Primer día en Lisboa y primera sorpresa que me depara el rally Dakar. Sabía que las verificaciones iban a ser minuciosas, pero no hasta tal punto. Más de siete horas se han llevado los técnicos de la organización examinando nuestro coche y hemos tenido que cambiar hasta las almohadillas de la estructura del auto. Menos mal que los mecánicos de Nissan son increíbles y hemos podidos solventar todos los contratiempos sin problemas. Lisboa comienza a llenarse de vehículos y la caravana de coches seguirá pasando en los próximos días ante los inspectores -hasta trece lo pueden hacer a la vez-. Nosotros ya no volveremos a ver nuestro coche hasta el día de la carrera. ¿Ahora sólo nos queda que nos faciliten el mapa de ruta!