La noche de la final tanto mi esposa como yo, estuvimos intentando por todos los teléfonos disponibles enviar nuestro voto a los contrarios de la super retante Joana, y nos fue imposible. Mis razones para pensar en un pucherazo se han visto acrecentadas hoy cuando en la web del programa, las denuncias sobre la imposibilidad de votar es la nota sobresaliente de todos los comentarios.
Esto ha sido una vergüenza, y alguien debe pagar por ello; los responsables del programa por manipuladores, o la empresa encargada de la recepción y recuento de los votos.
Miguel López.





