusados también era un viejo conocido de aquella operación. Para lograr su objetivo, Ponce intentó conseguir la colaboración de un guardia civil. Llegó a ofrecerle entre 50.000 y 80.000 euros a cambio de que les ayudara a que el barco entrara sin ser interceptado. Sin embargo, este agente no sucumbió a su ofrecimiento y se puso en marcha la 'operación Yupi' que terminó por llevarlos a todos a prisión.

«Tenemos buenos contactos»

La primera intensificación de las vigilancias desembocó en el hallazgo de una 'guardería' de droga en un chalé de Chiclana. Tras registrar la finca se detuvo al 'guardador' y se incautaron 68 fardos, 2.040 kilos de hachís. Así, tirando del hilo, los investigadores comenzaron a descubrir que estaban ante una organización criminal, asentada en la localidad, «que tenía buenos contactos para rematar con éxito alijos importantes». Descubrieron que al frente estaba Diego Ponce. Era quien supuestamente buscaba proveedores, embarcación y punto de alijo, además de aportar el dinero necesario. Contaba para ello con su 'lugarteniente', Juan Manuel R. C., quien se sospecha que era el coordinador con la parte marroquí proveedora del hachís y participaba en la toma de decisiones. Además, otro miembro era Francisco Javier E., socio de Diego Ponce, con el que tenía relaciones delictivas desde 2014.

La Fiscalía pide para el supuesto cabecilla del grupo 16 años de cárcel. Todos cayeron en la ‘operación Yupi’

La red le dio un papel fundamental a los responsables del estero, 'Los Jala Jala'. Según la investigación, no sólo ponían a disposición de la banda la zona para el desembarco sino que también hacían labores de ‘punto’.

Por otro lado, y según la acusación Naoufal Azzouz, alias 'Nono', era quien tenía que establecer los contactos con los proveedores marroquíes que pertenecían a diferentes organizaciones con capacidad para poder suminirtrarles la droga.

Con estos datos, los agentes supieron que se estaba preparando un alijo. Así la madrugada del 4 de abril un amplio dispositivo de tierra y tres embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial salieron a detenerlos. Cuando ya los tenían localizados y al darles el aviso en una zona de caños entre Chiclana y San Fernando los tripulantes de la embarcación comenzaron una peligrosa huída, en la que, incluso no dudaron en embestir a una de las patrulleras. Aún así lograron reducir a todos. El barco llevaba en su interior 72 fardos que arrojaron 2.160 kilos de peso.

Las dos personas que esperaban el alijo intentaron huir sin éxito hacia el estero pero fueron detenidos. Portaban un revólver marca Colt, una escopeta de caza, y otra escopeta de fabricación casera.

Imagen del revolver intervenido. Marca Colt, modelo Phyton, propiedad supuestamente de Diego Ponce. También se decomisaron 10 cartuchos sin disparar.
Imagen del revolver intervenido. Marca Colt, modelo Phyton, propiedad supuestamente de Diego Ponce. También se decomisaron 10 cartuchos sin disparar.