Magdalena Álvarez, gaditana ministra de Fomento, apareció ayer en el recinto ferial de Excel casi por sorpresa. A mediodía, inició un paseo por el expositor andaluz que, en el programa, debía estar presidido por el titular de Industria y Turismo, Joan Clos, atrapado por los retrasos matutinos en Heatrow. Álvarez, acompañada por Paulino Plata, consejero de Turismo, y otros representantes de la Junta como, Manuel Gutiérrez, consejero delegado de Turismo Andaluz, se detuvo en el expositor de Cádiz y departió unos minutos con los que allí se encontraban sobre la «buena marcha» de las obras del aeropuerto de Jerez y sobre el futuro que la terminal de Gibraltar plantea para la provinica.
Plata, en su papel de anfitrión, reveló a la ministra, a Manuel González Piñero, gerente del Patronato, y a Antonio Real, presidente de la asociación de hoteleros de Cádiz y director del Hotel Jerez, que la provincia fue alabada en un encuentro que la Junta mantuvo el lunes con periodistas británicos dedicados al mundo de los viajes.
Apenas unos minutos después de que Álvarez siguiera su ronda de saludos por Andalucía, una nueva turba apareció en una de las esquinas del pasillo enmoquetado. Eran el secretario de Estado de Turismo, Pedro Mejía, la directora general de Turismo, Amparo Fernández, y un gran grupo de congresistas y senadores del ramo, cuyas tarjetas abarcaban todo signo político posible. También se hicieron alguna foto con los representantes de la expedición gaditana que en aquel momento andaban por el expositor, con un cartelón luminoso de playas atlánticas como fondo. Y siguieron.
Ya orbitaba alrededor de la zona la delegada de Turismo del Ayuntamiento de Rota, Manuela Forja. Técnicos de Atlantee, la asociación gaditana de campos de golf, y representantes comerciales de firmas hoteleras de la provincia aprovechaban la segunda y más activa jornada de la feria de Londres para conocer, tantear, dialogar, bromear y hasta perfilar algún acuerdo con los intermediarios europeos presentes en el evento.
Mientras unos abrían maletines, modelos desfilaban en bañador en la pasarela del expositor de Israel y, a menos de 200 metros, en Baleares, junto a Andalucía, el tenista español Rafael Nadal captaba todas las miradas. «Me gusta el golf, la verdad, pero no tengo mucho tiempo para practicarlo», explicaba tímido el deportista.
Aún la mañana dio para un tercer sobresalto con personajes ilustres en el espacio provincial. Joan Clos llegó finalmente a territorio andaluz acompañado de Ignacio Vasallo, responsable de la Oficina de Turespaña en Londres. Justo antes de marcarse un posado con los empresarios de Cádiz, recibió un tirón del brazo de su asesora, y tuvo que marcharse a atender alguno de las decenas de compromisos de cualquier político en cualquier feria de turismo.
La WTM cambia ya hoy de aires. Se celebra la última jornada de trabajo para los más de 45.000 profesionales del sector que vuelven a verse las caras este año en Londres.