Viernes, 20 de julio de 2007
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DEPORTES

Cádiz C.F.
Muñoz retoma la presidencia del Cádiz
En una jornada repleta de acusaciones, el empresario cordobés expulsó de Carranza al equipo de Baldasano, al que da un plazo de 48 horas para que firme los anexos del contrato
Muñoz retoma la presidencia del Cádiz
TRANQUILIDAD. Baldasano pide calma a los aficionados que acudieron al Hotel Playa. / M. GÓMEZ
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10.30 horas

La plantilla cadista entrena con normalidad en El Rosal, ajeno a lo que se cuece en el seno de la entidad. Gastón Casas pasa el reconocimiento médico pero se aplaza su presentación. Se desatan las especulaciones acerca de su estado físico. Pero rápidamente llega la noticia de que Muñoz ha vuelto a la presidencia del Cádiz.

11.00 horas

Sorprendentemente, el empresario cordobés expulsa del estadio a Moisés Israel y a Iván Baldasano, después de que la madrugada anterior decidiera rescindir el contrato con Arturo Baldasano. El consejero delegado y el director ejecutivo llaman al notario, Rafael de Cózar, para que levante acta de lo sucedido. A las 12,45 se marchan de la Plaza Madrid.

15.15 horas

Tras irse todos los demás empleados (Mata, Calderón, Barla y demás), aparece Antonio Muñoz con su hijo pequeño Ángel, con una sonrisa que desvela también cierta intranquilidad debido a la situación. No hace declaraciones pero señala que están con más ganas que nunca y pide tranquilidad. Eso sí, comenta que dará explicaciones más adelante.

16.00 horas

Arturo Baldasano da una rueda de prensa en el hotel Playa Victoria, donde es jaleado por los aficionados, que le despiden con un contundente ¿Arturo, quédate!. Durante más de una hora y en una sala a rebosar convence al respetable con sus argumentos. Es interrogado por periodistas y seguidores, y lanza un mensaje: «Yo nunca jugaré con el Cádiz». Es despedido entre aplausos.

19.00 horas

Antonio Muñoz rebate todos los argumentos del abogado en una convocatoria que dura más de hora y media. Con menos público, el presidente se aferra a los incumplimientos de Baldasano y le da 48 horas para firmar los anexos del contrato. Muchos aficionados le critican en los aledaños del estadio.

22.00 horas

Radio Marca consigue reunir a los dos protagonistas en sus micrófonos a través de los teléfonos móviles. Aunque existe un momento de cercanía, el anexo que hace referencia a la deuda del Ayuntamiento enciende la disputa. El abogado asegura que le firmará en breve todos los anexos menos el anteriormente citado, y Muñoz señala que falta a su palabra, ya que cerraron un acuerdo verbal.

1.00 horas

Los dos grandes protagonistas de la jornada dan de nuevo sus respectivas versiones de lo sucedido en Punto Radio. Ambos se mantienen firmes en sus posiciones. Baldasano reitera que firmará los anexos a excepción del que incluye la subvención de Diputación, pues supone un deterioro de 1,5 millones de euros en el patrimonio del Cádiz. Muñoz vuelve a decir que se siente decepcionado con el abogado y economista. Es el último episodio de una intensa jornada.

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Cádiz entera vivió ayer pendiente de las informaciones que llegaban a través de las ondas. Entre la angustia y la decepción, los seguidores amarillos sufrieron en un día de infarto que de antemano ya tiene un gran perjudicado, el propio club.

La llegada de Gastón Casas se hizo esperar pero traía consigo un bombazo informativo. El argentino pasaba el reconociento médico a primera hora de la mañana y justo después se aplazaba su presentación, lo que levantaba todo tipo de especulaciones acerca de su estado físico. Nada más lejos de la realidad. Esta circunstancia ponía de manifiesto lo que estaba aconteciendo en las oficinas de Carranza, donde Antonio Muñoz expulsaba del estadio a Moisés Israel y a Iván Baldasano.

Los dos hombres de confianza de Baldasano aguardaron en las oficinas hasta la llegada del notario, que levantó acta y de esta manera los tres protagonistas abandonaban la plaza Madrid acosado por los flashes de fotógrafos y periodistas. En ese momento informaron de que Arturo Baldasano ofrecería una rueda de prensa a las 16 horas en el hotel Playa Victoria para aclarar lo sucedido, si bien atendió a Europa Press asegurando que dejaba el Cádiz porque «no quería vivir más situaciones kafkianas».

Reacciones diferentes

Pero todo el interés se encontraba tras la puerta del estadio. Allí se atrincheraba Antonio Muñoz con todo su equipo y dispuesto a coger nuevamente las riendas de la entidad amarilla. Pepe Mata, Jesús Astorga, José María Pavón, Calderón, Barla y muchas caras conocidas se reunían con el viejo-nuevo presidente, que ejercía de máximo mandatario y trabajaba en fichajes y en la campaña de abonados.

Abandonaba el Carranza a las 15,15 horas, acompañado por su hijo pequeño Ángel y con una gran sonrisa. «Venimos con más ganas que nunca. Entiendo la sorpresa, pero no pasa nada. Tranquilidad».

Pero esta calma daba paso a la tempestad. Un centenar de aficionados se concentraron en el hotel Playa Victoria para conocer de primera mano las opiniones de Baldasano. Su reacción era una incógnita. Nada más aparecer, el abogado, fue recibido al grito de «¿Con el Cádiz no se juega!», pero rápidamente se ganó su aprobación tras invitarles a la rueda de prensa. Sus palabras fueron aplaudidas y jaleadas, y al grito «¿Arturo quédate!» se demostraba que su discurso había calado en una parte importante de la afición.

A continuación llegó la réplica de Antonio Muñoz. Todo lo contrario. El ambiente fuera del estadio se notaba tenso, y los seguidores golpeaban las puertas y discutían con la Policía porque querían entrar en la sala de prensa. Sólo acudieron periodistas y algunos aficionados que confiaron en las palabras del cordobés. Fue una hora y media en la que rebatió punto por punto los motivos esgrimidos por Baldasano. Y fijó un plazo de 48 horas (flexibles) en el que Baldasano deberá firmar los anexos.

Por la noche, y en diversos programas de radio, los dos protagonistas coincidieron y dieron muestra de su antagonismo. Muñoz pide que cumpla lo pactado. Baldasano se niega a aceptar la cláusula de la deuda del Ayuntamiento, pese a que en su momento la aceptó, y contrarresta denunciando las irregularidades de las acciones cadistas.

Salvo sorpresa, las posturas se acercarán en las próximas horas. Por clamor popular, Muñoz no puede seguir al frente del Cádiz, y Baldasano está desprestigiando su imagen en este sucio enfrentamiento. A última hora de la noche aseguraba que firmaría todos los anexos menos el de la subvención de Diputación y la deuda del Ayuntamiento. Moisés Israel espera que hoy se aclare el tema y se ponga fin a esta pantomima.

jaguilera@lavozdigital.es

 
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