E l Día del Regalo a la Madre ha sumado este año a sus habituales propuestas -una plancha, un juego de toallas, un pack de películas de Sissí o un licor azulado,qué cosas- una batería de objetos de lujo. Pero de lujo-lujo: bolsos a 5.000 euros o cremas faciales de caviar. No sé qué pasa, si es que de pronto los hijos se han vuelto ricos, cosa harto improbable, o es que hemos enloquecido todos, que va a ser que sí. De manera que, en bien de la sociedad, y por si llego a tiempo, he pensado en lanzar aquí unas cuantas ideas al alcance de todos que, sin duda, harán quedar mejor que bien al obsequiante. Por ejemplo: recoge tu cuarto, mete los platos en el lavaplatos, guarda los calcetines, no dejes los zapatos en medio del salón, estudia, vuelve pronto, no dejes comida, duérmete, bébete la leche, sonríe...