
Experimentos
¿Conseguirán ponerse de acuerdo las dos cadenas españolas para acompasar las dos emisiones? ¿Lo intentarán por lo menos? Este tipo de experimentos se hacen en contadas ocasiones. Cuando el éxito del C.S.I. original, ambientado en Las Vegas, empezó a dar pie a secuelas en otras ciudades, los detectives primigenios se desplazaron a la ciudad de Miami para arrastrar a la audiencia hacia sus colegas. Esta vez fue Jack Malone, el jefe de los agentes del FBI de Nueva York que buscan desaparecidos, quien viajó a Las Vegas siguiendo la pista de un joven desaparecido que también fue objeto de investigación para el equipo de Grissom. El nexo entre ambas pesquisas era un asesino en serie.
Esta vez no está tan claro el objetivo. Los creadores de ambas series alegan la amistad entre los dos actores protagonistas, Anthony LaPaglia (Jack Malone) y William Petersen (Gil Grissom), y de ambos con el productor Danny Cannon, quien ya les ha puesto a trabajar juntos alguna vez. Pero también podría haber una inconfesada intención de tirar del éxito perenne de C.S.I. para estimular las audiencias de Sin rastro, que últimamente flojeaban algo. Todo ello sin olvidar la huelga de guionistas que puede dejar a muchas series americanas compuestas y sin episodios durante los próximos meses.





