Un centenar de personas se desnudaron ayer por la mañana en la Plaza de Catalunya de Barcelona para denunciar la «crueldad» que hay tras la muerte de animales para hacer abrigos de pieles.
Los manifestantes, convocados por la asociación Anima Naturalis, se desnudaron y tumbaron en las escaleras de la Plaza de Catalunya, donde se llenaron de pintura roja por el cuerpo para concienciar a la gente de que por cada abrigo de piel que se fabrica hay que matar a un centenar de chinchillas. Para Anima Naturalis, nada justifica el uso de pieles de animales «porque hoy en día podemos abrigarnos con cualquier otro tipo de materiales».
Comercio de pieles
Según los miembros de la asociación ecologista, los lugares donde más abrigos de pieles se consumen son España junto con Grecia, Italia y Alemania, todos en Europa. Además los manifestantes informaron a los presentes en la Plaza de Catalunya de que las principales granjas en España están en Cataluña y en Galicia. Por otro lado, los convocantes de la protesta, denunciaron que los animales criados para convertirse en abrigos pasan toda la vida en sucias y diminutas jaulas y que, incluso, algunos de ellos acaban volviéndose locos ya que terminan por desarrollar actitudes neuróticas debido al confinamiento que tienen que sufrir. También explicaron que en las granjas peleteras los animales son matados generalmente por electrocución anal o genital, lo que les causa un gran dolor y un paro cardíaco mientras todavía están conscientes.