E.ON ofrece 38,75 euros por cada acción de Endesa. La cifra supera los 35 euros (34,5 una vez descontado el dividendo repartido) del compromiso que asumió la compañía alemana que ahora aspira en solitario a hacerse con el primer grupo eléctrico español, aunque se queda ligeramente por debajo de los últimos movimientos del mercado. Ayer, Endesa cerró en Bolsa a 39,04 euros, su máximo histórico. Poco después entregaba E.ON su propuesta en firme en la sede de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que dio a conocer el precio a primera hora de la noche, tras el cierre de la Bolsa de Nueva York. En Wall Street cotizan tanto E.ON como Endesa.
El presidente de E.ON, Wulf Bernotat, explicará las razones que le han llevado a plantear una oferta que supone valorar el 100% del capital de Endesa en 43.800 millones de euros. El 6 de febrero se reunirá el consejo de la eléctrica para analizar la propuesta y realizar una recomendación a los accionistas.
Endesa, por su parte, allana el camino a E.ON. El presidente de la eléctrica, Manuel Pizarro, se mostró ayer partidario de retirar los blindajes de la compañía, condición impuesta por la alemana en su OPA. Con Gas Natural fuera de la puja, buena parte de su éxito depende de la junta extraordinaria de accionistas de Endesa que decidirá si se elimina de los estatutos el artículo que limita al 10% los derechos de voto de los propietarios, sea cual sea su participación. «Los blindajes tienen sentido para casos en que un accionista quiere tener la mitad del consejo sin tener la mitad del capital», argumentó Pizarro.
Bienvenida
Pizarro evitó referirse a Acciona en su discurso pero, a preguntas de los periodistas, afirmó que la constructora es «muy bienvenida» como accionista. Precisó, eso sí, que la compañía que controla la familia Entrecanales tiene el «problema» de haber entrado en su accionariado en medio de las OPA, por lo que la emplazó a esperar al final del proceso para ver quien «manda» en la eléctrica. Entonces, mantuvo, será el momento de lanzar su propia oferta por el total del capital o de negociar con el socio mayoritario su participación en el consejo y en la gestión.
El presidente también se refirió a su segundo accionista, Caja Madrid. Declaró un «gran respeto y gran afecto» por su máximo responsable y se mostró convencido de que Miguel Blesa decidirá lo mejor para la entidad financiera y para la eléctrica, de la que es consejero. Blesa ha dejado entrever que apuesta por vender la participación para comprar un banco extranjero. Su consejo, dividido y sometido a presiones políticas, se reunirá el lunes para tomar una decisión. Blesa la llevará el martes al consejo de Endesa en el que se valorará la oferta de E.ON y se convocará la junta extraordinaria.