Cartas
Cuando Felipe dijo aquello de «antes socialistas que marxistas» ya era demasiado tarde. Porque, por entonces, más o menos, Boyer se quedó con Rumasa, Alfonso gritó «tós iguales, tó pal pueblo» mientras concedía favores a cambio de cafelitos, surgía lo de Filesa y Malesa y Roldán y el mismo Felipe se enriquecía, capitalismo puro y duro, con el venezolano Cisneros
Eran otros tiempos. Lo de la «lucha de clases» sólo la predican hoy algunos clérigos trasnochados, curas progres y rebotados, iletrados, ayunos de economía, sociología e historia
Ahora, a los nuevos chicos, les ha dado por metamorfosear la «lucha de clases» en violencia de género, machismo, homofobia y lenguaje sexista Es el igualitarismo rampante y falaz.
Ahí tienen si no a los nuevos ideólogos del partido: El Zapa, Pepino, la de la Vogue y el Zerolo de los orgasmos.
Y doña Miembra con sus (¿será esa la mal llamada discriminación positiva?) bibliotecas para mujeras miembras. (Sugiero se «concedan los mismos derechos» a simios y simias )
Bueno, a lo que voy. Que han vuelto al marxismo.
Pero no al de don Carlos. Al de Groucho: ¿Y dos huevos duros!
Ahora, según el ministro Sebastián, para cada ciudadano / ciudadana ¿Dos bombillas!
Luis Suárez Ingenuo. Cádiz





